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jueves, 15 de mayo de 2014

Cuarto Milenio : "Debate sobre educación"

En estos días en los que hemos tenido que escoger escuela para Carlota, y en los que veo como Pedro hace deberes sin parar, tras salir de su escuela, era un tema personal para mi ver este documental. Pero no esperaba sorprenderme tanto, y aprender tanto. Un documental de este tipo en TV no es lo habitual. 
Gracias a mi amiga y compañera de universidad (bueno ella ya es maestra, a mi me faltan las prácticas y el trabajo final de grado) Belén, cuyo blog sigo y os recomiendo Creciendo Felices, me enteré de la emisión de este magnífico y necesario debate, al que nos deberíamos unir educadores, familias y escuelas, para reflexionar, para entender y descubrir la realidad que sucede con nuestros niños y niñas. 

Al escuchar el debate, me di cuenta de que he sido afortunada estudiando mi carrera, pues me apasiona la educación, y de como mi universidad está de acuerdo con muchas de las cosas que se debatieron en el programa. Pues hemos estudiado para educar de forma personalizada, para respetar los ritmos de crecimiento de cada alumno, para educar siempre con la colaboración directa de la familia, entendiendo que la maestra no es más que una guía y acompañante privilegiada del niño, del cuál ella debe también aprender cada día. Para estar en continua formación como docentes, pues nuestro mundo cambia y crece por momentos. Educar en la empatía, desde el cariño y la comprensión, a la misma altura, por igual, siendo inclusivos siempre. Me emociona recordar tantas cosas bonitas que me han enseñado en la universidad, pero me entristece ver como no se llevan a cabo, como la realidad de las aulas puede ser tan diferente. Como haciendo prácticas (yo aún no las he hecho) puedes aprender "la otra cara" de ser maestro. 
De aquí la dificultad para elegir escuela para Carlota, a la que en un principio no pensábamos escolarizar. Pues aunque mucha gente no lo crea, los niños no hace tanto no íbamos a P3, ¡no! no existía. O si había era de pago, tipo Escuela Infantil (odio el término guardería).
Un niño de 3 años no tiene que sentarse en una silla horas, no tiene que hacer fichas igual que sus 24 compañeros, no tiene que callarse para escuchar lecciones, un niños de 3 años tiene que jugar, correr y ser feliz. 
Y deberíamos enseñar a ser autónomos, independientes, responsables, sin obligar, sin forzar, jugando, imitando. 
Yo no fui a P3, y he terminado la carrera. Pues era mi sueño, es mi pasión. 
Algo de lo que también se habla en el debate, de como nos cortan las alas, de como no nos dejan volar. NO debemos cortarles las alas a los niños, pues pueden comerse el mundo si los dejamos. 
Hay muchos tipos de metodologías para aprender de formas tan divertidas, de maneras atractivas, en grupos, cooperando, hablando, participando, preguntando y dejando que creen, que tengan inquietudes. 
Desde casa, como también dicen en el documental es importante también darles libertad para aprender, escuchar, razonar, valorar, respetar sus gustos, sus maneras, y guiar.

Os dejo el LINK para que podáis ver el documental desde el minuto 19 al 59 es la parte en la que hablan de "La Conspiración de la Educación", un debate que no debería dejar pasivo a nadie, un debate que nos anima a reflexionar, a valorar todo lo que podemos cambiar, a perseguir nuestros sueños, a luchar por todo en lo que creemos. 



Gracias Cuarto Milenio, por hacer que la TV al menos por unos minutos, merezca la pena.
Gracias Belén y enhorabuena por tu gran TFG. Te quiero de maestra de mi niña!

Laura JC


sábado, 22 de febrero de 2014

CARA A LA PARED: MALTRATO PSICOLÓGICO

Escribir este post me ha costado tiempo, pues no ha sido fácil para mi, y no he tenido el tiempo suficiente que merece el tema para poder escribir sobre lo sucedido.

Si he decidido publicarlo es para denunciar lo sucedido, este tipo de cosas no se deben callar, este tipo de actos no deben suceder en las aulas, ni en las extraescolares, ni en los esplais, ni en los hogares. 

