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miércoles, 9 de julio de 2014

Lactancia en tándem II

Nunca planeé dar teta a dos hijos a la vez, y ahora que llevo casi 8 meses de doble lactancia o lactancia en tándem puedo asegurar que estoy agotada.
Los primeros meses de Diego han pasado rápido, la vida corre demasiado y eso que apenas duermo.
Pero desde un mes y medio hacia aquí Carlota mama de una forma distinta, me duele, me marca los dientes, y cada día demanda más.
Mucha gente me pregunta o me dice qué debería quitar la teta a Carlota, y siempre digo lo mismo: ¿cómo se hace? 

Durante este último mes y medio muchas veces he tenido que decir NO a Carlota cuando reclamaba su tetita, y hablando o buscando alternativas de juegos la he "despistado" en alguna ocasión.

Me preocupaba que Carlota pidiera tanta teta por ver mamar a Diego, y pregunté a mamás amigas que dan pecho a sus bebés de dos años o dos y medio. Y cual fue mi sorpresa al escuchar que ellas también habían notado un cambio en la demanda, en que sus bebés pedían de día y de noche, mucho más que cuando eran recién nacidos. Así que parecía que era lo normal en bebés lactantes de esas edades, pues no tenía nada que ver con tener un hermano, más bien con la edad.

No quiero destetar a Carlota, he disfrutado mucho mi lactancia con ella, nos ha unido y hemos aprendido mucho la una de la otra. Pero si he notado que yo empiezo a no estar tan cómoda, me duele, estira, pesa mucho, y succiona tan fuerte que sale la leche a presión y me hacedaño :( 
Se lo explico, y le pido por favor que mame despacio, tranquila, y lo hace.

Hoy, por primera vez Carlota se ha dormido sin teta, y me di cuenta que se hace mayor, que mi bebita va camino de los 3 años, y que ella sola se tumbó en sofá y se quedo dormida, sin mi, sin mamá, sin teta.



Un aviso de la sabia naturaleza, un aviso a los "ahora no puedo Carlota", un aviso de que esto empieza a terminarse y un precipicio ante mi, un vértigo que me duele más que su manera de succionar, se hace mayor. 

La vida va muy rápido, los niños crecen demasiado deprisa, y hoy mirando a mi bebita me di cuenta que todo tiene su curso, que no dormirá toda la vida conmigo, que no necesitará mi pecho para dormir, que no me pedirá ir en mis brazos cuando se canse, y que he disfrutado de cada segundo de ella desde que nació y a las 5 largas horas me la dieron. Que no me he separado de ella, ni quiero hacerlo, que me hace muy feliz, que es única y que le daré tetita siempre que ella quiera, con nuestras conversaciones, nuestros acuerdos y juegos.

Aunque hemos tenido momentos de todo tipo, en general nuestra lactancia en tándem es satisfactoria, que no quiere decir fácil, pero con mucha paciencia y 
amor, comprendiendo las edades de mis tres hijos, entendiendo qué necesitan de mi, cada día poco a poco, creciendo con ellos e intentando mejorar.

Laura JC

martes, 11 de febrero de 2014

LACTANCIA EN TÁNDEM

Personalmente nunca me planteé que amamantaría a dos hijos a la vez. Ni siquiera hace unos años me plantaba tener tres hijos. 
Carlota y yo hemos disfrutado de una lactancia en la que todo han sido ventajas. Pero al quedarme embarazada de Diego no pensé que nos pudiera afectar en la lactancia. Había leído algo sobre lactancia en tándem, y sobre lactancia en el embarazo, pero no era un tema en el que me había informado en profundidad.
Así que a partir de la semana 18-20 empecé a notar que mis tetas no eran las mismas, y Carlota aunque mamaba igual ponía caras raras, y le preguntaba si había leche y ella decía que no.
Al principio fue raro, duro, triste. No salía nada de leche, puede que un poco de líquido muy transparente, pero no leche, no mi leche. 

Lo consulté con mi amiga Gemma y con Inma Marcos, y bueno, me explicaron que a veces sucede, y que depende del niño o niña, puede que deje de mamar, o que siga mamando aunque no obtenga leche.
Carlota es muy de teta, mucho. Y yo sabía que no lo dejaría, aunque mamaba en pocas ocasiones, muchos días solo para dormir, y yo seguía haciendo lo mismo que antes, darle si pedía. 

