viernes, 14 de marzo de 2014

VIDEO DE MI PVD2C

Hace casi cuatro meses de este momento.
Luci me dijo: cuando llegue el momento de publicarlo, si es que llega, lo sabrás.
Y así ha sido. Ha llegado. Cuatro meses para crecer, para entender, para asimilar, para sanar.

Tenía mis dudas sobre compartir públicamente mi parto.
Pero quiero ayudar a otras mujeres que estén en mi situación, o en situaciones similares. Ver vídeos de partos, en concreto el de Bea y su hijo Pau también un PVD2C me ayudó mucho a conseguir el mío. Y por este motivo quiero compartir algo único en mi vida, algo grande, hermoso e íntimo. El nacimiento en casa de mi tercer hijo, Diego. 
Este video es por y para vosotras, para todas con todo mi amor. Hay que dejar de mentir sobre el parto a las mujeres. PODEMOS parir, no dejéis que nadie os diga lo contrario.


PVD2C Diego from Laura Jaime Conejo on Vimeo.


Con todo mi amor y mi agradecimiento a Aina por la edición del video, era algo muy importante para mi. Te quiero cuñada :)

Laura JC


sábado, 22 de febrero de 2014

CARA A LA PARED: MALTRATO PSICOLÓGICO

Escribir este post me ha costado tiempo, pues no ha sido fácil para mi, y no he tenido el tiempo suficiente que merece el tema para poder escribir sobre lo sucedido.

Si he decidido publicarlo es para denunciar lo sucedido, este tipo de cosas no se deben callar, este tipo de actos no deben suceder en las aulas, ni en las extraescolares, ni en los esplais, ni en los hogares. 

Pedro hace dos cursos empezó inglés en la Martorell Lenguage School, debo ser sincera y decir que no fue él quien pidió ir a esta escuela, ni pidió aprender inglés, fuimos nosotros, sus padres los que pensamos que aprender el idioma fuera de su horario escolar sería positivo para él. Uno siempre hace lo que cree mejor para los hijos, y con la mejor intención, y en este caso con la buena voluntad de pagarle (y bien pagada) la mejor escuela de idiomas que hay en la zona. O eso creíamos. 
El primer curso fue muy bien, aprendía y se divertía, incluso realizó un curso de verano a petición, esta vez sí, propia. Cosa que me gustó.

Al llegar octubre del 2013 retomaban las clases, y Pedro por otras causas tuvo que cambiar de grupo y de días, con lo que también cambió de profesor. 
Ya no estaba Anna, la anterior profesora, a la que desde aquí felicito por su trabajo, es una gran profesora de inglés y estábamos encantados con ella.

Tenía un nuevo profesor nativo irlandés. Pedro me hizo varios comentarios sobre el profesor, nada grave, pero cosas típicas de cuando uno tiene un profe nuevo. Llevaría Pedro unos 20 días de clases, y un día al llegar a casa yo estaba justo donde estoy ahora escribiendo este post, pero embarazadísima (ahora estoy con Diego en la teta) y estudiando por adelantado, y Pedro me explica lo siguiente: "Mamá estaba en clase, he hecho bromas con un compañero, nos hemos reído, y el profesor me ha puesto un minuto cara a la pared".

No doy crédito, me enfado, mucho, con el niño por no comportarse y por la respuesta del profesor. Le preguntamos que nos explique bien lo sucedido, y como que un profesor con solo 8 niños a su cargo pierde los nervios de tal manera, le decimos que nos explique lo que estaban haciendo o si le faltaron el respeto, etc. Quería saberlo todo. Antes de pensar, antes de gritar, antes de llorar, o antes de hacer nada. Que es lo que hice. Nada. Pues no sirvió de nada.
Esto era un jueves, le digo a Pedro que el martes iremos a hablar con el profesor él y yo. Y lo solucionaremos, pues no lo van a poner cara a la pared más, pero también quiero que entienda que se debe controlar en la clase y poner de su parte para aprender.

LLega el martes, y allá vamos con tiempo de antelación para poder hablar 15 minutos con el profesor. Subimos, lo vemos, y le digo si por favor puede dedicarme unos minutos. 
Me dice que sí, y me presento, me saluda, mira al niño, Pedro agacha la cabeza y le digo: "Vengo por lo sucedido el jueves pasado, para solucionar y entender que pasó en la clase, y Pedro tiene algo que decirte antes de nada"

Pedro lo mira a la cara y le dice: "Siento haber hecho bromas en clase cuando no debía, y voy a estar más atento a partir de ahora".
Entonces el profesor se pone nervioso, lo noto, deja de mirarme a la cara, me habla mientras mueve y mira unos papeles y me dice: "Bueno no pasa nada, no tendría que haber venido, no fue para tanto..." y le digo "Pusiste a mi hijo cara a la pared en la clase, yo creo que sí fue para tanto, creo que si Pedro se comportó de forma incorrecta deberías llamarme y lo solucionaremos hablando tal y como estamos haciendo ahora".
Entonces me dice que no me preocupe, que no volverá a pasar, que fue un mal entendido, que no supo reaccionar y que Pedro se porta muy bien, pero bueno que por la edad pueden ponerse nerviosos, etc. Y se fue. Así.