Pedro hace dos cursos empezó inglés en la Martorell Lenguage School, debo ser sincera y decir que no fue él quien pidió ir a esta escuela, ni pidió aprender inglés, fuimos nosotros, sus padres los que pensamos que aprender el idioma fuera de su horario escolar sería positivo para él. Uno siempre hace lo que cree mejor para los hijos, y con la mejor intención, y en este caso con la buena voluntad de pagarle (y bien pagada) la mejor escuela de idiomas que hay en la zona. O eso creíamos. 
El primer curso fue muy bien, aprendía y se divertía, incluso realizó un curso de verano a petición, esta vez sí, propia. Cosa que me gustó.

Al llegar octubre del 2013 retomaban las clases, y Pedro por otras causas tuvo que cambiar de grupo y de días, con lo que también cambió de profesor. 
Ya no estaba Anna, la anterior profesora, a la que desde aquí felicito por su trabajo, es una gran profesora de inglés y estábamos encantados con ella.

Tenía un nuevo profesor nativo irlandés. Pedro me hizo varios comentarios sobre el profesor, nada grave, pero cosas típicas de cuando uno tiene un profe nuevo. Llevaría Pedro unos 20 días de clases, y un día al llegar a casa yo estaba justo donde estoy ahora escribiendo este post, pero embarazadísima (ahora estoy con Diego en la teta) y estudiando por adelantado, y Pedro me explica lo siguiente: "Mamá estaba en clase, he hecho bromas con un compañero, nos hemos reído, y el profesor me ha puesto un minuto cara a la pared".

No doy crédito, me enfado, mucho, con el niño por no comportarse y por la respuesta del profesor. Le preguntamos que nos explique bien lo sucedido, y como que un profesor con solo 8 niños a su cargo pierde los nervios de tal manera, le decimos que nos explique lo que estaban haciendo o si le faltaron el respeto, etc. Quería saberlo todo. Antes de pensar, antes de gritar, antes de llorar, o antes de hacer nada. Que es lo que hice. Nada. Pues no sirvió de nada.
Esto era un jueves, le digo a Pedro que el martes iremos a hablar con el profesor él y yo. Y lo solucionaremos, pues no lo van a poner cara a la pared más, pero también quiero que entienda que se debe controlar en la clase y poner de su parte para aprender.

LLega el martes, y allá vamos con tiempo de antelación para poder hablar 15 minutos con el profesor. Subimos, lo vemos, y le digo si por favor puede dedicarme unos minutos. 
Me dice que sí, y me presento, me saluda, mira al niño, Pedro agacha la cabeza y le digo: "Vengo por lo sucedido el jueves pasado, para solucionar y entender que pasó en la clase, y Pedro tiene algo que decirte antes de nada"

Pedro lo mira a la cara y le dice: "Siento haber hecho bromas en clase cuando no debía, y voy a estar más atento a partir de ahora".
Entonces el profesor se pone nervioso, lo noto, deja de mirarme a la cara, me habla mientras mueve y mira unos papeles y me dice: "Bueno no pasa nada, no tendría que haber venido, no fue para tanto..." y le digo "Pusiste a mi hijo cara a la pared en la clase, yo creo que sí fue para tanto, creo que si Pedro se comportó de forma incorrecta deberías llamarme y lo solucionaremos hablando tal y como estamos haciendo ahora".
Entonces me dice que no me preocupe, que no volverá a pasar, que fue un mal entendido, que no supo reaccionar y que Pedro se porta muy bien, pero bueno que por la edad pueden ponerse nerviosos, etc. Y se fue. Así.

Aquí fallé, y mucho. Y dejé entrar a mi hijo otra vez a la clase, con él.
Me fui, y  lo dejé. Lo abandoné. 

Pedro siempre ha tenido un comportamiento excelente en el colegio, los que lo conocéis sabéis que no presumo, es cierto. Y quizás pensé : "Algún día también tendrá que portarse mal no?" Y le di interiormente otra oportunidad al profesor, aunque iba a estar atenta (lo máximo que me permitía mi situación).

Pues hará un mes aproximadamente, llega Pedro un martes que se supone tenían examen y me dice que no lo han hecho. No me explica el motivo, pero lo veo triste, yo ya sé que no quiere ir a inglés, es un tema que entre teta y teta con sus dos hermanos hemos hablado comiendo macarrones ecológicos, como dos personas iguales. Le dije si le hacía feliz ir a inglés y me dijo que no, que iba por nosotros. Y le dije que nunca tenía que hacer nada por nadie, lo tenía que hacer por él. Así que acordé con su padre reunirnos para hablar sobre el tema, pero no llegó el día, pues esa misma semana el jueves al llegar Pedro le pregunto si hoy si han hecho el examen, me dice que sí y que ha sacado un notable, y que tiene que estudiar, se va a su cuarto. Y lo vuelvo a llamar, y entonces vi su cara. Mi hijo no estaba bien. Le pregunté que le pasaba y se puso a llorar.
Me explicó que el martes nuevamente este profesor lo había puesto cara a la pared. Tenía a Diego encima, y le dije mientras él intentaba explicarme lo que había hecho: "Me da igual, me da igual lo que hallas hecho, no volverás allí".

