Hola Bebé Diego,
el otro día leí en el blog de una mamá una carta muy bonita a su bebé, mientras éste aún estaba unido a ella. Y pensé en escribirte.
Hoy cumplimos 40 semanas de embarazo, y estás muy feliz dentro de mami.
Tu hermano Pedro nación en la semana 40 más 1 día, y tu hermana Carlota en la 39 y 3 días, por este motivo yo me había imaginado que contigo no llegaría a la semana 40, pero todo esto sin ninguna base científica hijo.
Por lo que quiero decirte que estos momentos son únicos, que nunca más los volveremos a vivir, y que los estoy disfrutando al máximo que puedo, te hablo, te canto, y te contamos cuentos, tus hermanos están siempre acariciándote y diciéndote cositas pues están deseando verte y tocarte!!
Hijo tómate tu tiempo, estamos preparando con mucha ilusión tu nacimiento para que sea muy respetado y rodeado de mucho amor. Papi, tus hermanos y yo queremos lo mejor para ti, y poder disfrutar mucho de tu llegada a la familia.
Te mueves mucho y te siento feliz, yo también lo estoy, mucho. Te quiero hijo, y tu llegada nos va a colmar de felicidad a todos. Lo bueno se hace esperar, y tú desde el primer día estás rodeado de cosas buenas, nos has aportado muchísimo durante estas 40 semanas, hemos aprendido mucho y lo seguimos haciendo, y lo haremos en tu parto, que espero sea maravilloso.
Te quiere tu mamá, Laura.
Foto del Domingo 10 de noviembre, 39 semanas y 3 días, paseando junto a tus hermanos y papi que hizo la foto.
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jueves, 14 de noviembre de 2013
viernes, 4 de octubre de 2013
Nacidos por cesárea
Desde antes de quedarme embarazada de mi tercer hijo, ya quise informarme sobre si algún día queríamos tener otro bebé, que recomendaban los ginecólogos para su nacimiento, al tener yo dos cesáreas previas.
Las respuestas que encontré no fueron en absoluto de mi agrado, y estuve casi a punto de creérmelas. Evidentemente las respuestas fueron: UNA TERCERA CESÁREA. Aunque mi ginecólogo sí que me da la oportunidad de intentarlo, pero no puede garantizarme que al llegar al Hospital esté él, y con Carlota también lo "intentamos"... así que no es mi mejor opción, siempre y cuando todo vaya bien.
Es curioso como vemos de distinta forma las cosas, yo que agradecida escribí una carta dando las gracias por mi segunda cesárea, ahora descubro que con la ayuda adecuada quizás se pudo evitar.
Bueno no lo descubro exactamente ahora, al quedarme embarazada empieza mi búsqueda, y cada cosa que leo me duele más.
Llegué dilatada de 2 cm al Hospital, en el embarazo de Carlota, en la semana 39 y 3 días.
Fue entrar y mi posición ya no volvió a ser vertical.
A pesar de que mi hija y yo estábamos bien. De parto o iniciando parto, pero bien.
Me pusieron los monitores, evidentemente, atados a tu barriga, y tu tumbada sin poder hacer ningún movimiento. Me pusieron vías, varias, y con ello oxitocina...
Me rompieron la bolsa, a pesar de que los monitores eran buenos, y de que yo con unos dolores horribles nunca me quejé. Pero había que "acelerar", no entiendo porque siempre hay prisas en los hospitales...
Total, que si llego a parir vaginal si que hubiera sido un auténtico milagro!!!
Si es que todo lo que me hicieron fue para justamente no parir... (no digo que lo hicieran queriendo, pero vaya...ayuda para parir vaginal no tuve).
Como dice mi buena amiga Azu, respecto a nuestras lactancias fallidas de nuestros primeros hijos, hicimos la "anti-lactancia", pues con mis partos me hicieron y me dejé hacer (pues parte de responsabilidad tengo, tanto yo como el padre, por no informarnos como es debido) los anti-partos.
No quiero que Diego nazca por cesárea. No queremos.
Es curioso que yo también naciera por cesárea, y que estando de unas 25 semanas descubrí que mi marido también nació por cesárea. Pues claro, ya de paso le ligaron las trompas a su mamá, que por lo que dice fue su voluntad y la respeto, incluso me animó a que yo hiciera lo mismo... pues es lo que en su momento era lo normal, bueno y ahora en muchos hospitales aún lo sigue siendo. Si es voluntario es totalmente respetable, por supuesto.
Pero NO, gracias, no es mi caso, ni mi intención que me operen por tercera vez, ni que me liguen absolutamente ninguna trompa.
Pero lo que sí me hace pensar es el hecho de que todos en mi familia hemos nacido por cesárea (entiéndese por familia mis dos hijos, mi marido y yo).
Y que Diego va a ser diferente, que tendrá lo que nosotros no pudimos tener... o al menos que lo vamos a intentar de verdad, con profesionales que creen y demuestran con cada parto que atienden, que las mujeres estamos hechas para parir siempre que nos ayuden y nos dejen libertad.
Diego, al igual que mis otros dos hijos será especial, con cada uno de ellos he aprendido cosas importantes, y cada día soy mejor persona gracias a ellos. Diego nos está enseñando tanto sobre partos, y ojalá sea el afortunado que pueda nacer vaginalmente y pueda ser yo la primera persona que lo toque, que lo abrace, que lo mire y huela junto con su papá y sus hermanos.
Todo va cambiando, y cada vez son más las mujeres que saben y que quieren un parto lo más natural posible.
Espero poder escribir en breves semanas el parto de Diego, y poder decir que en caso de cesárea fue completamente necesaria.
Diego sé que me guiarás, que me ayudarás para hacerlo bien, que te escucharé en todo momento, y que vas a estar rodeado de las mejores personas que atienden partos en Barcelona en estos momentos. Ahora te prometo disfrutar de estas últimas semanas que nos quedan juntos, siendo solo una persona.
Laura JC
Las respuestas que encontré no fueron en absoluto de mi agrado, y estuve casi a punto de creérmelas. Evidentemente las respuestas fueron: UNA TERCERA CESÁREA. Aunque mi ginecólogo sí que me da la oportunidad de intentarlo, pero no puede garantizarme que al llegar al Hospital esté él, y con Carlota también lo "intentamos"... así que no es mi mejor opción, siempre y cuando todo vaya bien.
Es curioso como vemos de distinta forma las cosas, yo que agradecida escribí una carta dando las gracias por mi segunda cesárea, ahora descubro que con la ayuda adecuada quizás se pudo evitar.
Bueno no lo descubro exactamente ahora, al quedarme embarazada empieza mi búsqueda, y cada cosa que leo me duele más.
Llegué dilatada de 2 cm al Hospital, en el embarazo de Carlota, en la semana 39 y 3 días.
Fue entrar y mi posición ya no volvió a ser vertical.
A pesar de que mi hija y yo estábamos bien. De parto o iniciando parto, pero bien.
Me pusieron los monitores, evidentemente, atados a tu barriga, y tu tumbada sin poder hacer ningún movimiento. Me pusieron vías, varias, y con ello oxitocina...
Me rompieron la bolsa, a pesar de que los monitores eran buenos, y de que yo con unos dolores horribles nunca me quejé. Pero había que "acelerar", no entiendo porque siempre hay prisas en los hospitales...
Total, que si llego a parir vaginal si que hubiera sido un auténtico milagro!!!
Si es que todo lo que me hicieron fue para justamente no parir... (no digo que lo hicieran queriendo, pero vaya...ayuda para parir vaginal no tuve).
Como dice mi buena amiga Azu, respecto a nuestras lactancias fallidas de nuestros primeros hijos, hicimos la "anti-lactancia", pues con mis partos me hicieron y me dejé hacer (pues parte de responsabilidad tengo, tanto yo como el padre, por no informarnos como es debido) los anti-partos.
No quiero que Diego nazca por cesárea. No queremos.
Es curioso que yo también naciera por cesárea, y que estando de unas 25 semanas descubrí que mi marido también nació por cesárea. Pues claro, ya de paso le ligaron las trompas a su mamá, que por lo que dice fue su voluntad y la respeto, incluso me animó a que yo hiciera lo mismo... pues es lo que en su momento era lo normal, bueno y ahora en muchos hospitales aún lo sigue siendo. Si es voluntario es totalmente respetable, por supuesto.
Pero NO, gracias, no es mi caso, ni mi intención que me operen por tercera vez, ni que me liguen absolutamente ninguna trompa.
Pero lo que sí me hace pensar es el hecho de que todos en mi familia hemos nacido por cesárea (entiéndese por familia mis dos hijos, mi marido y yo).
Y que Diego va a ser diferente, que tendrá lo que nosotros no pudimos tener... o al menos que lo vamos a intentar de verdad, con profesionales que creen y demuestran con cada parto que atienden, que las mujeres estamos hechas para parir siempre que nos ayuden y nos dejen libertad.
Diego, al igual que mis otros dos hijos será especial, con cada uno de ellos he aprendido cosas importantes, y cada día soy mejor persona gracias a ellos. Diego nos está enseñando tanto sobre partos, y ojalá sea el afortunado que pueda nacer vaginalmente y pueda ser yo la primera persona que lo toque, que lo abrace, que lo mire y huela junto con su papá y sus hermanos.
Todo va cambiando, y cada vez son más las mujeres que saben y que quieren un parto lo más natural posible.
Espero poder escribir en breves semanas el parto de Diego, y poder decir que en caso de cesárea fue completamente necesaria.
Diego sé que me guiarás, que me ayudarás para hacerlo bien, que te escucharé en todo momento, y que vas a estar rodeado de las mejores personas que atienden partos en Barcelona en estos momentos. Ahora te prometo disfrutar de estas últimas semanas que nos quedan juntos, siendo solo una persona.
Laura JC
lunes, 9 de septiembre de 2013
BEBÉ DIEGO
Estamos casi en la semana 31 de embarazo, y Diego crece por momentos... o eso me parece.
Mi barriga empieza a pesar, y aunque nadie tenga calor yo tengo y mucha!