Aquí fallé, y mucho. Y dejé entrar a mi hijo otra vez a la clase, con él.
Me fui, y  lo dejé. Lo abandoné. 

Pedro siempre ha tenido un comportamiento excelente en el colegio, los que lo conocéis sabéis que no presumo, es cierto. Y quizás pensé : "Algún día también tendrá que portarse mal no?" Y le di interiormente otra oportunidad al profesor, aunque iba a estar atenta (lo máximo que me permitía mi situación).

Pues hará un mes aproximadamente, llega Pedro un martes que se supone tenían examen y me dice que no lo han hecho. No me explica el motivo, pero lo veo triste, yo ya sé que no quiere ir a inglés, es un tema que entre teta y teta con sus dos hermanos hemos hablado comiendo macarrones ecológicos, como dos personas iguales. Le dije si le hacía feliz ir a inglés y me dijo que no, que iba por nosotros. Y le dije que nunca tenía que hacer nada por nadie, lo tenía que hacer por él. Así que acordé con su padre reunirnos para hablar sobre el tema, pero no llegó el día, pues esa misma semana el jueves al llegar Pedro le pregunto si hoy si han hecho el examen, me dice que sí y que ha sacado un notable, y que tiene que estudiar, se va a su cuarto. Y lo vuelvo a llamar, y entonces vi su cara. Mi hijo no estaba bien. Le pregunté que le pasaba y se puso a llorar.
Me explicó que el martes nuevamente este profesor lo había puesto cara a la pared. Tenía a Diego encima, y le dije mientras él intentaba explicarme lo que había hecho: "Me da igual, me da igual lo que hallas hecho, no volverás allí".

Intenté mantenere la calma, pero quería llorar, quería llorar mucho y quería ir a decirle cuatro cosas al "profesor" pues de profesor no tiene nada.
Pero intenté calmar a Pedro, y tranquilizarlo diciéndole que esta vez era la última, que no volvería allí jamás, que me daba igual el mundo entero, que no lo iba a abandonar de nuevo.


y tengo la suerte de hablar con la jefa de estudios.
Ésta no da crédito, y me atiende muy bien, me comprende y me da la razón en que estas cosas no deben suceder. La verdad que tras hablar con ella mi sensación (digo sensación, pues no fue otra cosa) es de que van a tomar cartas en el asunto. Le digo claramente : "Te explico todo esto por el bien de los otros alumnos, pues te aseguro que a mi hijo esta persona no lo va a poner nunca más cara a la pared, pues no va a volver a vuestra escuela". Ella me dice que no me preocupe, me pide disculpas para Pedro y para la familia, me habla muy bien, me comprende o hace un papelón...

Quedamos en que me llamará la siguiente semana, pues ella hablará con el "profesor" y tendremos una reunión, yo acepto, y quedo satisfecha de la charla que duró unos 30 minutos.

Por mi parte pido ayuda como madre, como compañera, como amiga a varias personas, sabiendo que me puedo encontrar con la respuesta de que poner a un niño cara a la pared no es para tanto... 

Tengo la suerte de que mi compañera de universidad Laia Ortiz está realizando su trabajo final de carrera sobre este tema "Acoso docente. Cuando el profesor maltrata" con lo que sabe muy bien de lo que hablo, pues lleva 4 meses trabajando profundamente sobre los castigos en las aulas, investigando, preguntando, y profundizando en un tema que por desgracia para muchos niños pasa a diario tanto en las escuelas, como en las extraescolares ya sean deportivas o no.

De su trabajo final de grado extraigo y cito textualmente (con su permiso y muy agradecida) para aclarar un poco la diferencia entre disciplina y maltrato, actos que llevan a cabo docentes en las aulas y que pueden parecernos disciplina, pero no lo son:

ACCIONES DEL MALTRATO DOCENTE
Podemos definir el maltrato docente como la acción del profesor que implica un menosprecio, descalificación, apelativos de desprecio, desigualdad de trato, humillación verbal, crítica en exceso, ignorar, comparar con otros alumnos, amenazar con castigos, crear miedo, sobre exigirle, privar de relaciones sociales de ocio o educativas, daño físico, psíquico y moral, falta de apego, falta de afecto, ignorar sus peticiones, descuidar sus necesidades básicas y un largo etc. 