Intenté mantenere la calma, pero quería llorar, quería llorar mucho y quería ir a decirle cuatro cosas al "profesor" pues de profesor no tiene nada.
Pero intenté calmar a Pedro, y tranquilizarlo diciéndole que esta vez era la última, que no volvería allí jamás, que me daba igual el mundo entero, que no lo iba a abandonar de nuevo.


y tengo la suerte de hablar con la jefa de estudios.
Ésta no da crédito, y me atiende muy bien, me comprende y me da la razón en que estas cosas no deben suceder. La verdad que tras hablar con ella mi sensación (digo sensación, pues no fue otra cosa) es de que van a tomar cartas en el asunto. Le digo claramente : "Te explico todo esto por el bien de los otros alumnos, pues te aseguro que a mi hijo esta persona no lo va a poner nunca más cara a la pared, pues no va a volver a vuestra escuela". Ella me dice que no me preocupe, me pide disculpas para Pedro y para la familia, me habla muy bien, me comprende o hace un papelón...

Quedamos en que me llamará la siguiente semana, pues ella hablará con el "profesor" y tendremos una reunión, yo acepto, y quedo satisfecha de la charla que duró unos 30 minutos.

Por mi parte pido ayuda como madre, como compañera, como amiga a varias personas, sabiendo que me puedo encontrar con la respuesta de que poner a un niño cara a la pared no es para tanto... 

Tengo la suerte de que mi compañera de universidad Laia Ortiz está realizando su trabajo final de carrera sobre este tema "Acoso docente. Cuando el profesor maltrata" con lo que sabe muy bien de lo que hablo, pues lleva 4 meses trabajando profundamente sobre los castigos en las aulas, investigando, preguntando, y profundizando en un tema que por desgracia para muchos niños pasa a diario tanto en las escuelas, como en las extraescolares ya sean deportivas o no.

De su trabajo final de grado extraigo y cito textualmente (con su permiso y muy agradecida) para aclarar un poco la diferencia entre disciplina y maltrato, actos que llevan a cabo docentes en las aulas y que pueden parecernos disciplina, pero no lo son:

ACCIONES DEL MALTRATO DOCENTE
Podemos definir el maltrato docente como la acción del profesor que implica un menosprecio, descalificación, apelativos de desprecio, desigualdad de trato, humillación verbal, crítica en exceso, ignorar, comparar con otros alumnos, amenazar con castigos, crear miedo, sobre exigirle, privar de relaciones sociales de ocio o educativas, daño físico, psíquico y moral, falta de apego, falta de afecto, ignorar sus peticiones, descuidar sus necesidades básicas y un largo etc. 

¿CASTIGO O MALTRATO DOCENTE?
Otro concepto que se tiende a disfrazar es el castigo. No todos los castigos son positivos ni todos los castigos son educativos. El castigo se centra en los errores que comete el niño y a menudo significa hacerle sufrir innecesariamente si no se aplica de forma correcta. En definitiva el castigo tiene por objetivo eliminar conductas. 

...Como ya hemos señalado, el maltrato busca humillar y dañar al niño ya sea física o psicológicamente. El castigo pretende suprimir conductas y si este castigo se rige por el amor, la honestidad y el respeto el niño aceptará las consecuencias y entenderá la finalidad del mismo.
Si el castigo se aplica de forma pacífica, desde la comprensión y el diálogo se está ejerciendo sobre el niño un redireccionamiento positivo de la conducta, mientras que si utilizamos el castigo para dañar física o psicológicamente al niño no podemos hablar de castigo sino de maltrato. 

TIPOS DE CASTIGOS QUE SE DAN EN LAS AULAS

Se puede hacer un listado muy amplio sobre los tipos de castigo que se dan en el aula, tan amplio como profesores existen. Vamos a resumir los que se dan con más frecuencia.
- Tiempos fuera del aula, de cara a la pared, el rincón de pensar, de cara a los compañeros, dejar sin recreo, sin actividades, sin excursión.