Este embarazo está pasando más rápido que mis anteriores, y me encuentro fenomenal, pero a veces creo que no le presto mucha atención al bebé, pues no es que me sobre mucho tiempo.
Pero Diego quiero decirte que te amo con todas mis fuerzas, y que estoy aprendiendo mucho igual que papá, para darte el nacimiento que te mereces, rodeado de amor y de nosotros. Estoy luchando con todas mis fuerzas para conseguir que no me separen de ti, y que no tengas que esperar como tus hermanos más de 5 horas para poder abrazar a tu mamá y a tu papá.
También quiero decirte que todo este proceso no lo hubiera podido hacer sin Pedro ni Carlota, y que gracias a ellos podré mejorar muchas cosas, y al menos saber que hicimos siempre lo correcto para intentar que nazcas de la forma más natural posible.
Tus hermanos te adoran, ya lo sabes, pues están todo el día dándote besos y abrazos y caricias, sé que los notas, pues te pones muy feliz. Y mamá y papá están muy ilusionados con tu llegada, que cada día queda menos para poder acariciarte.
Así que Diego, esperamos con amor tu llegada, y estas últimas semanas que nos quedan siendo solo uno te prometo darte todo mi amor, para que sepas guiar a mamá el día de tu nacimiento, para que me des fuerzas y ánimo para poder conseguir ese sueño, y para que también guíes a papá, pues sin él no podremos conseguirlo, ya lo sabes tú también.
Cuando Carlota estaba dentro de mami, como ahora estás tú, mamá preguntaba a su buena amiga Mónica, si se podría querer tanto a otro hijo, como yo quería a Pedro. Ella me dijo que SÍ, que el amor de una mamá es infinito.
Ahora, no puedo preguntarle a ella... pues solo tiene 2 hijos, pero no me hace falta preguntar a nadie para saber que SÍ, que como bien ella me dijo el amor que tengo dentro de mi para vosotros tres es infinito. Y que te quiero con locura, igual que a tus hermanos desde antes de nacer.
Laura JC
Mi barriga empieza a pesar, y aunque nadie tenga calor yo tengo y mucha!
Este embarazo está pasando más rápido que mis anteriores, y me encuentro fenomenal, pero a veces creo que no le presto mucha atención al bebé, pues no es que me sobre mucho tiempo.
Pero Diego quiero decirte que te amo con todas mis fuerzas, y que estoy aprendiendo mucho igual que papá, para darte el nacimiento que te mereces, rodeado de amor y de nosotros. Estoy luchando con todas mis fuerzas para conseguir que no me separen de ti, y que no tengas que esperar como tus hermanos más de 5 horas para poder abrazar a tu mamá y a tu papá.
También quiero decirte que todo este proceso no lo hubiera podido hacer sin Pedro ni Carlota, y que gracias a ellos podré mejorar muchas cosas, y al menos saber que hicimos siempre lo correcto para intentar que nazcas de la forma más natural posible.
Tus hermanos te adoran, ya lo sabes, pues están todo el día dándote besos y abrazos y caricias, sé que los notas, pues te pones muy feliz. Y mamá y papá están muy ilusionados con tu llegada, que cada día queda menos para poder acariciarte.
Así que Diego, esperamos con amor tu llegada, y estas últimas semanas que nos quedan siendo solo uno te prometo darte todo mi amor, para que sepas guiar a mamá el día de tu nacimiento, para que me des fuerzas y ánimo para poder conseguir ese sueño, y para que también guíes a papá, pues sin él no podremos conseguirlo, ya lo sabes tú también.
Cuando Carlota estaba dentro de mami, como ahora estás tú, mamá preguntaba a su buena amiga Mónica, si se podría querer tanto a otro hijo, como yo quería a Pedro. Ella me dijo que SÍ, que el amor de una mamá es infinito.
Ahora, no puedo preguntarle a ella... pues solo tiene 2 hijos, pero no me hace falta preguntar a nadie para saber que SÍ, que como bien ella me dijo el amor que tengo dentro de mi para vosotros tres es infinito. Y que te quiero con locura, igual que a tus hermanos desde antes de nacer.
Laura JC
lunes, 8 de julio de 2013
Embarazada de nuestro tercer bebé
Demasiados meses sin escribir, pero como el blog es una actividad que realizo por puro placer, siendo de lo más sincera, no he tenido muchas ganas de escribir nada... no tenía inspiración, y coincidiendo con varias cosas muy personales como son exámenes finales de la carrera y mi nuevo embarazo el cual ha anulado mis fases menstruales y ando un poco perdida y sumergida en mi interior de embarazada...
Tomamos una bonita decisión un fin de semana allá por febrero... estando de Carnaval fuera de casa con buenos amigos. Queríamos tener otro bebé, y decidimos no esperar mucho más, por mi carrera, por la edad (sí sí que soy joven... pero yo sé lo que me digo), por Pedro que ya ha cumplido 10, y por varios motivos más.
Este bebé es tan deseado y amado como sus hermanos, pero ha sido él más veloz en llegar. Ese fin de semana de Carnaval en el que yo iba disfrazada al igual que Carlota de Blancanieves, bailaba feliz con mis hijos acompañada de mi copa menstrual, muy feliz. Fueron esos días en los que tras hablar y escuchar tomamos la decisión, y fue también mi última menstruación... con lo que el bebé número 3 también deseaba llegar con muchas ganas y fuerzas a nosotros.
He decidido esperar para hacerlo público, pues antes no me apetecía, aunque sí tenía necesidad de decirlo, preferí mantenerlo en la intimidad de la familia y amigos más allegados. Hoy de casi 22 semanas todo marcha fenomenal, me encuentro genial y sabemos que es un niño. Cosa que ha llenado de felicidad a Pedro, que deseaba con todas sus fuerzas tener un hermanito de su mismo sexo.
Me he encontrado realmente genial, tanto, que es ahora a partir de la semana 19/20 que empiezo a "sentirme" embarazada, y esto también me ha preocupado un poco... Pero me encuentro físicamente tan bien, que solo ahora que ya noto a mi hijo en mi interior estoy empezando a asimilar mi embarazo.
Este embarazo, igual que los otros, me está enseñando mucho. Me ha hecho conocer a mujeres maravillosas que han sufrido como yo 2 cesáreas anteriores, y me ha abierto un mundo nuevo que yo desconocía. Pero este tema será un siguiente post. Si encuentro la inspiración en esta fase tan... neutra? no sé como llamarla, o tan madre...
Mi bebé baila y me hace muy feliz, veo a mis 2 hijos como besan la barriga que ya empieza a notarse considerablemente, y soy muy feliz. La maternidad cambió mi vida hace 10 maravillosos años, cuando yo tenía 22, y por tercera vez me está enseñando tanto. Estoy disfrutando a tope de los tres, y de mi marido. Que está como loco de felicidad también con la llegada del bebé, y que me apoya en todas las decisiones sobre como será nuestro parto.
Os presento a nuestro bebé, en su eco de las 12 semanas, donde sale muy guapo, pues en la de 20 no quiso posar jejeje
Te queremos bebé.
Laura JC
Tomamos una bonita decisión un fin de semana allá por febrero... estando de Carnaval fuera de casa con buenos amigos. Queríamos tener otro bebé, y decidimos no esperar mucho más, por mi carrera, por la edad (sí sí que soy joven... pero yo sé lo que me digo), por Pedro que ya ha cumplido 10, y por varios motivos más.
Este bebé es tan deseado y amado como sus hermanos, pero ha sido él más veloz en llegar. Ese fin de semana de Carnaval en el que yo iba disfrazada al igual que Carlota de Blancanieves, bailaba feliz con mis hijos acompañada de mi copa menstrual, muy feliz. Fueron esos días en los que tras hablar y escuchar tomamos la decisión, y fue también mi última menstruación... con lo que el bebé número 3 también deseaba llegar con muchas ganas y fuerzas a nosotros.
He decidido esperar para hacerlo público, pues antes no me apetecía, aunque sí tenía necesidad de decirlo, preferí mantenerlo en la intimidad de la familia y amigos más allegados. Hoy de casi 22 semanas todo marcha fenomenal, me encuentro genial y sabemos que es un niño. Cosa que ha llenado de felicidad a Pedro, que deseaba con todas sus fuerzas tener un hermanito de su mismo sexo.
Me he encontrado realmente genial, tanto, que es ahora a partir de la semana 19/20 que empiezo a "sentirme" embarazada, y esto también me ha preocupado un poco... Pero me encuentro físicamente tan bien, que solo ahora que ya noto a mi hijo en mi interior estoy empezando a asimilar mi embarazo.
Este embarazo, igual que los otros, me está enseñando mucho. Me ha hecho conocer a mujeres maravillosas que han sufrido como yo 2 cesáreas anteriores, y me ha abierto un mundo nuevo que yo desconocía. Pero este tema será un siguiente post. Si encuentro la inspiración en esta fase tan... neutra? no sé como llamarla, o tan madre...
Mi bebé baila y me hace muy feliz, veo a mis 2 hijos como besan la barriga que ya empieza a notarse considerablemente, y soy muy feliz. La maternidad cambió mi vida hace 10 maravillosos años, cuando yo tenía 22, y por tercera vez me está enseñando tanto. Estoy disfrutando a tope de los tres, y de mi marido. Que está como loco de felicidad también con la llegada del bebé, y que me apoya en todas las decisiones sobre como será nuestro parto.
Os presento a nuestro bebé, en su eco de las 12 semanas, donde sale muy guapo, pues en la de 20 no quiso posar jejeje
Te queremos bebé.
Laura JC
lunes, 11 de marzo de 2013
PEDRO CUMPLE 10 AÑOS
Hoy es un gran día,
hoy hace 10 años estaba a punto de convertirme en la mujer más feliz del mundo,
hoy por primera vez te toqué, te besé, te olí y te comí a besos infinitos.
Eres la persona que más feliz me ha hecho en el mundo,
llevas 10 años haciéndome muy muy feliz,
¡cada día más feliz!
¡No podría vivir sin tu sonrisa,
sin tu mirada,
sin tus abrazos!
Eres la persona más buena que conozco,
tienes un gran corazón,
grande grande igual que el de tu papi.