Al final del embarazo me dolía bastante, mis tetas estaban muy sensibles, y sentía pinchazos, pero no quería negarle a Carlota nuestros momentos, aunque para mí en alguna ocasión ya no eran tan agradables, pero intentaba también explicárselo y nuestra lactancia seguía su camino felizmente. 

Carlota se durmió con mi teta hasta el último día, yo casi ya no podía girarme en la cama con mi enorme barriga, pero nuestra lactancia se mantenía.

Diego nació y felizmente se acercó a mi pecho del que se alimenta y se nutre de amor cada ratito :)

Hoy después de casi tres meses de lactancia en tándem puedo decir que fácil no ha sido.

He tenido momentos de nervios, de pensar que no puedo amamantar a los dos, y cuidar a Pedro también, que aunque no mame, me necesita.
Hay días buenos, días regulares, y días no tan buenos... Han habido noches buenas, y algunas de lloros y sentimientos de derrota, de no ser capaz. 

Puedo decir que valorando en visión general mi lactancia en tándem está siendo positiva, aunque hay días en los que Carlota me pide cada 20 minutos y me cuesta mucho atenderla, aunque muchas veces le doy y a los 2 minutos ella misma se va a jugar... Sin embargo si intento distraerla es peor, pues no se calma y termina mucho más nerviosa o llorando y le termino dando igualmente, pero ya no son 2 minutos.

Creo que cada mujer lo gestionará como mejor pueda o sepa, yo no tenía ni idea, vamos, que los primeros días les decía a las comadronas que pesaran a Diego por que Carlota mamaba mucho más que él y eso me angustiaba. Pero Diego engorda por momentos jejeje, así que hay leche de sobras para los dos.

Luci me dijo: "Tienes leche para dos, y si tuvieras tres mamando tendrías leche para tres, y si tuvieras cuatro mamando también tendrías leche para los cuatro".

Una vez más también tengo que decir que la lactancia sin el apoyo de mi marido no sería posible, de mi marido y de Pedro, pues él también comprende que sus hermanos se pasen el día encima mío. Pero he comprobado que se puede estudiar con Pedro, mientras ellos maman cada uno en una teta!! 

Criar a mis hijos me está enseñando cosas nuevas cada día, y me encuentro con situaciones que nunca había vivido, como la lactancia en tándem, no fue una decisión mía, pues no me lo he propuesto. Ha surgido así, Carlota está feliz, Diego come genial, y yo soy feliz. 

Debo decir que no sé si será casualidad, pero Carlota desde que nació Diego ha engordado medio kilo. 

Lo importante es disfrutar de ellos, disfrutar de la lactancia, nuestro cuerpo es maravilloso.




Laura JC


miércoles, 15 de enero de 2014

DIEGO CUMPLE 2 MESES

Tu olor, es algo que nunca podré olvidar. Estabas tan calentito, tan suave, olías tan bien, es un olor que jamás había sentido. Y no podré olvidarlo mientras viva.
Hoy hace 2 meses de tu nacimiento, de aquella maravillosa madrugada en la que decidiste unirte a nosotros, en la que decidiste tú solo, dejar de ser uno para ser dos, empezar tu camino a nuestro lado, pero ya no en mi interior.

Nos has colmado de felicidad Diego, pues aunque éramos muy felices ahora puedo decir que  nos faltabas tú. Para ser una gran familia, completa, contigo.
Por todo lo que tu embarazo y parto nos ha aportado, por toda las mujeres maravillosas que gracias a ti he conocido, y que sigo en contacto con ellas. Por lo fuerte que me has hecho, y por el amor que nos has traído, tanto a tus hermanos que te adoran como a papa y a mi.

Mucha gente puede creer que al ser el tercer hijo es más fácil, si es cierto que una tiene experiencia, pero os puedo asegurar que Diego me ha demostrado que nunca sabemos todo, que da igual los hijos que tengas, cada hijo te enseña algo nuevo. Cada hijo te hace crecer y te demuestra que él es distinto y único, y que lo que funciona con sus hermanos quizás con él no... 

Diego es único, y me sorprende cada día. Al igual que Pedro y Carlota, que lo cuidan con locura y me enseñan y recuerdan tantas cosas, cuando estoy al borde del abismo, cuando creo que no puedo más, ahí están mis hijos enseñándome que todo es mucho más sencillo, que todo se puede hacer en su debido momento, y que este momento es para y por ellos. 

Diego, felicidades por tu segundo mes, felicidades y gracias por ser tan especial, por decidirlo todo, por elegirme a mi, por elegir a papa.