DEFINICIÓN DE MALTRATO 

El maltrato lo podemos describir como todo acto o acción que se ejerza sobre otra persona con intención de herirla física o psicológicamente. 

Los niños y niñas son personas con derechos, también son personas que merecen ser creídas cuando cuentan sus vivencias. Los adultos tendemos a no creer a los niños, los niños no cuentan situaciones por que saben que encima serán perjudicados... 
Yo siempre he creído a mi hijo, ahora a mis hijos, pero le fallé, lo creí pero le di una nueva oportunidad a la persona que lo estaba humillando, a la persona que lo estaba maltratando psicológicamente, y le di la oportunidad de volverlo a humillar, de volverlo a maltratar. Yo, sí, a punto de terminar magisterio, con tanta información, con tantos libros que leo, con tanto colecho y tanto amor, abandoné a mi pequeño ante esta persona. Que usó su poder para humillar a mi hijo dos veces. Lo siento Pedro, ya te pedí disculpas, y te las vuelvo a pedir, me equivoqué y mucho. 

Mientras esperamos la llamada de la escuela de idiomas, noto que Pedro tras pasar unos días se muestra más tranquilo en casa, está más contento, más alegre, mucho más comunicativo. Se ríe más, no pone mala cara, no hay que obligarlo a ir a inglés, y se aprecia desde lejos que su mirada vuelve a ser la misma. Se siente bien, sabe que aunque me equivoque he rectificado, y que voy a luchar para que esta persona no vuelva a tratar así a ningún niño más.

Al no ir dos días entre semana a inglés podemos ir al parque, podemos merendar fuera de casa, podemos leer, podemos ir a la biblioteca y le cuenta cuentos a su hermana, estudia con muchas más ganas, lleva las tareas del colegio mucho más adelantadas, lo veo ir y venir con un libro de lectura en la mano, lo veo feliz, con tiempo para él, para jugar, para compartir en casa, hacemos la compra, me ayuda con los bebés, se ríe, puede ver dibujos un rato antes de cenar y miles de cosas más que nos han cambiado la vida desde que no va a inglés. 

Recibí la llamada un triste miércoles por la tarde, ¿sabéis que medidas ha tomado la escuela sabiendo que este profesor humilla cara a la pared a sus alumnos de 10 años?
Digo sabiendo pues el tipo lo confirma, reconoce que usa este método muy usual según él en su país, para enseñar a los niños. Lo reconoce. Y la escuela que hace ante tal confesión de maltrato psicológico a menores de edad, pues no hace NADA.
ABSOLUTAMENTE NADA.

Me pide disculpas una vez más, le digo que se las pidan a mi hijo personalmente, tal y como hizo él la primera vez. Me dice que le sabe muy mal, que Pedro abandone los estudios de inglés, le digo que peor me sabe a mi, que es mi hijo. Me dice que no tenemos que pagar la cuota de este trimestre, le digo que solo faltaría, que ya he pagado el primer trimestre para que pongan de cara a la pared a mi hijo, así que el segundo corre de su cuenta, para que no nos produzcan más molestias, y para (esto lo digo yo) me calle la boca. 

Termino este post explicando el motivo por el que la segunda vez y última esta persona humilla a mi hijo cara a la pared. 
Estaban haciendo un ejercicio oral, y Pedro contestó al ejercicio, y falló, se equivocó, dijo otro verbo, no dijo el verbo correcto. 
A pesar de lo vivido mi hijo seguía participando oralmente en inglés en el aula, y por ello fue castigado, humillado y maltratado psicológicamente.

Estas cosas suceden, en escuelas de idioma de prestigio. Y le sucedió a Pedro, nos sucedió. 
Pero de estas cosas también se aprenden, y nos ha hecho más fuerte. 

Te quiero Pedro, seguiremos el camino aprendiendo juntos, nos equivocaremos juntos, siempre contigo.

Laura JC




martes, 26 de febrero de 2013

¿QUÉ ES LA REGULACIÓN EMOCIONAL?