Eres generoso y aunque a veces tímido,
también eres muy cariñoso (al menos conmigo sí).
Eres una de las mejores cosas que he hecho en mi vida,
quizás la primera mejor cosa, fue tenerte, sentirte dentro
de mi. Me hiciste mamá hace 10 años, y cada día
aprendo más de ti. Cada día me enseñas algo nuevo,
vivir estos 10 años contigo ha sido maravilloso, y parece que fue
ayer que te tenía en mi interior, y me dabas esas pataditas de amor.
Te quiero Pedro, eres a la persona que más he querido en el mundo, junto con tu hermana.
Pero a ti llevo 10 años queriéndote, cada segundo, cada minuto de mi vida siempre pienso en ti, eres todo para mami, ya lo sabes.
Estoy muy orgullosa de ti, eres una gran persona, ahora ya un hombrecito de 10 años, aunque para mí, ya lo sabes eres mi bebé, bebé de mami. Peipa de amor. TE QUIERO.
Tu mami que hace 10 años es mami gracias a ti.
Laura JC

hoy hace 10 años estaba a punto de convertirme en la mujer más feliz del mundo,
hoy por primera vez te toqué, te besé, te olí y te comí a besos infinitos.
Eres la persona que más feliz me ha hecho en el mundo,
llevas 10 años haciéndome muy muy feliz,
¡cada día más feliz!
¡No podría vivir sin tu sonrisa,
sin tu mirada,
sin tus abrazos!
Eres la persona más buena que conozco,
tienes un gran corazón,
grande grande igual que el de tu papi.
Eres generoso y aunque a veces tímido,
también eres muy cariñoso (al menos conmigo sí).
Eres una de las mejores cosas que he hecho en mi vida,
quizás la primera mejor cosa, fue tenerte, sentirte dentro
de mi. Me hiciste mamá hace 10 años, y cada día
aprendo más de ti. Cada día me enseñas algo nuevo,
vivir estos 10 años contigo ha sido maravilloso, y parece que fue
ayer que te tenía en mi interior, y me dabas esas pataditas de amor.
Te quiero Pedro, eres a la persona que más he querido en el mundo, junto con tu hermana.
Pero a ti llevo 10 años queriéndote, cada segundo, cada minuto de mi vida siempre pienso en ti, eres todo para mami, ya lo sabes.
Estoy muy orgullosa de ti, eres una gran persona, ahora ya un hombrecito de 10 años, aunque para mí, ya lo sabes eres mi bebé, bebé de mami. Peipa de amor. TE QUIERO.
Tu mami que hace 10 años es mami gracias a ti.
Laura JC
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lunes, 11 de febrero de 2013
¿QUÉ ES EL APEGO?
Llevo días sin escribir, he estado de exámenes y de encierro casi total y absoluto para poder estudiar... ha sido un mes duro, y hoy empiezan a salir mis primeras notas. La primera nota que he tenido es de una asignatura de cuarto, Educación Temprana, y en esta asignatura nos han hablado entre muchas otras cosas de la importancia del apego, y de los distintos tipos de apego. Me gustaría resumir y compartir de qué se trata:
¿Qué es el apego?
¿Qué es el apego?
El apego es un vínculo específico y especial que se forma entre la madre y el
niño, o entre el cuidador y el niño.
Dentro del apego veremos distintas fases, las edades son orientativas, cada niño es único y no podemos enmarcarlos en tablas de edades:
Dentro del apego veremos distintas fases, las edades son orientativas, cada niño es único y no podemos enmarcarlos en tablas de edades:
FASES DE DESARROLLO DEL APEGO
ETAPA DE PREAPEGO (del nacimiento a 6 semanas) El bebé reacciona ante las voces más familiares, sin evidencia de reconocimiento concreto. Aplica sus reflejos innatos: llora, agarra. etc. Está en contacto con mamá, la empieza a reconocer, se refuerza el vínculo, empieza el apego.
ETAPA DE FORMACIÓN DEL APEGO (6 semanas a 6-8 meses) Distingue a la madre de otras personas. Pero no muestra muchas diferencias al separarse de ella, pueden sostener al bebé en brazos familiares y amigos, no parece que le afecte. Por este motivo muchos bebés que empiezan a acudir a la Escuela Infantil con 4-5 meses no lloran en la adaptación, no lloran cuando sus mamás se marchan y los dejan en la clase. Pero es probable que en pocos meses cuando los dejen en la misma clase, con la misma educadora, sí que lloren. Empiezan la etapa del apego.
ETAPA DE APEGO (6-8 meses a 18 meses 2 años) Esta es la fase de apego propiamente dicha. La búsqueda de la madre se hace imprescindible y es común que el bebé rechace el contacto físico incluso con un familiar cercano. Ya que el bebe quiere mantener la proximidad con la figura de apego y la distancia con los extraños.
FORMACIÓN DE RELACIONES RECÍPROCAS (de 18 meses 2 años en adelante) La aparición del lenguaje y la capacidad de representarse mentalmente a la madre, relajan su tendencia a seguirla. En adelante, podrá saber y entender por qué se ausenta mamá y ya es capaz de imaginarla y representarla. Su desarrollo cognitivo es mayor y puede comprender situaciones en las que mamá vaya a trabajar, o se ausente durante un rato, etc.
ETAPA DE PREAPEGO (del nacimiento a 6 semanas) El bebé reacciona ante las voces más familiares, sin evidencia de reconocimiento concreto. Aplica sus reflejos innatos: llora, agarra. etc. Está en contacto con mamá, la empieza a reconocer, se refuerza el vínculo, empieza el apego.
ETAPA DE FORMACIÓN DEL APEGO (6 semanas a 6-8 meses) Distingue a la madre de otras personas. Pero no muestra muchas diferencias al separarse de ella, pueden sostener al bebé en brazos familiares y amigos, no parece que le afecte. Por este motivo muchos bebés que empiezan a acudir a la Escuela Infantil con 4-5 meses no lloran en la adaptación, no lloran cuando sus mamás se marchan y los dejan en la clase. Pero es probable que en pocos meses cuando los dejen en la misma clase, con la misma educadora, sí que lloren. Empiezan la etapa del apego.
ETAPA DE APEGO (6-8 meses a 18 meses 2 años) Esta es la fase de apego propiamente dicha. La búsqueda de la madre se hace imprescindible y es común que el bebé rechace el contacto físico incluso con un familiar cercano. Ya que el bebe quiere mantener la proximidad con la figura de apego y la distancia con los extraños.
FORMACIÓN DE RELACIONES RECÍPROCAS (de 18 meses 2 años en adelante) La aparición del lenguaje y la capacidad de representarse mentalmente a la madre, relajan su tendencia a seguirla. En adelante, podrá saber y entender por qué se ausenta mamá y ya es capaz de imaginarla y representarla. Su desarrollo cognitivo es mayor y puede comprender situaciones en las que mamá vaya a trabajar, o se ausente durante un rato, etc.
DISTINTOS TIPOS DE APEGO
Apego seguro (65% de los niños):
Son niños que cuando están con sus madres (o con su figura de apego) exploran tranquilamente, juegan, a cierta distancia de ella. Son capaces de jugar solos, y también pueden incluir a la madre en sus juegos. Cuando la mamá se va, los niños de apego seguro se intranquilizan, lloran y la buscan (esto también depende de cada niño), pero el cuidador ya sea educador, maestro o familiar puede calmar al niño, explicarle la situación.
El reencuentro con mamá es muy emotivo, los niños de apego seguro las abrazan, se alegran mucho de verla, pero en poco tiempo volverán a jugar felices separados de ella (separados pero sabiendo que mamá ya no se va).
Apego seguro (65% de los niños):
Son niños que cuando están con sus madres (o con su figura de apego) exploran tranquilamente, juegan, a cierta distancia de ella. Son capaces de jugar solos, y también pueden incluir a la madre en sus juegos. Cuando la mamá se va, los niños de apego seguro se intranquilizan, lloran y la buscan (esto también depende de cada niño), pero el cuidador ya sea educador, maestro o familiar puede calmar al niño, explicarle la situación.
El reencuentro con mamá es muy emotivo, los niños de apego seguro las abrazan, se alegran mucho de verla, pero en poco tiempo volverán a jugar felices separados de ella (separados pero sabiendo que mamá ya no se va).
Apego inseguro (35%):
Dentro del apego inseguro encontramos tres tipos:
Apego ambivalente-resistente (10-12%):
Son niños que exploran muy poco aún estando sus mamás, les cuesta mucho separarse de ellas, no suelen involucrarse en juegos con el educador o maestro. Cuando se produce la separación sufren verdadera angustia, y el educador o maestro no puede hacer nada por calmarle.
Cuando se produce el reencuentro con la madre el niño se muestra ambivalente hacia ella, por un lado no se separa de ella, pero por otro parece enfadado y se resiste a los intentos de ella por calmarle.
Apego evitativo (20%):
Este tipo de apego es difícil de ver, pues son niños que parecen "neutrales", juegan sin necesitar a mamá y aceptan al nuevo cuidador sin ningún tipo de problema, aparentemente. Al marcharse la mamá ellos no parecen notar su ausencia no surge malestar ni angustia, y cuando regresa mamá ante el reencuentro la ignoran, no la buscan y si no es ella quien inicia un contacto físico el niño que tiene apego evitativo evitará a su madre abiertamente.
Esta manera de evitar a mamá es el mecanismo que el niño a aprendido para autorregular su angustia, cuando a visto que su figura de apego no lo hace.
Apego desorganizado-desorientado (3-5%):
Este tipo de apego por suerte no es muy común, pero existe. Son niños que muestran conductas tanto del apego ambivalente-resistente como del evitativo. El niño siente angustia tanto con la presencia como con la ausencia de la madre , podemos ver conductas de miedo ante la figura de apego. Este tipo de vínculo se ha construido al vivir el niño situaciones amenazantes de maltrato o negligencias en los cuidados, pero también se puede dar en situaciones en las que el niño es algo "temido" por el adulto.
FACTORES QUE AFECTAN AL DESARROLLO DEL APEGO
Encontramos 4 factores que influyen en el tipo de apego que se construirá con nuestro bebé.