Te queremos desde aquél bonito 7 de febrero y te querremos siempre bebé.



Laura JC

martes, 26 de febrero de 2013

¿QUÉ ES LA REGULACIÓN EMOCIONAL?

Después de escribir sobre el apego pensé que otro tema muy interesante que también he estudiado en Educación Temprana, es como los niños aprenden a regular sus emociones, y de dónde nacen estas emociones. 
Las personas que a diario están con los niños, ya sean los padres, abuelos, o educadoras y maestras, tienen gran responsabilidad sobre las emociones de los pequeños, pues sin darnos cuenta podemos influir negativamente sobre ellos. 
Pondremos un ejemplo muy claro: si a mi me dan pánico los perros, será difícil que yo deje que mis hijos o mis alumnos se acerquen a un perro, lo toquen o lo acaricien, pues a mi me produce angustia, miedo, etc.
Pero esto es un error, el echo de que a mi no me gusten los perros (por cierto no es el caso, pues tengo dos, Psique y Luigi) no significa que no les tengan que gustar a ellos.
Somos ejemplo para los niños desde que nacen, ejemplo en todo, y ellos regulan sus emociones a través de nosotros:

El bienestar personal no se basa tanto en las emociones que tenemos como en el manejo que hacemos de ellas. No existen emociones buenas ni malas, de igual modo, no se pueden eliminar las que nos produzcan malestar, no podemos hacer que desaparezcan, pero sí podemos aprender a gestionarlas.

Mangeslsdorf, Shapiro y Marzolf agrupan en 4 tipos las conductas que utilizan los bebés para controlar sus primeras emociones:

-Evitar la mirada del estimulo desagradable.
-Calmarse a través de la succión o contacto físico y corporal.
-Autodistracción con juguetes o mirando otros objetos.
-Evitar al extraño en el caso de situaciones interpersonales.

Este tipo de conductas quizás pasan desapercibidas, pero si observamos a los bebés notaremos que sí las utilizan en sus primeros meses de vida, son sus pequeñas herramientas para controlar sus emociones, pero para llegar a la comprensión total de lo que sienten los bebés necesitan en sus primeros meses de vida la presencia de un adulto que le pueda ofrecer un modo flexible y eficaz de regulación. De este modo el bebé con el paso del tiempo, podrá interiorizar sus emociones, y aprenderá a regularlas por sí mismo sin depender del adulto. 
Esta capacidad es algo que adquirimos desde nuestras relaciones más tempranas y se ha llamado Regulación Emocional.

La regulación emocional nace de la relación tan íntima que se establece con la madre desde el primer día de vida del bebé, el modo en que surja y se lleve a cabo esta regulación emocional también influirá en la calidad del vínculo de apego que está creándose también desde el nacimiento.

PROCESO DE REGULACIÓN EN LA INTERACCIÓN CONSTANTE

- En primer lugar debemos reconocer adecuadamente el estado emocional que está experimentando el bebé.
- Nuestra respuesta y comportamiento debe ser apropiado, nos acercamos al niño, lo cogemos en brazos, lo acariciamos, le hablamos suavemente.
- Ponemos palabras al estado emocional del niño, lo nombramos y lo hablamos, somos realistas, no mentimos (esto es muy importante, no soporto decir a los niños "no pasa nada" "no llores, si no es nada" cuando se han dado un porrazo enorme, o se han caído de la bici, si duele DUELE, si yo me caigo de la bici me diréis: "No pasa nada Laura, levántate").
- No debemos hacer jamás un enunciado identificatorio descalificante del tipo "eres un desastre", "eres un trasto", "contigo no se puede salir de casa".
- Debemos escuchar y atender al niño, hay que evitar los enunciados negativos del tipo "no hay que tener miedo", "la que armas por nada", "no es para tanto o no exageres".

Tenemos que tener en cuenta que el bebé o niño vive la experiencia del afecto y su entonamiento a través de nosotros, reciben la información que nosotros les damos de lo sucedido, pues somos su referente. 
El bebé o niño reconocerá subjetivamente su estado interno a partir de nuestras palabras, de nuestro enunciado o descripción sobre lo sucedido.
Pone en acción los mismos procedimientos incorporados como memoria procedimental y reforzados en la intersubjetividad por deseos de ser igual a nosotros.

Como podemos comprobar la regulación emocional forma parte de la crianza, del día a día con nuestros hijos y también con nuestros alumnos, pues tanto una madre, padre, abuela, canguro como una maestra o educadora debemos enseñar a gestionar las emociones que viven y experimentan nuestros niños a diario.