Después de escribir sobre el apego pensé que otro tema muy interesante que también he estudiado en Educación Temprana, es como los niños aprenden a regular sus emociones, y de dónde nacen estas emociones. 
Las personas que a diario están con los niños, ya sean los padres, abuelos, o educadoras y maestras, tienen gran responsabilidad sobre las emociones de los pequeños, pues sin darnos cuenta podemos influir negativamente sobre ellos. 
Pondremos un ejemplo muy claro: si a mi me dan pánico los perros, será difícil que yo deje que mis hijos o mis alumnos se acerquen a un perro, lo toquen o lo acaricien, pues a mi me produce angustia, miedo, etc.
Pero esto es un error, el echo de que a mi no me gusten los perros (por cierto no es el caso, pues tengo dos, Psique y Luigi) no significa que no les tengan que gustar a ellos.
Somos ejemplo para los niños desde que nacen, ejemplo en todo, y ellos regulan sus emociones a través de nosotros:

El bienestar personal no se basa tanto en las emociones que tenemos como en el manejo que hacemos de ellas. No existen emociones buenas ni malas, de igual modo, no se pueden eliminar las que nos produzcan malestar, no podemos hacer que desaparezcan, pero sí podemos aprender a gestionarlas.

Mangeslsdorf, Shapiro y Marzolf agrupan en 4 tipos las conductas que utilizan los bebés para controlar sus primeras emociones:

-Evitar la mirada del estimulo desagradable.
-Calmarse a través de la succión o contacto físico y corporal.
-Autodistracción con juguetes o mirando otros objetos.
-Evitar al extraño en el caso de situaciones interpersonales.

Este tipo de conductas quizás pasan desapercibidas, pero si observamos a los bebés notaremos que sí las utilizan en sus primeros meses de vida, son sus pequeñas herramientas para controlar sus emociones, pero para llegar a la comprensión total de lo que sienten los bebés necesitan en sus primeros meses de vida la presencia de un adulto que le pueda ofrecer un modo flexible y eficaz de regulación. De este modo el bebé con el paso del tiempo, podrá interiorizar sus emociones, y aprenderá a regularlas por sí mismo sin depender del adulto. 
Esta capacidad es algo que adquirimos desde nuestras relaciones más tempranas y se ha llamado Regulación Emocional.

La regulación emocional nace de la relación tan íntima que se establece con la madre desde el primer día de vida del bebé, el modo en que surja y se lleve a cabo esta regulación emocional también influirá en la calidad del vínculo de apego que está creándose también desde el nacimiento.

PROCESO DE REGULACIÓN EN LA INTERACCIÓN CONSTANTE

- En primer lugar debemos reconocer adecuadamente el estado emocional que está experimentando el bebé.
- Nuestra respuesta y comportamiento debe ser apropiado, nos acercamos al niño, lo cogemos en brazos, lo acariciamos, le hablamos suavemente.
- Ponemos palabras al estado emocional del niño, lo nombramos y lo hablamos, somos realistas, no mentimos (esto es muy importante, no soporto decir a los niños "no pasa nada" "no llores, si no es nada" cuando se han dado un porrazo enorme, o se han caído de la bici, si duele DUELE, si yo me caigo de la bici me diréis: "No pasa nada Laura, levántate").
- No debemos hacer jamás un enunciado identificatorio descalificante del tipo "eres un desastre", "eres un trasto", "contigo no se puede salir de casa".
- Debemos escuchar y atender al niño, hay que evitar los enunciados negativos del tipo "no hay que tener miedo", "la que armas por nada", "no es para tanto o no exageres".

Tenemos que tener en cuenta que el bebé o niño vive la experiencia del afecto y su entonamiento a través de nosotros, reciben la información que nosotros les damos de lo sucedido, pues somos su referente. 
El bebé o niño reconocerá subjetivamente su estado interno a partir de nuestras palabras, de nuestro enunciado o descripción sobre lo sucedido.
Pone en acción los mismos procedimientos incorporados como memoria procedimental y reforzados en la intersubjetividad por deseos de ser igual a nosotros.

Como podemos comprobar la regulación emocional forma parte de la crianza, del día a día con nuestros hijos y también con nuestros alumnos, pues tanto una madre, padre, abuela, canguro como una maestra o educadora debemos enseñar a gestionar las emociones que viven y experimentan nuestros niños a diario.