Características del niño y tipo de parto: Niños separados de sus madres durante horas dependiendo del tipo de parto (cesáreas, prematuros) o por causas de gravedad del bebé recién nacido. Puede afectar al tipo de apego, es muy importante no separar al bebé de su madre, cada vez se está consiguiendo más.
Separación maternal: Niños que al nacer por causas de urgencias han tenido que ser hospitalizados, esto supone una depresión analítica para el bebé y puede influir en las primeras relaciones.
Privación materna: Bebés que a partir del tercer o cuarto mes y el primer año no están con sus madres, o están un par de horas al día. Estos bebé manifiestan apego inseguro también con los cuidadores.
Calidad de la crianza: Depende mucho del tipo de crianza, del tipo de padres, nuestro apego será de un tipo u otro. Escuchar a nuestros bebés, acudir ante sus lloros, calmarles y acariciarles iniciaran un apego seguro.
Dentro del apego inseguro encontramos tres tipos:
Apego ambivalente-resistente (10-12%):
Son niños que exploran muy poco aún estando sus mamás, les cuesta mucho separarse de ellas, no suelen involucrarse en juegos con el educador o maestro. Cuando se produce la separación sufren verdadera angustia, y el educador o maestro no puede hacer nada por calmarle.
Cuando se produce el reencuentro con la madre el niño se muestra ambivalente hacia ella, por un lado no se separa de ella, pero por otro parece enfadado y se resiste a los intentos de ella por calmarle.
Apego evitativo (20%):
Este tipo de apego es difícil de ver, pues son niños que parecen "neutrales", juegan sin necesitar a mamá y aceptan al nuevo cuidador sin ningún tipo de problema, aparentemente. Al marcharse la mamá ellos no parecen notar su ausencia no surge malestar ni angustia, y cuando regresa mamá ante el reencuentro la ignoran, no la buscan y si no es ella quien inicia un contacto físico el niño que tiene apego evitativo evitará a su madre abiertamente.
Esta manera de evitar a mamá es el mecanismo que el niño a aprendido para autorregular su angustia, cuando a visto que su figura de apego no lo hace.
Apego desorganizado-desorientado (3-5%):
Este tipo de apego por suerte no es muy común, pero existe. Son niños que muestran conductas tanto del apego ambivalente-resistente como del evitativo. El niño siente angustia tanto con la presencia como con la ausencia de la madre , podemos ver conductas de miedo ante la figura de apego. Este tipo de vínculo se ha construido al vivir el niño situaciones amenazantes de maltrato o negligencias en los cuidados, pero también se puede dar en situaciones en las que el niño es algo "temido" por el adulto.
FACTORES QUE AFECTAN AL DESARROLLO DEL APEGO
Encontramos 4 factores que influyen en el tipo de apego que se construirá con nuestro bebé.
Características del niño y tipo de parto: Niños separados de sus madres durante horas dependiendo del tipo de parto (cesáreas, prematuros) o por causas de gravedad del bebé recién nacido. Puede afectar al tipo de apego, es muy importante no separar al bebé de su madre, cada vez se está consiguiendo más.
Separación maternal: Niños que al nacer por causas de urgencias han tenido que ser hospitalizados, esto supone una depresión analítica para el bebé y puede influir en las primeras relaciones.
Privación materna: Bebés que a partir del tercer o cuarto mes y el primer año no están con sus madres, o están un par de horas al día. Estos bebé manifiestan apego inseguro también con los cuidadores.
Calidad de la crianza: Depende mucho del tipo de crianza, del tipo de padres, nuestro apego será de un tipo u otro. Escuchar a nuestros bebés, acudir ante sus lloros, calmarles y acariciarles iniciaran un apego seguro.
viernes, 28 de diciembre de 2012
Feliz Jungola o Navidad
Aunque ya ha pasado la Navidad, cualquier día es Navidad, o podría serlo...
Estos días he estado pensando mucho sobre el concepto de Navidad, y por qué lo celebro si no soy creyente, y por qué en el colegio público de mi hijo y laico cantan a un "Dios" y a una "Virgen" sin saber lo que es...
He leído también varios artículos sobre el tema, sobre celebrar, o sobre mentir a los niños, como lo celebramos y que les transmitimos. Es algo que me preocupa, pues yo no quiero mentir a mis hijos, pero reconozco que la magia de la Navidad es bonita cuando eres pequeño, la ilusión por los regalos o por personajes fantásticos que analizándolos bien tampoco me gustan mucho...
¿Por qué no pueden ser tres reinas magas? ¿Por qué no puede ser Mamá Noel? O un tronco que se llame Tieta, todo en masculino, todos son hombres... cuando la realidad es que a los hombres, o al menos a la mayoría que yo conozco, les da igual la Navidad...
Este año en el que más reflexiono, es el que he comprado por primera vez un pessebre, y diréis... que contradicción ¿no? Pues sí, mi hijo con 9 años ha querido tener uno, y le he vuelto a explicar lo que significa, y le doy la elección de creer o no en ello. Por qué yo soy atea, pero mis hijos no tienen por qué ser iguales que yo, ellos pueden ser creyentes católicos, o budistas o musulmanes, yo tengo que ofrecerles la máxima información para que ellos decidan, ellos elijan lo que quieren ser o en lo que quieren creer.
Arrastrados por un estado de total consumo, incluso en crisis, nos dejamos llevar todos o casi todos, por las compras y la locura de grandes banquetes estos días. Lo que hace años tengo claro es que lo celebre o no siempre lo hago rodeada de gente con la que me llevo bien. Las falsedades no entran en mi vida, ni son parte de la educación de mis hijos. NO me sentaré a comer ni cenar con personas a las que no veo en todo el año ( a no ser que vivan fuera...)
Así que nada, aquí estamos celebrando el nacimiento de un niño, como no... tenía que ser hombre... el hijo hombre con pene de Dios hombre con pene... no podría ser la hija de la diosa???? no son muchas casualidades... pues eso, aquí celebrando algo en lo que no creo, pero algo que hemos hecho nuestro, forma parte de nuestra cultura y tradición, y yo tengo grandes recuerdos de las navidades... a pesar de que sé toda la verdad o toda la mentira desde muy temprana edad.
Mi padre al que quiero y admiro, me dijo que los regalos los compraban ellos, y que todo era un invento. No sé cuantos años tendría, solo sé que era muy pequeña, pero no me mintió, fue sincero y muy realista. Hizo lo mejor para mi, lo que pensó que era mejor, aunque yo he crecido sin ilusión por los reyes, tenía ilusión por mis regalos sabiendo que me los compraban ellos.
Supongo que este es el motivo de que yo sí he mentido a mi hijo Pedro, y ahora también lo hacemos con Carlota. Mentir o contar la historia sobre unos reyes que traen regalos a un niño que nació en un establo. Unos reyes mágicos que nos siguen trayendo regalos cada año.
Supongo que sin querer o queriendo educamos dando lo que no tuvimos, o intentado cambiar lo que a nosotros no nos gustó... yo no fui a una academia de inglés, no tengo ni papa de inglés, y mi hijo sí que va, pues no quiero que le pase como a mi que no me entero de nada... a mi me quitaron la ilusión de la navidad muy pronto y yo a mi hijo le he querido mostrar esa ilusión, creer en estos personajes... y así etc etc etc... no me dejaron hacer fútbol, pues mis hijos sí harán fútbol, o patinaje, o pintar cuadros...
Hagamos lo que hagamos puede que esté bien para mi y mal para ti, puede que mis hijos de grandes me digan que me equivoqué, o que no lo hice bien, lo que está claro es que lo que decido y hago lo medito desde el corazón, y que siempre que se puede les dejo decidir por ellos mismos, no les impongo nada, pueden decidir, y para decidir hay que conocer, les explico todo para que puedan optar a creer o no, aunque a Pedro ya se le puede explicar todo de una forma más adulta, ahora me toca volver a empezar de nuevo con Carlota, que sigue cagando el Tió cada vez que se acuerda, por qué nuestro Tió no se va al bosque, vive con nosotros todo el año, y siempre está en nuestro comedor :)
Os deseo una feliz navidad que bien podría llamarse una feliz Jungola, o varios nombres sin tener nada de religioso, cada uno puede celebrar libremente su propia Jungola y sobre todo disfrutar, ser felices y compartir esa felicidad con vuestra gente, os deseo lo mejor para este nuevo año, abrazo inmenso os doy desde aquí.
Laura JC
Estos días he estado pensando mucho sobre el concepto de Navidad, y por qué lo celebro si no soy creyente, y por qué en el colegio público de mi hijo y laico cantan a un "Dios" y a una "Virgen" sin saber lo que es...
He leído también varios artículos sobre el tema, sobre celebrar, o sobre mentir a los niños, como lo celebramos y que les transmitimos. Es algo que me preocupa, pues yo no quiero mentir a mis hijos, pero reconozco que la magia de la Navidad es bonita cuando eres pequeño, la ilusión por los regalos o por personajes fantásticos que analizándolos bien tampoco me gustan mucho...
¿Por qué no pueden ser tres reinas magas? ¿Por qué no puede ser Mamá Noel? O un tronco que se llame Tieta, todo en masculino, todos son hombres... cuando la realidad es que a los hombres, o al menos a la mayoría que yo conozco, les da igual la Navidad...
Este año en el que más reflexiono, es el que he comprado por primera vez un pessebre, y diréis... que contradicción ¿no? Pues sí, mi hijo con 9 años ha querido tener uno, y le he vuelto a explicar lo que significa, y le doy la elección de creer o no en ello. Por qué yo soy atea, pero mis hijos no tienen por qué ser iguales que yo, ellos pueden ser creyentes católicos, o budistas o musulmanes, yo tengo que ofrecerles la máxima información para que ellos decidan, ellos elijan lo que quieren ser o en lo que quieren creer.
Arrastrados por un estado de total consumo, incluso en crisis, nos dejamos llevar todos o casi todos, por las compras y la locura de grandes banquetes estos días. Lo que hace años tengo claro es que lo celebre o no siempre lo hago rodeada de gente con la que me llevo bien. Las falsedades no entran en mi vida, ni son parte de la educación de mis hijos. NO me sentaré a comer ni cenar con personas a las que no veo en todo el año ( a no ser que vivan fuera...)