Dentro de la regulación emocional podemos hablar de dos fenómenos que la facilitan:

EL ENTONAMIENTO EMOCIONAL Y LA REFERENCIA SOCIAL

El entonamiento emocional no se trata de imitar tal cual la emoción expresada por el bebé o niño, si no que se basa en el reconocimiento de la emoción del niño pero con una intención de disminuir o subir el tono, para así conseguir una verdadera regulación sincera y afectiva. 
Por ejemplo, si el bebé está sintiendo angustia debemos reconocerlo, pero no sentir la angustia nosotros, si no que "desentonamos" hasta llevar al niño a la calma. El ejemplo más claro es cuando empiezan a caminar, que se caen continuamente, y lloran o gritan asustados, pues no debemos gritar con ellos, transmitirles ese susto o miedo, pues de esta forma solo se asustarán más. Y tendrán menos ganas de seguir intentándolo.
Así que como vemos el entonamiento emocional y afectivo surge de un modo natural, a diario, en situaciones cotidianas y diversas de nuestra vida, tanto que muchos padres no sabemos darle el valor que realmente tiene, y sin darnos cuenta corremos el riesgo de transmitirles emociones propias mal adaptadas o reguladas, como sucede con la mayoría de los miedos. Debemos estar atentos y no caer en este error, pues yo puedo tener miedo a las alturas, pero no mis hijos, ellos tienen que experimentar por sí mismos, y no vivir mis miedos o mis angustias, tienen el derecho de descubrirlo por sí mismos. 

La referencia social surge cuando el bebé o niño se encuentra en una situación no familiar para él, en un lugar desconocido, y nos toma como referencia para extraer información de ese nuevo entorno o entorno desconocido, y así de este modo el bebé puede actuar en consecuencia una vez ha conseguido de nosotros y de nuestra actitud una valoración positiva o negativa del entorno en el que nos encontramos.
Por ejemplo, si vamos a casa de unos amigos con los que normalmente nos vemos en el parque. En este caso las personas son conocidas, pero no el entorno, con lo que nuestro bebé observará como actuamos, como nos movemos, nuestras palabras y gestos para ellos averiguar si pueden corretear felizmente o mejor quedarse pegaditos a mamá. 
Esto también pasa con las personas, los niños detectan a través de nosotras si esa persona con la que nos hemos parado a saludar es conocida, vecina, o realmente una amiga o un familiar más cercano. 

La base de sus primeras emociones y de cómo aprendan a gestionarlas en un futuro depende de nosotros, es una labor de gran responsabilidad y debemos intentar ser objetivos, sinceros y cariñosos para que ellos puedan ser unos adultos independientes y libres para sentir y experimentar, tanto física como emocionalmente, olvidando lo que hicimos o sentimos nosotros. Ellos son ellos, únicos, y nosotros somos nosotros.

Laura JC




lunes, 11 de febrero de 2013

¿QUÉ ES EL APEGO?

Llevo días sin escribir, he estado de exámenes y de encierro casi total y absoluto para poder estudiar... ha sido un mes duro, y hoy empiezan a salir mis primeras notas. La primera nota que he tenido es de una asignatura de cuarto, Educación Temprana, y en esta asignatura nos han hablado entre muchas otras cosas de la importancia del apego, y de los distintos tipos de apego. Me gustaría resumir y compartir de qué se trata:

¿Qué es el apego?



El apego es un vínculo específico y especial que se forma entre la madre y el niño, o entre el cuidador y el niño. 

Dentro del apego veremos distintas fases, las edades son orientativas, cada niño es único y no podemos enmarcarlos en tablas de edades:



FASES DE DESARROLLO DEL APEGO

ETAPA DE PREAPEGO (del nacimiento a 6 semanas) El bebé reacciona ante las voces más familiares, sin evidencia de reconocimiento concreto. Aplica sus reflejos innatos: llora, agarra. etc. Está en contacto con mamá, la empieza a reconocer, se refuerza el vínculo, empieza el apego. 


ETAPA DE FORMACIÓN DEL APEGO (6 semanas a 6-8 meses) Distingue a la madre de otras personas. Pero no muestra muchas diferencias al separarse de ella, pueden sostener al bebé en brazos familiares y amigos, no parece que le afecte. Por este motivo muchos bebés que empiezan a acudir a la Escuela Infantil con 4-5 meses no lloran en la adaptación, no lloran cuando sus mamás se marchan y los dejan en la clase. Pero es probable que en pocos meses cuando los dejen en la misma clase, con la misma educadora, sí que lloren. Empiezan la etapa del apego.