Dentro de la regulación emocional podemos hablar de dos fenómenos que la facilitan:

EL ENTONAMIENTO EMOCIONAL Y LA REFERENCIA SOCIAL

El entonamiento emocional no se trata de imitar tal cual la emoción expresada por el bebé o niño, si no que se basa en el reconocimiento de la emoción del niño pero con una intención de disminuir o subir el tono, para así conseguir una verdadera regulación sincera y afectiva. 
Por ejemplo, si el bebé está sintiendo angustia debemos reconocerlo, pero no sentir la angustia nosotros, si no que "desentonamos" hasta llevar al niño a la calma. El ejemplo más claro es cuando empiezan a caminar, que se caen continuamente, y lloran o gritan asustados, pues no debemos gritar con ellos, transmitirles ese susto o miedo, pues de esta forma solo se asustarán más. Y tendrán menos ganas de seguir intentándolo.
Así que como vemos el entonamiento emocional y afectivo surge de un modo natural, a diario, en situaciones cotidianas y diversas de nuestra vida, tanto que muchos padres no sabemos darle el valor que realmente tiene, y sin darnos cuenta corremos el riesgo de transmitirles emociones propias mal adaptadas o reguladas, como sucede con la mayoría de los miedos. Debemos estar atentos y no caer en este error, pues yo puedo tener miedo a las alturas, pero no mis hijos, ellos tienen que experimentar por sí mismos, y no vivir mis miedos o mis angustias, tienen el derecho de descubrirlo por sí mismos. 

La referencia social surge cuando el bebé o niño se encuentra en una situación no familiar para él, en un lugar desconocido, y nos toma como referencia para extraer información de ese nuevo entorno o entorno desconocido, y así de este modo el bebé puede actuar en consecuencia una vez ha conseguido de nosotros y de nuestra actitud una valoración positiva o negativa del entorno en el que nos encontramos.
Por ejemplo, si vamos a casa de unos amigos con los que normalmente nos vemos en el parque. En este caso las personas son conocidas, pero no el entorno, con lo que nuestro bebé observará como actuamos, como nos movemos, nuestras palabras y gestos para ellos averiguar si pueden corretear felizmente o mejor quedarse pegaditos a mamá. 
Esto también pasa con las personas, los niños detectan a través de nosotras si esa persona con la que nos hemos parado a saludar es conocida, vecina, o realmente una amiga o un familiar más cercano. 

La base de sus primeras emociones y de cómo aprendan a gestionarlas en un futuro depende de nosotros, es una labor de gran responsabilidad y debemos intentar ser objetivos, sinceros y cariñosos para que ellos puedan ser unos adultos independientes y libres para sentir y experimentar, tanto física como emocionalmente, olvidando lo que hicimos o sentimos nosotros. Ellos son ellos, únicos, y nosotros somos nosotros.

Laura JC




martes, 12 de febrero de 2013

EL BLOG DE PEI

Hoy es un gran día para Pedro, hace tiempo, casi un año lleva detrás mío para que le haga un blog.
Le expliqué lo que es, para qué sirve, para qué no se debe utilizar, le expliqué que es menor de edad, y todo ese rollo que debe saber un niño de 9 años antes de escribir su primer blog.

Yo tenía un diario, mi hijo tiene un blog. Y supongo que es normal, las tecnologías nos hacen avanzar de forma acelerada, nos hacen conocer personas lejanas que a veces pueden ser las más cercanas (al escribir esto pienso en Ipe y en Elena Alonso).

Tras muchos días de recopilar escritos, de buscar diseños, y de sentarme con él ante el ordenador para hacerlo todo a su gusto, hoy al fin podemos publicar sus primeras palabras.

Os quiero presentar este bonito proyecto, son pensamientos, vivencias y experiencias de un pequeño de casi 10 años, tengo que decir que todo lo ha escrito él, yo he corregido alguna falta de ortografía, pero la redacción y el texto son siempre originales. 

Cada palabra, cada detalle y cada foto son parte de Pedro, evidentemente soy su fan número uno, y espero que siga por mucho tiempo escribiendo. 

Te quiero pequeño, al fin con esfuerzo y paciencia has conseguido uno de tantos sueños que te quedan por cumplir, mami siempre te apoyará.

EL BLOG DE PEI


Laura JC

lunes, 11 de febrero de 2013

¿QUÉ ES EL APEGO?

Llevo días sin escribir, he estado de exámenes y de encierro casi total y absoluto para poder estudiar... ha sido un mes duro, y hoy empiezan a salir mis primeras notas. La primera nota que he tenido es de una asignatura de cuarto, Educación Temprana, y en esta asignatura nos han hablado entre muchas otras cosas de la importancia del apego, y de los distintos tipos de apego. Me gustaría resumir y compartir de qué se trata:

¿Qué es el apego?