¿CASTIGO O MALTRATO DOCENTE?
Otro concepto que se tiende a disfrazar es el castigo. No todos los castigos son positivos ni todos los castigos son educativos. El castigo se centra en los errores que comete el niño y a menudo significa hacerle sufrir innecesariamente si no se aplica de forma correcta. En definitiva el castigo tiene por objetivo eliminar conductas. 

...Como ya hemos señalado, el maltrato busca humillar y dañar al niño ya sea física o psicológicamente. El castigo pretende suprimir conductas y si este castigo se rige por el amor, la honestidad y el respeto el niño aceptará las consecuencias y entenderá la finalidad del mismo.
Si el castigo se aplica de forma pacífica, desde la comprensión y el diálogo se está ejerciendo sobre el niño un redireccionamiento positivo de la conducta, mientras que si utilizamos el castigo para dañar física o psicológicamente al niño no podemos hablar de castigo sino de maltrato. 

TIPOS DE CASTIGOS QUE SE DAN EN LAS AULAS

Se puede hacer un listado muy amplio sobre los tipos de castigo que se dan en el aula, tan amplio como profesores existen. Vamos a resumir los que se dan con más frecuencia.
- Tiempos fuera del aula, de cara a la pared, el rincón de pensar, de cara a los compañeros, dejar sin recreo, sin actividades, sin excursión.

DEFINICIÓN DE MALTRATO 

El maltrato lo podemos describir como todo acto o acción que se ejerza sobre otra persona con intención de herirla física o psicológicamente. 

Los niños y niñas son personas con derechos, también son personas que merecen ser creídas cuando cuentan sus vivencias. Los adultos tendemos a no creer a los niños, los niños no cuentan situaciones por que saben que encima serán perjudicados... 
Yo siempre he creído a mi hijo, ahora a mis hijos, pero le fallé, lo creí pero le di una nueva oportunidad a la persona que lo estaba humillando, a la persona que lo estaba maltratando psicológicamente, y le di la oportunidad de volverlo a humillar, de volverlo a maltratar. Yo, sí, a punto de terminar magisterio, con tanta información, con tantos libros que leo, con tanto colecho y tanto amor, abandoné a mi pequeño ante esta persona. Que usó su poder para humillar a mi hijo dos veces. Lo siento Pedro, ya te pedí disculpas, y te las vuelvo a pedir, me equivoqué y mucho. 

Mientras esperamos la llamada de la escuela de idiomas, noto que Pedro tras pasar unos días se muestra más tranquilo en casa, está más contento, más alegre, mucho más comunicativo. Se ríe más, no pone mala cara, no hay que obligarlo a ir a inglés, y se aprecia desde lejos que su mirada vuelve a ser la misma. Se siente bien, sabe que aunque me equivoque he rectificado, y que voy a luchar para que esta persona no vuelva a tratar así a ningún niño más.

Al no ir dos días entre semana a inglés podemos ir al parque, podemos merendar fuera de casa, podemos leer, podemos ir a la biblioteca y le cuenta cuentos a su hermana, estudia con muchas más ganas, lleva las tareas del colegio mucho más adelantadas, lo veo ir y venir con un libro de lectura en la mano, lo veo feliz, con tiempo para él, para jugar, para compartir en casa, hacemos la compra, me ayuda con los bebés, se ríe, puede ver dibujos un rato antes de cenar y miles de cosas más que nos han cambiado la vida desde que no va a inglés. 

Recibí la llamada un triste miércoles por la tarde, ¿sabéis que medidas ha tomado la escuela sabiendo que este profesor humilla cara a la pared a sus alumnos de 10 años?
Digo sabiendo pues el tipo lo confirma, reconoce que usa este método muy usual según él en su país, para enseñar a los niños. Lo reconoce. Y la escuela que hace ante tal confesión de maltrato psicológico a menores de edad, pues no hace NADA.
ABSOLUTAMENTE NADA.

Me pide disculpas una vez más, le digo que se las pidan a mi hijo personalmente, tal y como hizo él la primera vez. Me dice que le sabe muy mal, que Pedro abandone los estudios de inglés, le digo que peor me sabe a mi, que es mi hijo. Me dice que no tenemos que pagar la cuota de este trimestre, le digo que solo faltaría, que ya he pagado el primer trimestre para que pongan de cara a la pared a mi hijo, así que el segundo corre de su cuenta, para que no nos produzcan más molestias, y para (esto lo digo yo) me calle la boca. 