ETAPA DE APEGO (6-8 meses a 18 meses 2 años) Esta es la fase de apego propiamente dicha. La búsqueda de la madre se hace imprescindible y es común que el bebé rechace el contacto físico incluso con un familiar cercano. Ya que el bebe quiere mantener la proximidad con la figura de apego y la distancia con los extraños. 


FORMACIÓN DE RELACIONES RECÍPROCAS (de 18 meses 2 años en adelante) La aparición del lenguaje y la capacidad de representarse mentalmente a la madre, relajan su tendencia a seguirla. En adelante, podrá saber y entender por qué se ausenta mamá y ya es capaz de imaginarla y representarla. Su desarrollo cognitivo es mayor y puede comprender situaciones en las que mamá vaya a trabajar, o se ausente durante un rato, etc.



DISTINTOS TIPOS DE APEGO

Apego seguro (65% de los niños):


Son niños que cuando están con sus madres (o con su figura de apego) exploran tranquilamente, juegan, a cierta distancia de ella. Son capaces de jugar solos, y también pueden incluir a la madre en sus juegos. Cuando la mamá se va, los niños de apego seguro se intranquilizan, lloran y la buscan (esto también depende de cada niño), pero el cuidador ya sea educador, maestro o familiar puede calmar al niño, explicarle la situación.

El reencuentro con mamá es muy emotivo, los niños de apego seguro las abrazan, se alegran mucho de verla, pero en poco tiempo volverán a jugar felices separados de ella (separados pero sabiendo que mamá ya no se va).

Apego inseguro (35%):
Dentro del apego inseguro encontramos tres tipos:

Apego ambivalente-resistente (10-12%):


Son niños que exploran muy poco aún estando sus mamás, les cuesta mucho separarse de ellas, no suelen involucrarse en juegos con el educador o maestro. Cuando se produce la separación sufren verdadera angustia, y el educador o maestro no puede hacer nada por calmarle. 

Cuando se produce el reencuentro con la madre el niño se muestra ambivalente hacia ella, por un lado no se separa de ella, pero por otro parece enfadado y se resiste a los intentos de ella por calmarle.

Apego evitativo (20%):


Este tipo de apego es difícil de ver, pues son niños que parecen "neutrales", juegan sin necesitar a mamá y aceptan al nuevo cuidador sin ningún tipo de problema, aparentemente. Al marcharse la mamá ellos no parecen notar su ausencia no surge malestar ni angustia, y cuando regresa mamá ante el reencuentro la ignoran, no la buscan y si no es ella quien inicia un contacto físico el niño que tiene apego evitativo evitará a su madre abiertamente.

Esta manera de evitar a mamá es el mecanismo que el niño  a aprendido para autorregular su angustia, cuando a visto que su figura de apego no lo hace.

Apego desorganizado-desorientado (3-5%):


Este tipo de apego por suerte no es muy común, pero existe. Son niños que muestran conductas tanto del apego ambivalente-resistente como del evitativo. El niño siente angustia tanto con la presencia como con la ausencia de la madre , podemos ver conductas de miedo ante la figura de apego. Este tipo de vínculo se ha construido al vivir el niño situaciones amenazantes de maltrato o negligencias en los cuidados, pero también se puede dar en situaciones en las que el niño es algo "temido" por el adulto.


FACTORES QUE AFECTAN AL DESARROLLO DEL APEGO


Encontramos 4 factores que influyen en el tipo de apego que se construirá con nuestro bebé.

Características del niño y tipo de parto: Niños separados de sus madres durante horas dependiendo del tipo de parto (cesáreas, prematuros) o por causas de gravedad del bebé recién nacido. Puede afectar al tipo de apego, es muy importante no separar al bebé de su madre, cada vez se está consiguiendo más.


Separación maternal: Niños que al nacer por causas de urgencias han tenido que ser hospitalizados, esto supone una depresión analítica para el bebé y puede influir en las primeras relaciones. 


Privación materna: Bebés que a partir del tercer o cuarto mes y el primer año no están con sus madres, o están un par de horas al día. Estos bebé manifiestan apego inseguro también con los cuidadores.


Calidad de la crianza: Depende mucho del tipo de crianza, del tipo de padres, nuestro apego será de un tipo u otro. Escuchar a nuestros bebés, acudir ante sus lloros, calmarles y acariciarles iniciaran un apego seguro.