El apego es un vínculo específico y especial que se forma entre la madre y el niño, o entre el cuidador y el niño. 

Dentro del apego veremos distintas fases, las edades son orientativas, cada niño es único y no podemos enmarcarlos en tablas de edades:



FASES DE DESARROLLO DEL APEGO

ETAPA DE PREAPEGO (del nacimiento a 6 semanas) El bebé reacciona ante las voces más familiares, sin evidencia de reconocimiento concreto. Aplica sus reflejos innatos: llora, agarra. etc. Está en contacto con mamá, la empieza a reconocer, se refuerza el vínculo, empieza el apego. 


ETAPA DE FORMACIÓN DEL APEGO (6 semanas a 6-8 meses) Distingue a la madre de otras personas. Pero no muestra muchas diferencias al separarse de ella, pueden sostener al bebé en brazos familiares y amigos, no parece que le afecte. Por este motivo muchos bebés que empiezan a acudir a la Escuela Infantil con 4-5 meses no lloran en la adaptación, no lloran cuando sus mamás se marchan y los dejan en la clase. Pero es probable que en pocos meses cuando los dejen en la misma clase, con la misma educadora, sí que lloren. Empiezan la etapa del apego.


ETAPA DE APEGO (6-8 meses a 18 meses 2 años) Esta es la fase de apego propiamente dicha. La búsqueda de la madre se hace imprescindible y es común que el bebé rechace el contacto físico incluso con un familiar cercano. Ya que el bebe quiere mantener la proximidad con la figura de apego y la distancia con los extraños. 


FORMACIÓN DE RELACIONES RECÍPROCAS (de 18 meses 2 años en adelante) La aparición del lenguaje y la capacidad de representarse mentalmente a la madre, relajan su tendencia a seguirla. En adelante, podrá saber y entender por qué se ausenta mamá y ya es capaz de imaginarla y representarla. Su desarrollo cognitivo es mayor y puede comprender situaciones en las que mamá vaya a trabajar, o se ausente durante un rato, etc.



DISTINTOS TIPOS DE APEGO

Apego seguro (65% de los niños):


Son niños que cuando están con sus madres (o con su figura de apego) exploran tranquilamente, juegan, a cierta distancia de ella. Son capaces de jugar solos, y también pueden incluir a la madre en sus juegos. Cuando la mamá se va, los niños de apego seguro se intranquilizan, lloran y la buscan (esto también depende de cada niño), pero el cuidador ya sea educador, maestro o familiar puede calmar al niño, explicarle la situación.

El reencuentro con mamá es muy emotivo, los niños de apego seguro las abrazan, se alegran mucho de verla, pero en poco tiempo volverán a jugar felices separados de ella (separados pero sabiendo que mamá ya no se va).

Apego inseguro (35%):
Dentro del apego inseguro encontramos tres tipos:

Apego ambivalente-resistente (10-12%):


Son niños que exploran muy poco aún estando sus mamás, les cuesta mucho separarse de ellas, no suelen involucrarse en juegos con el educador o maestro. Cuando se produce la separación sufren verdadera angustia, y el educador o maestro no puede hacer nada por calmarle. 

Cuando se produce el reencuentro con la madre el niño se muestra ambivalente hacia ella, por un lado no se separa de ella, pero por otro parece enfadado y se resiste a los intentos de ella por calmarle.

Apego evitativo (20%):


Este tipo de apego es difícil de ver, pues son niños que parecen "neutrales", juegan sin necesitar a mamá y aceptan al nuevo cuidador sin ningún tipo de problema, aparentemente. Al marcharse la mamá ellos no parecen notar su ausencia no surge malestar ni angustia, y cuando regresa mamá ante el reencuentro la ignoran, no la buscan y si no es ella quien inicia un contacto físico el niño que tiene apego evitativo evitará a su madre abiertamente.

Esta manera de evitar a mamá es el mecanismo que el niño  a aprendido para autorregular su angustia, cuando a visto que su figura de apego no lo hace.

Apego desorganizado-desorientado (3-5%):


Este tipo de apego por suerte no es muy común, pero existe. Son niños que muestran conductas tanto del apego ambivalente-resistente como del evitativo. El niño siente angustia tanto con la presencia como con la ausencia de la madre , podemos ver conductas de miedo ante la figura de apego. Este tipo de vínculo se ha construido al vivir el niño situaciones amenazantes de maltrato o negligencias en los cuidados, pero también se puede dar en situaciones en las que el niño es algo "temido" por el adulto.