Termino este post explicando el motivo por el que la segunda vez y última esta persona humilla a mi hijo cara a la pared. 
Estaban haciendo un ejercicio oral, y Pedro contestó al ejercicio, y falló, se equivocó, dijo otro verbo, no dijo el verbo correcto. 
A pesar de lo vivido mi hijo seguía participando oralmente en inglés en el aula, y por ello fue castigado, humillado y maltratado psicológicamente.

Estas cosas suceden, en escuelas de idioma de prestigio. Y le sucedió a Pedro, nos sucedió. 
Pero de estas cosas también se aprenden, y nos ha hecho más fuerte. 

Te quiero Pedro, seguiremos el camino aprendiendo juntos, nos equivocaremos juntos, siempre contigo.

Laura JC




martes, 11 de febrero de 2014

LACTANCIA EN TÁNDEM

Personalmente nunca me planteé que amamantaría a dos hijos a la vez. Ni siquiera hace unos años me plantaba tener tres hijos. 
Carlota y yo hemos disfrutado de una lactancia en la que todo han sido ventajas. Pero al quedarme embarazada de Diego no pensé que nos pudiera afectar en la lactancia. Había leído algo sobre lactancia en tándem, y sobre lactancia en el embarazo, pero no era un tema en el que me había informado en profundidad.
Así que a partir de la semana 18-20 empecé a notar que mis tetas no eran las mismas, y Carlota aunque mamaba igual ponía caras raras, y le preguntaba si había leche y ella decía que no.
Al principio fue raro, duro, triste. No salía nada de leche, puede que un poco de líquido muy transparente, pero no leche, no mi leche. 

Lo consulté con mi amiga Gemma y con Inma Marcos, y bueno, me explicaron que a veces sucede, y que depende del niño o niña, puede que deje de mamar, o que siga mamando aunque no obtenga leche.
Carlota es muy de teta, mucho. Y yo sabía que no lo dejaría, aunque mamaba en pocas ocasiones, muchos días solo para dormir, y yo seguía haciendo lo mismo que antes, darle si pedía. 

Al final del embarazo me dolía bastante, mis tetas estaban muy sensibles, y sentía pinchazos, pero no quería negarle a Carlota nuestros momentos, aunque para mí en alguna ocasión ya no eran tan agradables, pero intentaba también explicárselo y nuestra lactancia seguía su camino felizmente. 

Carlota se durmió con mi teta hasta el último día, yo casi ya no podía girarme en la cama con mi enorme barriga, pero nuestra lactancia se mantenía.

Diego nació y felizmente se acercó a mi pecho del que se alimenta y se nutre de amor cada ratito :)

Hoy después de casi tres meses de lactancia en tándem puedo decir que fácil no ha sido.

He tenido momentos de nervios, de pensar que no puedo amamantar a los dos, y cuidar a Pedro también, que aunque no mame, me necesita.
Hay días buenos, días regulares, y días no tan buenos... Han habido noches buenas, y algunas de lloros y sentimientos de derrota, de no ser capaz. 

Puedo decir que valorando en visión general mi lactancia en tándem está siendo positiva, aunque hay días en los que Carlota me pide cada 20 minutos y me cuesta mucho atenderla, aunque muchas veces le doy y a los 2 minutos ella misma se va a jugar... Sin embargo si intento distraerla es peor, pues no se calma y termina mucho más nerviosa o llorando y le termino dando igualmente, pero ya no son 2 minutos.

Creo que cada mujer lo gestionará como mejor pueda o sepa, yo no tenía ni idea, vamos, que los primeros días les decía a las comadronas que pesaran a Diego por que Carlota mamaba mucho más que él y eso me angustiaba. Pero Diego engorda por momentos jejeje, así que hay leche de sobras para los dos.

Luci me dijo: "Tienes leche para dos, y si tuvieras tres mamando tendrías leche para tres, y si tuvieras cuatro mamando también tendrías leche para los cuatro".

Una vez más también tengo que decir que la lactancia sin el apoyo de mi marido no sería posible, de mi marido y de Pedro, pues él también comprende que sus hermanos se pasen el día encima mío. Pero he comprobado que se puede estudiar con Pedro, mientras ellos maman cada uno en una teta!! 

Criar a mis hijos me está enseñando cosas nuevas cada día, y me encuentro con situaciones que nunca había vivido, como la lactancia en tándem, no fue una decisión mía, pues no me lo he propuesto. Ha surgido así, Carlota está feliz, Diego come genial, y yo soy feliz. 