Así que nada, aquí estamos celebrando el nacimiento de un niño, como no... tenía que ser hombre... el hijo hombre con pene de Dios hombre con pene... no podría ser la hija de la diosa???? no son muchas casualidades... pues eso, aquí celebrando algo en lo que no creo, pero algo que hemos hecho nuestro, forma parte de nuestra cultura y tradición, y yo tengo grandes recuerdos de las navidades... a pesar de que sé toda la verdad o toda la mentira desde muy temprana edad.
Mi padre al que quiero y admiro, me dijo que los regalos los compraban ellos, y que todo era un invento. No sé cuantos años tendría, solo sé que era muy pequeña, pero no me mintió, fue sincero y muy realista. Hizo lo mejor para mi, lo que pensó que era mejor, aunque yo he crecido sin ilusión por los reyes, tenía ilusión por mis regalos sabiendo que me los compraban ellos.
Supongo que este es el motivo de que yo sí he mentido a mi hijo Pedro, y ahora también lo hacemos con Carlota. Mentir o contar la historia sobre unos reyes que traen regalos a un niño que nació en un establo. Unos reyes mágicos que nos siguen trayendo regalos cada año.
Supongo que sin querer o queriendo educamos dando lo que no tuvimos, o intentado cambiar lo que a nosotros no nos gustó... yo no fui a una academia de inglés, no tengo ni papa de inglés, y mi hijo sí que va, pues no quiero que le pase como a mi que no me entero de nada... a mi me quitaron la ilusión de la navidad muy pronto y yo a mi hijo le he querido mostrar esa ilusión, creer en estos personajes... y así etc etc etc... no me dejaron hacer fútbol, pues mis hijos sí harán fútbol, o patinaje, o pintar cuadros...
Hagamos lo que hagamos puede que esté bien para mi y mal para ti, puede que mis hijos de grandes me digan que me equivoqué, o que no lo hice bien, lo que está claro es que lo que decido y hago lo medito desde el corazón, y que siempre que se puede les dejo decidir por ellos mismos, no les impongo nada, pueden decidir, y para decidir hay que conocer, les explico todo para que puedan optar a creer o no, aunque a Pedro ya se le puede explicar todo de una forma más adulta, ahora me toca volver a empezar de nuevo con Carlota, que sigue cagando el Tió cada vez que se acuerda, por qué nuestro Tió no se va al bosque, vive con nosotros todo el año, y siempre está en nuestro comedor :)
Os deseo una feliz navidad que bien podría llamarse una feliz Jungola, o varios nombres sin tener nada de religioso, cada uno puede celebrar libremente su propia Jungola y sobre todo disfrutar, ser felices y compartir esa felicidad con vuestra gente, os deseo lo mejor para este nuevo año, abrazo inmenso os doy desde aquí.
Laura JC
lunes, 13 de agosto de 2012
Días sin Pedro y nacimiento de Leire
Son las 6:47 de la mañana, acabo de leer una gran noticia en facebook, mi amiga Vanesa y Juan han sido padres de una niña seguro preciosa, Leire.
Desde el domingo a las 11 de la noche estoy pensando en ti, dándote mi fuerza para que todo fuera bien. Te acabo de leer y soy feliz, muy feliz, serás una gran madre igual que eres una gran amiga, compañera y mujer. Has sido madre con la misma edad que yo lo fui de Pedro, y por ello sé que hay algo bonito que nos une aún más.
Pedro.
Mi amor, mi tesoro, mi vida, pasa estos días sus vacaciones con su papá. Es un duro trago que debo pasar cada maldito mes de agosto... sí, maldito.
Sé que está feliz, que lo pasa bien, además sé que tiene el mejor padre del mundo, por lo tanto estoy feliz por él.
Pero es inevitable, este dolor, que siento, en el pecho, fuerte, muy fuerte que no me deja dormir... que no me deja respirar, que no me deja vivir...
Hoy, he comprendido que no soy la única que sufre, hoy he visto como Carlota también lo añora, también desea que vuelva, cuando se ha despertado a las 5 de la mañana y ninguna de las dos podíamos dormir...
Le he hablado de su hermanito, y ella me miraba muy atenta, hemos visto una vez más las fotos preciosas que les hizo Axel, y ella gritaba al mac : TE TEEEE TE TEEEE, y yo me he emocionado mucho.
Ahora ella duerme sobre mí, y yo sigo sin poder dormir... sigo echándote de menos, mi niño, mi bebé, sé que quedan pocos días, sé que lo estás pasando muy bien, cada día hablamos, pero necesito tus besos, tus abrazos, quiero hablar contigo y reír, no puedo vivir sin ti.
Tan solo llevo 4 días sin verte, 4 eternos y largos y duros días...
Disfruta con papi, es vuestro tiempo, lo sé, y soy feliz por ti, pero que pase rápido para que pueda tocarte, para que pueda oler tu pelo, pueda comerte a besos... Te quiero Peipa, eres mi vida, llevas 9 años haciéndome feliz, muy feliz, muy de mami, te amo.
Laura JC
Desde el domingo a las 11 de la noche estoy pensando en ti, dándote mi fuerza para que todo fuera bien. Te acabo de leer y soy feliz, muy feliz, serás una gran madre igual que eres una gran amiga, compañera y mujer. Has sido madre con la misma edad que yo lo fui de Pedro, y por ello sé que hay algo bonito que nos une aún más.
Pedro.
Mi amor, mi tesoro, mi vida, pasa estos días sus vacaciones con su papá. Es un duro trago que debo pasar cada maldito mes de agosto... sí, maldito.
Sé que está feliz, que lo pasa bien, además sé que tiene el mejor padre del mundo, por lo tanto estoy feliz por él.
Pero es inevitable, este dolor, que siento, en el pecho, fuerte, muy fuerte que no me deja dormir... que no me deja respirar, que no me deja vivir...
Hoy, he comprendido que no soy la única que sufre, hoy he visto como Carlota también lo añora, también desea que vuelva, cuando se ha despertado a las 5 de la mañana y ninguna de las dos podíamos dormir...
Le he hablado de su hermanito, y ella me miraba muy atenta, hemos visto una vez más las fotos preciosas que les hizo Axel, y ella gritaba al mac : TE TEEEE TE TEEEE, y yo me he emocionado mucho.
Ahora ella duerme sobre mí, y yo sigo sin poder dormir... sigo echándote de menos, mi niño, mi bebé, sé que quedan pocos días, sé que lo estás pasando muy bien, cada día hablamos, pero necesito tus besos, tus abrazos, quiero hablar contigo y reír, no puedo vivir sin ti.
Tan solo llevo 4 días sin verte, 4 eternos y largos y duros días...
Disfruta con papi, es vuestro tiempo, lo sé, y soy feliz por ti, pero que pase rápido para que pueda tocarte, para que pueda oler tu pelo, pueda comerte a besos... Te quiero Peipa, eres mi vida, llevas 9 años haciéndome feliz, muy feliz, muy de mami, te amo.
Laura JC
jueves, 24 de mayo de 2012
PARA PEDRO Y CARLOTA
Por vosotros he amado,
por vosotros he reído, he llorado,
de alegría, de tristeza, de emoción,
de sentiros tan adentro
tan míos, siempre míos,
tan nuestros.
De teneros tan cerquita,
de ser míos, solo míos,
de saber que sin vosotros
jamás sería la misma,
de saber que mi latido
pende de vuestra sonrisa.
De amar todo y nada,
de querer tan adentro,
para que no te vayas,
llorar de melancolía
añoranza de sentiros,
siempre en mi, dentro mío.
Anhelo de ese olor,
tan vuestro,
tan mío, solo nuestro
que me hace enloquecer
con todos los sentidos,
de infinito amores míos.
Os he amado desde antes de nacer, y lo seguiré haciendo infinitamente.
Laura JC
por vosotros he reído, he llorado,
de alegría, de tristeza, de emoción,
de sentiros tan adentro
tan míos, siempre míos,
tan nuestros.
De teneros tan cerquita,
de ser míos, solo míos,
de saber que sin vosotros
jamás sería la misma,
de saber que mi latido
pende de vuestra sonrisa.
De amar todo y nada,
de querer tan adentro,
para que no te vayas,
llorar de melancolía
añoranza de sentiros,
siempre en mi, dentro mío.
Anhelo de ese olor,
tan vuestro,
tan mío, solo nuestro
que me hace enloquecer
con todos los sentidos,
de infinito amores míos.
Os he amado desde antes de nacer, y lo seguiré haciendo infinitamente.
Laura JC
jueves, 19 de abril de 2012
TANTO AMOR
Antes de ser madre no me imaginaba que se podía querer tanto a una persona.
Es cierto, que durante los 9 meses de embarazo de Pedro, te vas dando cuenta que algo cambia en tu interior, son muchas emociones, muchos sentimientos, muchos miedos...Pero hasta el momento que tienes a tu hijo por primera vez en brazos, lo hueles, lo tocas, lo besas... es ahí, donde nace un amor enorme, una continuación del cordón umbilical que es tan fuerte que duele.
Nunca serás la misma. Nunca. En tu cabeza, en tu corazón, ya no eres tú.
Ahora es él. Siempre será él. Pase el tiempo que pase, tenga los años que tenga.
Al quedarme de nuevo embarazada, casi 9 años después, los sentimientos fueron surgiendo igual que con Pedro. Las emociones, vivir el embarazo de una forma más madura, y con experiencia. Amé a Carlota desde el primer día, igual que a su hermano. Pero no la amé lo suficiente, hasta que no la tuve encima mío. Hasta que no pude ver su carita, chafadita su nariz, ese pelo negro azabache, esa piel tan suave. Ese olor a vida, recién nacida. Me abrió los ojos, me miró. Y fue ahí cuando supe que la quería con toda mi alma. Que daría mi vida por ella, igual que la daría por Pedro. El sentimiento se repite, la sensación de felicidad tan grande que no te cabe dentro. Se repite, casi 9 años después. Y yo que pensaba: ¿cómo la voy a querer tanto como a Pedro? ¿Tanto amor puede ser?