FACTORES QUE AFECTAN AL DESARROLLO DEL APEGO


Encontramos 4 factores que influyen en el tipo de apego que se construirá con nuestro bebé.

Características del niño y tipo de parto: Niños separados de sus madres durante horas dependiendo del tipo de parto (cesáreas, prematuros) o por causas de gravedad del bebé recién nacido. Puede afectar al tipo de apego, es muy importante no separar al bebé de su madre, cada vez se está consiguiendo más.


Separación maternal: Niños que al nacer por causas de urgencias han tenido que ser hospitalizados, esto supone una depresión analítica para el bebé y puede influir en las primeras relaciones. 


Privación materna: Bebés que a partir del tercer o cuarto mes y el primer año no están con sus madres, o están un par de horas al día. Estos bebé manifiestan apego inseguro también con los cuidadores.


Calidad de la crianza: Depende mucho del tipo de crianza, del tipo de padres, nuestro apego será de un tipo u otro. Escuchar a nuestros bebés, acudir ante sus lloros, calmarles y acariciarles iniciaran un apego seguro.







martes, 22 de enero de 2013

ESCOLA DE PARES HGC

El año pasado, llevando a Carlota a sus revisiones del mes, dos meses, tres meses al Capio Hospital General de Cataluña, donde nació, vi unos folletos sobre Escola de Pares que realizaban allí en el mismo hospital el equipo de Pediatría.
Carlota era muy bebé, y me llevé el folleto a casa, lo miré, lo leí y deseé ir. Pero entre teta y teta, caca y caca y la universidad, Pedro y sus dictados, deberes y nuestras charlas, al final se me pasaron los días y no fui.

Pero este año, al llevar a Carlota a su revisión del año no pudieron vacunarla por que había tenido un virus, y tuve que volver a la semana siguiente. Y fue entonces cuando volví a ver el folleto, y supe que sí, que este año quería asistir, y además eran temas muy interesantes.

Así que hoy era el día, a pesar de estar sumergida en plenos exámenes, de tener la cabeza llena de períodos de Piaget, zona de confort, métodos, PEC, evaluación continua, y un largo etc me he dedicado y regalado este espacio para mi, tal y como aprendí de la maravillosa Erika Irusta.

L'Escola de Pares es una iniciativa del equipo de Pediatría con el objetivo de ofrecer a las familias talleres y sesiones prácticas, impartidas por profesionales de la sanidad y la educación hablando de temas cotidianos que los padres y madres vivimos con nuestros hijos.

El tema de hoy era "Educar desde el bon humor" impartido por la psicóloga infantil y juvenil Sandra Fúrest. 

Se han hablado de temas que ya había estudiado en la carrera, pero no son temas que se puedan ver igual desde el punto de vista de maestra, que el de madre. Cuando lo ves desde la perspectiva docente es muy fácil decir: tienes que hacerlo así, deberías hacer esto...
Sin embargo como madre no lo veo tan claro, no puedo ser objetiva, pues son mis hijos, y es un gran reto diario educarlos con todo mi amor y mi respeto.

Me ha gustado mucho escuchar a Sandra, aprender y recordar conceptos. Reflexionar sobre que tipo de estilo educativo llevamos en casa, sobre como soy o como quiero ser con mis hijos, y como quiero conseguir que ellos sean independientes, responsables, activos, amables...

Otra de las cosas que me han gustado mucho de hoy ha sido la compañía, he compartido experiencias con otros padres y madres, y me ha parecido estupendo poder estar allí.

Y por último, y es lo que me impulsó a ir sin dudarlo ni un segundo, es que he podido ir acompañada de mi bebé, Carlota ha podido estar allí, escuchando, correteando, jugando con otros niños, y eso es algo completamente maravilloso. Poder asistir a un evento de este tipo con mi hija para mi es muy importante, y lo agradezco de corazón.

Gracias Sandra, gracias MªAngeles por que al leer tu mail me animaste a asistir y ha sido una gran tarde.

La semana que viene asistiré a otro taller relacionado con la lactancia materna, que ya sabéis que me apasiona :)

Abrazos siempre de amor y leche,  y  de boba (no sé como lo haría sin ella, amo mi boba).

Laura JC