Debo decir que no sé si será casualidad, pero Carlota desde que nació Diego ha engordado medio kilo. 

Lo importante es disfrutar de ellos, disfrutar de la lactancia, nuestro cuerpo es maravilloso.




Laura JC


miércoles, 15 de enero de 2014

DIEGO CUMPLE 2 MESES

Tu olor, es algo que nunca podré olvidar. Estabas tan calentito, tan suave, olías tan bien, es un olor que jamás había sentido. Y no podré olvidarlo mientras viva.
Hoy hace 2 meses de tu nacimiento, de aquella maravillosa madrugada en la que decidiste unirte a nosotros, en la que decidiste tú solo, dejar de ser uno para ser dos, empezar tu camino a nuestro lado, pero ya no en mi interior.

Nos has colmado de felicidad Diego, pues aunque éramos muy felices ahora puedo decir que  nos faltabas tú. Para ser una gran familia, completa, contigo.
Por todo lo que tu embarazo y parto nos ha aportado, por toda las mujeres maravillosas que gracias a ti he conocido, y que sigo en contacto con ellas. Por lo fuerte que me has hecho, y por el amor que nos has traído, tanto a tus hermanos que te adoran como a papa y a mi.

Mucha gente puede creer que al ser el tercer hijo es más fácil, si es cierto que una tiene experiencia, pero os puedo asegurar que Diego me ha demostrado que nunca sabemos todo, que da igual los hijos que tengas, cada hijo te enseña algo nuevo. Cada hijo te hace crecer y te demuestra que él es distinto y único, y que lo que funciona con sus hermanos quizás con él no... 

Diego es único, y me sorprende cada día. Al igual que Pedro y Carlota, que lo cuidan con locura y me enseñan y recuerdan tantas cosas, cuando estoy al borde del abismo, cuando creo que no puedo más, ahí están mis hijos enseñándome que todo es mucho más sencillo, que todo se puede hacer en su debido momento, y que este momento es para y por ellos. 

Diego, felicidades por tu segundo mes, felicidades y gracias por ser tan especial, por decidirlo todo, por elegirme a mi, por elegir a papa.

Te queremos desde aquél bonito 7 de febrero y te querremos siempre bebé.



Laura JC

viernes, 22 de noviembre de 2013

PVD2C Diego nace en casa 15 de noviembre de 2013

Cumplía la semana 40 y decidí escribir unas palabras para Diego en este mismo blog. Esas palabras eran sin yo saberlo mi despedida al embarazo, nuestras últimas horas siendo una persona.

Fue un día estupendo, Inma me visitó, charlamos, y yo hice planes para el viernes con mi amiga Azu, desayunaríamos y también vendría otra amiga, Ali, que tenía fiesta a la cafetería de nuestra amiga Sonia.

Por la tarde fui a buscar a Pedro al cole, llevé a Carlota al parque, una tarde muy normal sin sentarme ni un segundo disfrutando de mis niños pues hacía muy buen tiempo.
Llevamos al Pedro a inglés caminando también, y compramos naranjas pues me quedaban pocas, y aguacates para el viernes noche hacer guacamole... 

Carlota se durmió a las 19:30 mientras íbamos a la frutería, pidió subir al carro y se durmió al instante (algo que no sucede nunca). 
Joan Carles y yo, decidimos dejarla dormir, y hablamos de lo movida que sería esa noche con ella (no teníamos ni idea de lo que nos esperaba).

Llegamos a casa, Carlota siguió en su cama durmiendo, llegó Pedro de inglés, y cenamos pronto. Pedro se durmió pronto, sobre las 21:30 y nosotros a las 23:00 estábamos cansados, comimos unas chuches que compré en mi amiga Sonia, y Diego se empezó a mover mucho, nos reímos diciendo: "A este bebé le gustan mucho las chuches como a Carlota".

Nos fuimos a dormir a las 23:10, cosa rarísima también... la casa era calma, paz, me dormí feliz y rápido... descansé mucho... esa fue mi sensación cuando a las 00:30 me desperté para hacer pis, algo muy normal. Pensaba que llevaba tres horas o más durmiendo.

Voy al lavabo y ups... un poco de líquido en mis braguitas, pensé: "será pis?", lo olí, no... no es pis. Pero era muy poco, y dije: "He fisurado la bolsa como Anahi? y como mi amiga Azu, no me queda nada... voy a dormir" 
Me cambié mis braguitas y me puse una compresa preciosa de bambú de color lila, mi preferido.