Mi corazón se ha ensanchado, pues mi amor por Carlota no ha interferido para nada en mi amor por Pedro. Ni mi amor por Pedro interfiere en mi amor por Carlota.
¿Cómo puede ser tanto amor?
Y una vez más, ya no eres tú y Pedro. Ahora es Pedro, Carlota y tú... algo también queda para mi marido, jejeje. Pero esto será otro post. Me refiero al amor de madre, al amor infinito, al saber que sin ellos mi vida no tendría ningún sentido, y al mirarlos a los ojos y saber cada día que es lo mejor que he hecho en mi vida. El mayor regalo, dar vida a unos seres maravilloso que me colman de felicidad, que me distraen infinitamente, que me hacen soñar, que me hacen llorar y reír. Que invaden mis días y mis noches, mi proyectos, mis duchas, mis lecturas, mi vida.
Que a veces piensas que se te acabará la paciencia... por esta vida que llevamos, que todo lo queremos alcanzar... pero ellos siempre están ahí, con sus sonrisas. Aunque te duela la cabeza, aunque tengas fiebre, o estés liada estudiando o con el trabajo... o con la cena, o la ropa... ellos te dan la fuerza para comerte el mundo, ellos me hacen sentir la mejor madre del mundo, de echo Pedro me lo dice a menudo, y se me cae la baba... siempre le digo: -Eso es por que tú eres el mejor hijo del mundo.
Pero hay algo que me tiene robado el corazón, y es ver como Pedro, mira a su hermana, ver sus ojos brillar, y oírle cada día como le dice: - Eres una niña muy bonita, te quiero mucho.
Se lo dice con un tono de canción, que no puedo reproducir, pero que lo tengo en mi memoria. Es una voz de amor, de dulzura, de protección.
Pues, sí, puede ser tanto amor. Puede. Puede y es. Y seguirá siendo durante toda mi vida.
Y ahora mi pregunta es: - ¿y si tuviera otro bebé, podría ser amor para tres?
Esto aún no lo sé...
Laura JC
Es cierto, que durante los 9 meses de embarazo de Pedro, te vas dando cuenta que algo cambia en tu interior, son muchas emociones, muchos sentimientos, muchos miedos...Pero hasta el momento que tienes a tu hijo por primera vez en brazos, lo hueles, lo tocas, lo besas... es ahí, donde nace un amor enorme, una continuación del cordón umbilical que es tan fuerte que duele.
Nunca serás la misma. Nunca. En tu cabeza, en tu corazón, ya no eres tú.
Ahora es él. Siempre será él. Pase el tiempo que pase, tenga los años que tenga.
Al quedarme de nuevo embarazada, casi 9 años después, los sentimientos fueron surgiendo igual que con Pedro. Las emociones, vivir el embarazo de una forma más madura, y con experiencia. Amé a Carlota desde el primer día, igual que a su hermano. Pero no la amé lo suficiente, hasta que no la tuve encima mío. Hasta que no pude ver su carita, chafadita su nariz, ese pelo negro azabache, esa piel tan suave. Ese olor a vida, recién nacida. Me abrió los ojos, me miró. Y fue ahí cuando supe que la quería con toda mi alma. Que daría mi vida por ella, igual que la daría por Pedro. El sentimiento se repite, la sensación de felicidad tan grande que no te cabe dentro. Se repite, casi 9 años después. Y yo que pensaba: ¿cómo la voy a querer tanto como a Pedro? ¿Tanto amor puede ser?
Mi corazón se ha ensanchado, pues mi amor por Carlota no ha interferido para nada en mi amor por Pedro. Ni mi amor por Pedro interfiere en mi amor por Carlota.
¿Cómo puede ser tanto amor?
Y una vez más, ya no eres tú y Pedro. Ahora es Pedro, Carlota y tú... algo también queda para mi marido, jejeje. Pero esto será otro post. Me refiero al amor de madre, al amor infinito, al saber que sin ellos mi vida no tendría ningún sentido, y al mirarlos a los ojos y saber cada día que es lo mejor que he hecho en mi vida. El mayor regalo, dar vida a unos seres maravilloso que me colman de felicidad, que me distraen infinitamente, que me hacen soñar, que me hacen llorar y reír. Que invaden mis días y mis noches, mi proyectos, mis duchas, mis lecturas, mi vida.
Que a veces piensas que se te acabará la paciencia... por esta vida que llevamos, que todo lo queremos alcanzar... pero ellos siempre están ahí, con sus sonrisas. Aunque te duela la cabeza, aunque tengas fiebre, o estés liada estudiando o con el trabajo... o con la cena, o la ropa... ellos te dan la fuerza para comerte el mundo, ellos me hacen sentir la mejor madre del mundo, de echo Pedro me lo dice a menudo, y se me cae la baba... siempre le digo: -Eso es por que tú eres el mejor hijo del mundo.
Pero hay algo que me tiene robado el corazón, y es ver como Pedro, mira a su hermana, ver sus ojos brillar, y oírle cada día como le dice: - Eres una niña muy bonita, te quiero mucho.
Se lo dice con un tono de canción, que no puedo reproducir, pero que lo tengo en mi memoria. Es una voz de amor, de dulzura, de protección.
Pues, sí, puede ser tanto amor. Puede. Puede y es. Y seguirá siendo durante toda mi vida.
Y ahora mi pregunta es: - ¿y si tuviera otro bebé, podría ser amor para tres?
Esto aún no lo sé...
Laura JC
lunes, 26 de marzo de 2012
Lactancia Materna II
Después de nacer Carlota, al ser cesárea, me llevaron al post operatorio, donde al menos dejaron entrar a mi marido, no sé si se pueden llegar a imaginar en los hospitales, el sufrimiento que hacen pasar a las madres, apartándolas tantas horas de sus bebés recién nacidos.
Yo que evidentemente me encontraba mal, pues no es para menos, solo pensaba en mi niña, donde estaría, con quién, por qué tenía que estar separada de mi...
Debo decir que con el Pedro aún fue peor, esta vez intenté tener más paciencia, para poder pedir que me subieran rápido a la habitación, si te pones histérica, aún te hacen menos caso (esta es mi conclusión), pero la verdad es que estaba histérica, como no lo iba a estar, donde estaba mi hija? con que personas? sola? es un dolor que pienso se podría evitar, un sufrimiento, que no deja tampoco tranquilizarte ni tener un buen postoperatorio, estoy segura de que si nos dejaran tener allí a los bebés todo iría mucho mejor.
Carlota nació en Sant Cugat, en el Hospital General de Catalunya, donde doy fe de que están trabajando para conseguir un lugar para poder atender al mismo tiempo a las mamás con cesárea y poder tener allí también a los bebés. Por ello, estoy feliz, pues las cosas aunque poco a poco, van cambiando.
Por suerte tuve a un enfermero estupendo cuidándome, y me prometió darme el alta rápidamente, yo le supliqué que por favor hiciese lo que pudiera lo más rápido posible.
No sé ni que hora era, era de noche, eso sí, y Carlota nació a las 17:20, pero en Noviembre se hace pronto de noche... al fin vino un camillero, al cual no olvidaré a buscarme, me dijo que tal, le dije que muy mal, que quería ver a mi hija, que por favor me la dieran YA, se lo dije con lágrimas en los ojos, y el pobre de seguida me comprendió. Me explicó que no preocupara que íbamos primero a buscar a la niña, y luego a mi habitación.
Y así fue, picaron en una puerta con motivos infantiles, yo todo esto lo veía desde la camilla, y él salió con la cunita de Carlota, mi marido llevó a Carlota y el camillero a mi, así las dos ya estábamos juntas, yo no paraba de decir que la tenía que poner al pecho, y mi marido no paraba de repetirme lo bonita que era Carlota.
Al llegar a la habitación me pusieron en la cama, me acomodaron, y de seguida cogí a mi bebé, en brazos, no me lo podía creer, al fin, la tenía encima!!
Vino una enfermera para ayudarme con la lactancia, y estuve feliz al ver que todos estaban de acuerdo que debíamos poner a la niña al pecho YA. Para mí fue una gran diferencia de cuando nació Pedro, que fue en otro Hospital, pero tenía miedo, a pesar de habernos informado y de saber que el Hospital General son partidarios de la lactancia exclusiva hasta los 6 meses, hasta que no lo comprobé no me quedé tranquila.
Pusimos a Carlota al pecho, con la ayuda de la enfermera, muy dulce, me dijo que tranquila, que ella estaría allí solo para la lactancia, y que estaría toda la noche, estas palabras se agradecen mucho.
Cual fue nuestra sorpresa al ver como Carlota se agarró fuerte y con ganas a mi pecho, como mi bebé, tan pequeña, con esa boquita tan chiquitita hacía tanta fuerza para mamar... lloré de felicidad, mucha, aunque sabía que esto no era aún una victoria, pero al menos habíamos empezado genial.
Carlota mamaba como una campeona, como si lo hubiera hecho toda la vida, a veces se quedaba dormida, pero seguía mamando, nos empezábamos a conocer, y mirarla mientras mamaba me dejaba anestesiada, no me lo podía creer, lo hacía genial, aunque en un pecho empezaron a salirme grietas, y cada vez que la ponía veía las estrellas.
Por suerte, acudió en mi ayuda Gisela, una enfermera también de lactancia, y me dijo que cambiaríamos a la niña de posición para mamar, la pusimos en el pecho donde tenía grietas en la postura de rugby, y no podía ser, no me dolía, no me hacía nada de daño!!!
A pesar de haberme leído y releído "Un regalo para toda la vida" del Doctor Carlos González, debo decir que en esos momentos olvidas muchas cosas, y las emociones quizás te pueden, yo sabía perfectamente que si me dolía debía apartar al bebé del pecho y colocarlo de nuevo, pero el instinto maternal o no sé qué es, no me hacía sacarme a la niña, pues la veía comer y me quedaba embobada aunque me hiciese daño, por suerte Gisela me lo recordó, y así evité que las grietas me hiciesen más daño.