Tengo contracciones, pero como las de cada noche, dolor de regla, pero me permiten estar tumbada, y en mi mente recuerdo haber leído en tantos relatos que las comadronas siempre recomiendan descansar, y yo hice eso, dormir.

Pero a la 1:15 tenía mucho pis otra vez y me volví a levantar, y fui al baño y al bajar las braguitas y sentarme un torrente de agua cálida, de olor a vida caía entre mis piernas, me llenaba de alegría, y me paré a esperar el dolor... pero no sentí dolor. Al limpiarme vi tapón mucoso, qué felicidad!!!  
Con Pedro y Carlota nunca vi tapón mucoso y nunca rompí la bolsa, siempre nos la rompieron, robándome este bonito momento.

Entonces fui a la habitación y desperté a JC, fuimos al comedor y Carlota también se despertó, pero como llevaba tanto rato durmiendo estaba feliz, y quería desayunar "letie con siriales" y nos hizo reír.

Le dije a JC que me iba a duchar, y que controlara las contracciones, que eran seguidas pero no muy dolorosas, y me dijo que llamara a Inma y Luci, le dije que no, que aún teníamos tiempo y que las dejara descansar (qué sabía yo).

Por suerte mi marido que es un cielo, insistió en que llamara, y le hice caso. Llamé a Inma a las 1:30 y hablamos 5 minutos tan plácidamente, tan feliz. Me dijo que me duchara, que eran seguidas y cortas y que si podía hablar por teléfono mientras me daban es que estaba empezando, y que en un ratito volvíamos a hablar. También me dijo: "Si me necesitas voy ya"  y le dije que no hacía falta, estaba bien, y me iba a duchar, la llamaría en un rato. 

Me meto en la ducha, feliz, contenta, JC y Carlota leen un cuento, todo es paz, Pedro duerme, y le hablo a Diego mientras cae el agua templada por mi barrigota por última vez.

Cierro la ducha y algo me sucede, unas ganas enormes de empujar, unas ganas que no son mías, son de otra Laura, son de mis antepasadas, o de otras mujeres... no reconozco ese dolor, esa fuerza. No soy yo. Llamo a JC, y le digo que me saque de la ducha, creo que él también se da cuenta de que no soy yo.

Me saca, y a partir de aquí mis recuerdos son muy vagos, son un sueño, son perfectos, pero yo ya no estoy, ya no estoy en mi casa, viajo a no se donde, lo llaman planeta parto, yo me fui. Pero volvía, volví para hablar con mis hijos. Volví para gritarle a JC que me llevara al hospital, sí... me rendí.

Esa fuerza me superó, me desbordó y me llenó de miedo, ese miedo no se puede trabajar durante el embarazo pues no puedes tener miedo a algo que nunca has sentido.
JC llamó a Inma serían las 2:00, le dice que estoy teniendo contracciones muy fuertes y que le pido que me lleve a un hospital. También que al salir de la ducha sangré un poco, eran aguas con tapón mucoso, yo no me asusté, JC se lo comentó y Inma lo confirmó. Inma le dice que me llene la bañera de agua y me meta. Lo hizo, pero no soporté dentro, no pude sentarme, no había sitio para mi allí. Agua no!! Ahora no!!. Me sacó. 

Solo recuerdo que aunque Inma tardó 25 escasos minutos en llegar (vivo a 40 km de ella) a mi se me hizo eterno. JC se encargó de los niños, de los perros y de llamar a mis padres para que se llevarán a Pedro y Carlota, que de momento se fueron con la vecina. 
Me despedí de ellos, solo recuerdo que le pedí a Pedro que cuidara de su hermana, que era lo que mamá necesitaba, si él cuidaba de Carlota todo sería perfecto.
Mi hijo dándome la mano y con sus ojos en lágrimas me miró y me dijo que así lo haría. Su mirada no podrá olvidarla jamás, sus ojos, su ilusión y el no entender del todo bien que sucedía, eran las 2 de la mañana y aún estaba medio dormido.

No sé como fui a mi cama, supongo me llevó JC, me puse a cuatro patas, no lo ensayé, nadie me lo dije, no era yo. Era algo dentro de mi, era Diego diciéndome lo que tenía que hacer. Recuerdo que me dije a mi misma: "Inma ya llega, Inma ya llega, te llevará al hospital"

Mi marido fingió que me llevaría para calmarme, y solo quería que llegara Inma, pero él sabía que no iríamos a ningún hospital. Me hablaba, me ayudaba pero yo estaba muy lejos... estaba con Diego, no podía llegar a mi marido, y decidí no hacerlo. Pero lo sentí todo el rato ahí.

Llegó Inma, yo no la oigo, yo no lo sé. Solo la noto, y con ella la paz, solo tocarme, abrazarme, la paz entra en mi cuerpo. Con Inma llegan mis padres, se llevan a los niños, ahora ya estoy más tranquila también, sé que mis hijos están con la Nana y el Abu.

Recuerdo que le muestro mi miedo, le digo que no puedo, que yo no soy tan fuerte como las chicas de la lista, que me duele mucho (no es dolor, no se expresarlo en ese momento), que nunca dilataré, etc etc...

No se lo que me dice, pero me calma. Dice JC que todo cambió. Yo gritaba o gemía pero no como antes, yo acompañaba la fuerza, fue diferente... fue maravilloso.

No sé la hora, sé que Inma me propone sentarme en la silla de partos, como Bea, pensé (a momentos mi mente volvía a vosotras, volvía a mujeres y sus partos, volvía a mi amiga Azu, a Anahí, a Bea y su video...) Me siento, o me sienta... y que bien, pero mi silla se mueve... vuela, se levanta, es una silla mágica!!!  No se si lo oí o lo soñé, decir a Inma que la silla la hizo su padre.

Llega Luci, no se la hora que es. Amor. Luci me trae tanto amor, tanto. No se puede describir. Ahora sí. La calma y la fuerza de JC, la fuerza de Diego y su amor, la paz de Inma y el amor de Luci. Ahora era el momento.

Seguían las contracciones, yo abrazada a Inma, pero cambian y abrazo a Luci, no la solté. JC me dijo si quería que me abrazara él, y me hizo volver, no quería volver y dije que NO. Lo siento mi vida, tenía que ser Luci y lo comprendiste sin separarte de mi, dándomelo todo tú también, y dándoselo todo a nuestro hijo.

Las palabras de Luci. No las puedo reproducir, son mías, para siempre. Hizo el camino conmigo, lo hizo, me hizo visualizar a mi bebé, sentirlo, lo sentía. 
Y aún así hubo un momento en el que seguía pensando que no estaba ni dilatada (el daño de las cesáreas aparece). Oí algo de que le veían el pelo. No las creí. (qué pelo si me quedaran horas de dolor, eso pensé).

El miedo es poderoso, y hay que dejar de mentir sobre el parto a las mujeres.

Luci me seguía hablando, me guiaba, me hacía descansar entre contracción y contracción para coger fuerza, lo hacía, me iba, descansaba ese justo tiempo que nuestro cuerpo sabio de mujer nos proporciona para coger aliento, para sentir a tu bebé y seguir con fuerza el camino hacía él.

Contracciones poderosas, no es dolor, es algo animal, soy mamífera, ahora lo sé y lo siento. Noto presión, pero nada malo, me asusta un poco, ellas me dicen que no tenga miedo. Noto un calor, me quema, sí el aro de fuego, que para mi fue un gustito con quemor, pero no es un aro, es una estrella, es una nube, es amor... no es un aro.

Las oigo, están felices, JC también, me dicen que ya, que empuje, Inma creo que me sube un pie o pierna un poco, me ayuda a tener más fuerza... empujo, desde lo más hondo, desde algún lugar donde nunca había estado, desde donde nunca me dejaron ir robándome mis dos partos de mis dos hijos mayores. Desde allí, por mi, por que lo merecía, por el camino recorrido. Por lo que me han enseñado Pedro y Carlota, por el apoyo incondicional de JC, empujé y Inma te cogió, y te puso sobre mi. Todo es muy rápido, no me lo creo, no puede ser, es mi hijo. Le digo a Inma que no puedo, que no puedo... no sé lo que digo... solo lo huelo, es suave, está calentito... es mío. Ese olor, su olor, aún hoy siete días después le queda un poquito de olor, como dice papi "olor a placentita".

Diego nacía en un espacio pequeño entre mi cama de matrimonio y el armario, rodeado de las mejores profesionales para parir en casa. Con su padre y su madre, como debe ser, con su madre libre, que lo pudo coger, lo pude tocar... por primera vez... Parí sin estar atada, nadie me rajó, nadie me dijo nada... parí sin presión, sin miedo, sin tiempos, sin agujas, sin dolor. 
Sí, parí sin dolor. Pues no se puede llamar dolor.

Eran las 3:41 del 15 de noviembre, un parto que se iniciaba a las 00:30. Rápido, fugaz, intenso y maravilloso. Un parto perfecto, para mí, el mejor parto que jamás he soñado. Miro a Diego enamorada, y solo puedo pensar en Pedro y Carlota, en lo que nos quitaron, en el daño ocasionado, en que no hay derecho. Pienso también, que Diego ha nacido de la mejor forma gracias a sus hermanos que me llevaron hasta aquí. 