A los tres días tuve la subida de la leche, ni lo noté, Carlota mamaba tanto, tan fuerte y tan bien que subió sola, sin dolor, sin fiebre, sin nada... genial, mis pechos goteaban una leche blanquita preciosa!!!
Al estar 6 días en el hospital pues los primeros días pude dedicarme en exclusiva a estar con Carlota, que hacía unas tomas larguísimas, se tiraba hasta hora y media en cada pecho... pero yo estaba encantada y muy muy feliz.
Salimos del hospital y Carlota había recuperado el peso perdido y había aumentado algo más, nos dijo el pediatra que lo estaba haciendo genial con la lactancia y que siguiera así en casa, a demanda, sin oír a nadie, tan solo atender a los movimientos, gestos o señales de mi pequeña.
Es cierto que los bebés nos avisan de que tienen hambre mucho antes de empezar a llorar. Pueden empezar a moverse, despiertos, a chuparse los puñitos, Carlota ponía caras muy peculiares, nos hacía reír, pues es increíble la unión tan fuerte que se establece en tan poco tiempo con tu hijo, de seguida vas conociendo cada gesto, cada mueca... todo.
Solo tenemos que observarlos, y poco a poco nos daremos cuenta de que sabemos perfectamente que le pasa.
Una de las cosas que más gracia me hacían, y que ahora cada vez lo hace menos, era la forma de coger el pecho, el movimiento que hacía tan fuerte, como diciendo NO, con su cabecita, al rozar el pezón su carita, ella siempre hacía este movimiento, como si mi teta se fuese a fugar jejeje, supongo que es un movimiento reflejo, pero nos hacía mucha gracia, pues tan pequeña como movía con fuerza y firmeza su cabeza y se enganchaba al pecho siempre de la misma forma.
De momento, con 4 meses y 3 días Carlota se alimenta exclusivamente de lactancia materna. Mucha gente ya me ha empezado a preguntar que para cuando las papillas, que la fruta ya mismo no? que poco a poco debo retirarle tomas de pecho... que ya es mayor (esta es la mejor) ... así que supongo que empieza de nuevo la lucha de tener que explicar a las personas de nuestro entorno que no... que tomará teta exclusivamente hasta los 6 meses mínimo... que luego introduciremos poco a poco nuevos alimentos pero nunca para substituir ninguna toma, si no como complemento a la lactancia...
Imagino un duro camino que recorrer, por que es nuestra sociedad así, por que no está socialmente bien visto que un bebé de 6 meses siga tomando pecho... Y las personas que opinan, o se creen con el derecho de decirte lo mal que lo haces, son siempre mamás que no dan el pecho, o que lo dieron el tiempo necesario (tres meses) ... yo me pregunto, por que nunca es al revés??
Nunca oirás a una mamá que de el pecho a su bebé diciéndole a una mamá que le ha dado biberones y papillas desde los 4 meses decirle: ¿pero por que no seguiste con la teta? ¿tú sabes que la leche de fórmula no se parece absolutamente en nada a la materna? ¿no te has dado cuenta que le das papillas y lo escupe todo por que aún no sabe ni está preparado para tragar sólido?
Pues así es la vida, quizás nos deberíamos respetar un poco más, y dejar que cada uno alimente a su bebé como mejor lo crea no?
No me atrevería nunca a decir a una mamá lo que tiene que hacer, yo puedo estar de acuerdo o no estarlo, pero es tan solo mi opinión, nada más.
Disfruto cada toma de Carlota con mucha intensidad, supongo que por no haber sido capaz de hacerlo mejor con Pedro, por no encontrar ayuda en ningún sitio, con Carlota ha sido distinto, también tenemos que decir que ahora vuelve a estar muy de moda, hace 9 años ninguna de las de mi curso de pre parto dio el pecho, creo que otra chica y yo somos las únicas que al menos iniciamos la lactancia, las demás directamente biberón.
Espero y deseo poder seguir amamantando a mi hija durante mucho tiempo, es una decisión de las dos, y por supuesto del papi, sin su apoyo esto no sería tan fácil, la verdad.
Laura JC
Yo que evidentemente me encontraba mal, pues no es para menos, solo pensaba en mi niña, donde estaría, con quién, por qué tenía que estar separada de mi...
Debo decir que con el Pedro aún fue peor, esta vez intenté tener más paciencia, para poder pedir que me subieran rápido a la habitación, si te pones histérica, aún te hacen menos caso (esta es mi conclusión), pero la verdad es que estaba histérica, como no lo iba a estar, donde estaba mi hija? con que personas? sola? es un dolor que pienso se podría evitar, un sufrimiento, que no deja tampoco tranquilizarte ni tener un buen postoperatorio, estoy segura de que si nos dejaran tener allí a los bebés todo iría mucho mejor.
Carlota nació en Sant Cugat, en el Hospital General de Catalunya, donde doy fe de que están trabajando para conseguir un lugar para poder atender al mismo tiempo a las mamás con cesárea y poder tener allí también a los bebés. Por ello, estoy feliz, pues las cosas aunque poco a poco, van cambiando.
Por suerte tuve a un enfermero estupendo cuidándome, y me prometió darme el alta rápidamente, yo le supliqué que por favor hiciese lo que pudiera lo más rápido posible.
No sé ni que hora era, era de noche, eso sí, y Carlota nació a las 17:20, pero en Noviembre se hace pronto de noche... al fin vino un camillero, al cual no olvidaré a buscarme, me dijo que tal, le dije que muy mal, que quería ver a mi hija, que por favor me la dieran YA, se lo dije con lágrimas en los ojos, y el pobre de seguida me comprendió. Me explicó que no preocupara que íbamos primero a buscar a la niña, y luego a mi habitación.
Y así fue, picaron en una puerta con motivos infantiles, yo todo esto lo veía desde la camilla, y él salió con la cunita de Carlota, mi marido llevó a Carlota y el camillero a mi, así las dos ya estábamos juntas, yo no paraba de decir que la tenía que poner al pecho, y mi marido no paraba de repetirme lo bonita que era Carlota.
Al llegar a la habitación me pusieron en la cama, me acomodaron, y de seguida cogí a mi bebé, en brazos, no me lo podía creer, al fin, la tenía encima!!
Vino una enfermera para ayudarme con la lactancia, y estuve feliz al ver que todos estaban de acuerdo que debíamos poner a la niña al pecho YA. Para mí fue una gran diferencia de cuando nació Pedro, que fue en otro Hospital, pero tenía miedo, a pesar de habernos informado y de saber que el Hospital General son partidarios de la lactancia exclusiva hasta los 6 meses, hasta que no lo comprobé no me quedé tranquila.
Pusimos a Carlota al pecho, con la ayuda de la enfermera, muy dulce, me dijo que tranquila, que ella estaría allí solo para la lactancia, y que estaría toda la noche, estas palabras se agradecen mucho.
Cual fue nuestra sorpresa al ver como Carlota se agarró fuerte y con ganas a mi pecho, como mi bebé, tan pequeña, con esa boquita tan chiquitita hacía tanta fuerza para mamar... lloré de felicidad, mucha, aunque sabía que esto no era aún una victoria, pero al menos habíamos empezado genial.
Carlota mamaba como una campeona, como si lo hubiera hecho toda la vida, a veces se quedaba dormida, pero seguía mamando, nos empezábamos a conocer, y mirarla mientras mamaba me dejaba anestesiada, no me lo podía creer, lo hacía genial, aunque en un pecho empezaron a salirme grietas, y cada vez que la ponía veía las estrellas.
Por suerte, acudió en mi ayuda Gisela, una enfermera también de lactancia, y me dijo que cambiaríamos a la niña de posición para mamar, la pusimos en el pecho donde tenía grietas en la postura de rugby, y no podía ser, no me dolía, no me hacía nada de daño!!!
A pesar de haberme leído y releído "Un regalo para toda la vida" del Doctor Carlos González, debo decir que en esos momentos olvidas muchas cosas, y las emociones quizás te pueden, yo sabía perfectamente que si me dolía debía apartar al bebé del pecho y colocarlo de nuevo, pero el instinto maternal o no sé qué es, no me hacía sacarme a la niña, pues la veía comer y me quedaba embobada aunque me hiciese daño, por suerte Gisela me lo recordó, y así evité que las grietas me hiciesen más daño.
A los tres días tuve la subida de la leche, ni lo noté, Carlota mamaba tanto, tan fuerte y tan bien que subió sola, sin dolor, sin fiebre, sin nada... genial, mis pechos goteaban una leche blanquita preciosa!!!
Al estar 6 días en el hospital pues los primeros días pude dedicarme en exclusiva a estar con Carlota, que hacía unas tomas larguísimas, se tiraba hasta hora y media en cada pecho... pero yo estaba encantada y muy muy feliz.
Salimos del hospital y Carlota había recuperado el peso perdido y había aumentado algo más, nos dijo el pediatra que lo estaba haciendo genial con la lactancia y que siguiera así en casa, a demanda, sin oír a nadie, tan solo atender a los movimientos, gestos o señales de mi pequeña.
Es cierto que los bebés nos avisan de que tienen hambre mucho antes de empezar a llorar. Pueden empezar a moverse, despiertos, a chuparse los puñitos, Carlota ponía caras muy peculiares, nos hacía reír, pues es increíble la unión tan fuerte que se establece en tan poco tiempo con tu hijo, de seguida vas conociendo cada gesto, cada mueca... todo.
Solo tenemos que observarlos, y poco a poco nos daremos cuenta de que sabemos perfectamente que le pasa.
Una de las cosas que más gracia me hacían, y que ahora cada vez lo hace menos, era la forma de coger el pecho, el movimiento que hacía tan fuerte, como diciendo NO, con su cabecita, al rozar el pezón su carita, ella siempre hacía este movimiento, como si mi teta se fuese a fugar jejeje, supongo que es un movimiento reflejo, pero nos hacía mucha gracia, pues tan pequeña como movía con fuerza y firmeza su cabeza y se enganchaba al pecho siempre de la misma forma.