Diego pesó 3,600 kg, 51 cm y 36,5 de perímetro craneal. 

Los momentos siguientes son maravillosos también, mi casa es alegría, es luz, se hace de día para nosotros, para el mundo siguen siendo las 4 de la madrugada, en mi habitación hay sol, está mi hijo, está su padre. Son momentos mágicos, en los que Inma y Luci "desaparecen" no hay nada, todo está limpio, ningún ruido, ninguna molestia, todo es paz y amor. 

Bebí mi batido de frutas y placenta, y me supo tan bien que me habría bebido tres vasos :)

Tengo que agradecer mi aprendizaje a muchas personas. En mi informe de mi primera visita a Néixer a Casa pone: "Dilatación en casa". 

Tengo que decir que saliendo de esa primera visita mi marido al que amo con toda mi alma, me dijo: "Parirás en casa, si lo hacemos lo hacemos bien, y con Inma irá más que bien".

Gracias cariño, el primero, por apoyarme más que nadie, por entenderme, por quererme tanto y por darlo todo por mi y por tus hijos. Por ser tan padre, por compartirlo siempre todo conmigo y con ellos, por la familia que hemos formado, y lo que nos queda por vivir. Te querré siempre, pase lo que pase.

Gracias a Pedro y Carlota, mi motor. Ellos desde el primer día han confiado en mí, y han amado a su hermano incondicionalmente. Os adoro hijos.

Gracias a mi hermano Carlos, y mi cuñada Aina, siempre ahí, siempre. Nos apoyaron, nos entendieron, nos respetaron y son los mejores Tiet y Tieta del mundo mundial. Os quiero mucho. Y vuestros 3 sobrinos también.

Gracias a mis padres, que llegaron volando, que ayudaron a Inma, que se encontraron como yo que aquello era demasiado rápido, y reaccionaron tan bien como siempre. Que cuidaron mejor que nadie a mis hijos. Os quiero. 

Gracias Gemma Guillamón por presentarme a mi misma, por mostrarme el camino de una menstruación consciente, por llevarme hasta Erika Irusta. 

Gracias Erika por tu taller, me cambió por completo, y gracias por darme el contacto de Anahí, por hablarle de mi. 

Gracias Anahí, por tu ejemplo de lucha y fuerza, por tu relato que leí miles de veces, por tus palabras siempre de apoyo, por tus whatsapps de fuerza. Mi espinita me queda de no tener tiempo de pedirte mi vela, sé que la tenías preparada para mi. 

Gracias Bea por tus mails, por tu video maravilloso de tu PVD2C de tu hijo Pau, por tu relato que también sé de memoria. Por tus ánimos siempre, gracias.

Gracias Azu por estar ahí, por compartir embarazo, por ser tan valiente y enseñarme tanto, te admiro amiga, pues tu PVDC también es un éxito grande, y te lo merecías.

Gracias Sonia por tus desayunos, por escucharme siempre y por tu apoyo en todo momento sin juzgar. 

Gracias Bea y Axel, siempre a mi lado. Los dos. Siempre. Os quiero, no hace falta decir más.

Gracias Vane y Jenny, siempre me habéis apoyado, siempre me habéis animado, y sé que vuestro apoyo también ha sido fundamental.

Gracias a todas las mujeres de la lista de Apoyocesareas, me han acompañado desde sus casas, no nos conocemos personalmente, pero eso no importa. Cada noche leía vuestros mails, intenté contestar siempre y lo seguiré haciendo. Vuestras historias me han ayudado a ser más fuerte, a no cometer los mismos errores que con mis cesáreas. GRACIAS CHICAS. A todas, que sois muchas. Os llevaré siempre en mi corazón, y sé que sin vosotras no habría sido posible. Me sabe mal no haber tenido tiempo de pedir mis velitas, pues sé que las teníais para mí y para Diego. Os abrazo fuerte.

Gracias a Néixer a Casa, Roser, Raquel, Inma, Luci, Laia y Santi. No tengo palabras. Sois grandes, sois las mejores, profesionales en cada detalle, amigas siempre, mujeres sabias. Estaré en deuda con vosotras mientras viva. El dinero es papel, y vuestro trabajo no se paga con papel, es imposible. Da igual el precio, lo material no puede compensar jamás lo que me llevo de vosotras.

GRACIAS DIEGO, POR ENSEÑAR A MAMA LO QUE ES PARIR.

Laura Jaime Conejo