De momento, con 4 meses y 3 días Carlota se alimenta exclusivamente de lactancia materna. Mucha gente ya me ha empezado a preguntar que para cuando las papillas, que la fruta ya mismo no? que poco a poco debo retirarle tomas de pecho... que ya es mayor (esta es la mejor) ... así que supongo que empieza de nuevo la lucha de tener que explicar a las personas de nuestro entorno que no... que tomará teta exclusivamente hasta los 6 meses mínimo... que luego introduciremos poco a poco nuevos alimentos pero nunca para substituir ninguna toma, si no como complemento a la lactancia...
Imagino un duro camino que recorrer, por que es nuestra sociedad así, por que no está socialmente bien visto que un bebé de 6 meses siga tomando pecho... Y las personas que opinan, o se creen con el derecho de decirte lo mal que lo haces, son siempre mamás que no dan el pecho, o que lo dieron el tiempo necesario (tres meses) ... yo me pregunto, por que nunca es al revés??
Nunca oirás a una mamá que de el pecho a su bebé diciéndole a una mamá que le ha dado biberones y papillas desde los 4 meses decirle: ¿pero por que no seguiste con la teta? ¿tú sabes que la leche de fórmula no se parece absolutamente en nada a la materna? ¿no te has dado cuenta que le das papillas y lo escupe todo por que aún no sabe ni está preparado para tragar sólido?
Pues así es la vida, quizás nos deberíamos respetar un poco más, y dejar que cada uno alimente a su bebé como mejor lo crea no?
No me atrevería nunca a decir a una mamá lo que tiene que hacer, yo puedo estar de acuerdo o no estarlo, pero es tan solo mi opinión, nada más.
Disfruto cada toma de Carlota con mucha intensidad, supongo que por no haber sido capaz de hacerlo mejor con Pedro, por no encontrar ayuda en ningún sitio, con Carlota ha sido distinto, también tenemos que decir que ahora vuelve a estar muy de moda, hace 9 años ninguna de las de mi curso de pre parto dio el pecho, creo que otra chica y yo somos las únicas que al menos iniciamos la lactancia, las demás directamente biberón.
Espero y deseo poder seguir amamantando a mi hija durante mucho tiempo, es una decisión de las dos, y por supuesto del papi, sin su apoyo esto no sería tan fácil, la verdad.
Laura JC
martes, 20 de marzo de 2012
23 DE NOVIEMBRE DE 2011
Carlota es mi segunda hija. Una niña preciosa que vino al mundo el 23 de Noviembre de 2011 a las 17:20 horas, pesando 3,780 kg y 49 cm.
Debo decir que después de mi divorcio y de años dedicada a trabajar y a mi hijo Pedro, mi idea jamás fue enamorarme de nuevo, y mucho menos tener más hijos, de echo tengo un gran tatuaje en la espalda sabiendo que no podría ponerme una anestesia epidural.
Pero llegó a mi vida sin darme cuenta, y sin buscarlo de nuevo el amor. Tras dos años de relación y uno de vida en común la ilusión de ser padres rondaba nuestros corazones.
Carlota se resistió a llegar a nuestras vidas, y después de dos abortos, uno con intervención, y otro bioquímico, tras esperar las semanas correspondientes, tras muchas visitas a mi querido ginecólogo el Dr. Miguel Angel Jimenez al que adoro, volvimos a intentarlo, después de muchas lágrimas, de no entender el por qué, una vez más (la tercera) el test dio positivo.
Tras un primer trimestre de miedos, de nervios, y de visitas cada 15 días, parecía que todo iba genial, que nuestro bebé estaba perfecto y feliz.
En la semana 16 nos dijo que era una niña.
Y hasta la semana 18 no la noté por primera vez, vivir otra vez esa sensación, notar una vida en mi interior, después de tantos años, la emoción, la sensibilidad a flor de piel, los sentimientos, los recuerdos de sentir a Pedro...
Tuve muchas nauseas hasta la semana 26, muchas, cada día, pero estaba tan feliz, que no me importaba nada.
Me examiné de 6 asignaturas de primero estando de 17 semanas, con unas nauseas horribles, y con la sensación de no saberme nada, pero aprobé con éxito todas las asignaturas, mi primer año de carrera terminado, mi boda en breves días, y mi segunda hija en camino, todo genial.
Cumplía el 27 de noviembre, y el día 22 de noviembre por la mañana tuve una visita en la que me hizo un tacto vaginal y una eco, todo en su sitio y sin dilatar. Nos fuimos felices a casa, a seguir esperando.
Por la tarde asistí en directo a una clase de la uni, de Técnicas de Expresión Oral y Escrita, y comenté que estaba a punto de cumplir, varias compañeras me dieron ánimos y fuerzas para seguir estudiando hasta el que sería (sin yo saberlo) mi última noche embarazada.
Los dolores empezaron a las 2 de la madrugada, esta vez sí, supe que estaba de parto, algo en mi interior me decía que mi niña quería nacer, que era el momento, pero que debíamos esperar en casa hasta dilatar un poco más.
Carlota se colocó de tal manera que clavaba sus piececitos en mis costillas derechas, y no era el dolor de las contracciones lo que no me dejaba respirar, si no mi niña empujando fuertemente, así que a las 6 de la mañana nos fuimos para el hospital donde ingresé dilatada de 3 cm, aún no sé si es mucho o poco o si debimos esperar un poco más.
Tras horas de contracciones, de mini paseos por la habitación, me tumbaron (cosa que me provocó más dolor) y me pusieron el monitor. Todo marchaba bien, y según mi comadrona Carlota si todo seguía así nacería por parto vaginal, yo no me lo podía creer, y la emoción me invadía, pero al estar tumbada el dolor en las costillas era casi insoportable, aunque no dije nada, con mi marido a mi lado en todo momento, estaba tranquila, aunque deseando verle la cara a mi niña.
Al fin me pincharon la epidural, el anestesista que resultó ser un chico maravilloso, pudo pincharme con el tatto, increíble también!!
En uno de los últimos tactos, estando ya dilatada de 10 cm la comadrona me informó que Carlota había girado su cuello, y que iba a llamar al ginecólogo. Llegó enseguida el Dr. Jimenez, y me dio la noticia: tenía que hacerme una cesárea.
Yo no dije nada, no pude reaccionar, él fue muy suave y cariñoso pues sabía perfectamente lo que yo deseaba parir a mi hija...
Era por su bien, si lo intentábamos vaginal podría haberse echo mucho daño en el cuello, no podíamos arriesgar...
La decisión estaba tomada, evidentemente la salud de mi hija era lo primero. Y mi médico me lo explico perfectamente.
Silencio. En mi interior solo oía un silencio, como ausente, allí me quedé en la cama, sin ver ni mirar a nadie, sin oír... sin llorar... otra cesárea, no podría saber lo que es parir a un hijo... otra cesárea... horas de post operatorio sin mi bebé... y la lactancia qué?
Entre en quirófano, me despedí de mi marido, y empecé a llorar... lloré mucho, tanto por dentro como por fuera, tanto por la emoción como por la pena...
Ví salir a mi niña y la oí llorar, y de seguida me la pusieron encima, una vez más, una imagen que nunca olvidaré, la carita de mi niña, ese rostro tan bonito, ese olor tan especial, mucho pelo, muchísimo pelo... un pelo negro azabache que me enamoró.
Lloré, lloré tanto que me escuchó mi marido que estaba fuera tras la puerta. Mi hija estaba aquí, volvía a ser madre, una gran emoción invadía mi interior, ya no sentía nada, ya no había dolor... solo ella, su carita. La vistieron muy rápido y Lidia la comadrona me la volvió a traer, Carlota me miró fijamente, sus ojos, su carita igual que papá, su mirada me cautivó y entonces lloré de felicidad.
Laura JC
Debo decir que después de mi divorcio y de años dedicada a trabajar y a mi hijo Pedro, mi idea jamás fue enamorarme de nuevo, y mucho menos tener más hijos, de echo tengo un gran tatuaje en la espalda sabiendo que no podría ponerme una anestesia epidural.
Pero llegó a mi vida sin darme cuenta, y sin buscarlo de nuevo el amor. Tras dos años de relación y uno de vida en común la ilusión de ser padres rondaba nuestros corazones.
Carlota se resistió a llegar a nuestras vidas, y después de dos abortos, uno con intervención, y otro bioquímico, tras esperar las semanas correspondientes, tras muchas visitas a mi querido ginecólogo el Dr. Miguel Angel Jimenez al que adoro, volvimos a intentarlo, después de muchas lágrimas, de no entender el por qué, una vez más (la tercera) el test dio positivo.
Tras un primer trimestre de miedos, de nervios, y de visitas cada 15 días, parecía que todo iba genial, que nuestro bebé estaba perfecto y feliz.
En la semana 16 nos dijo que era una niña.
Y hasta la semana 18 no la noté por primera vez, vivir otra vez esa sensación, notar una vida en mi interior, después de tantos años, la emoción, la sensibilidad a flor de piel, los sentimientos, los recuerdos de sentir a Pedro...
Tuve muchas nauseas hasta la semana 26, muchas, cada día, pero estaba tan feliz, que no me importaba nada.
Me examiné de 6 asignaturas de primero estando de 17 semanas, con unas nauseas horribles, y con la sensación de no saberme nada, pero aprobé con éxito todas las asignaturas, mi primer año de carrera terminado, mi boda en breves días, y mi segunda hija en camino, todo genial.
Cumplía el 27 de noviembre, y el día 22 de noviembre por la mañana tuve una visita en la que me hizo un tacto vaginal y una eco, todo en su sitio y sin dilatar. Nos fuimos felices a casa, a seguir esperando.
Por la tarde asistí en directo a una clase de la uni, de Técnicas de Expresión Oral y Escrita, y comenté que estaba a punto de cumplir, varias compañeras me dieron ánimos y fuerzas para seguir estudiando hasta el que sería (sin yo saberlo) mi última noche embarazada.
Los dolores empezaron a las 2 de la madrugada, esta vez sí, supe que estaba de parto, algo en mi interior me decía que mi niña quería nacer, que era el momento, pero que debíamos esperar en casa hasta dilatar un poco más.
Carlota se colocó de tal manera que clavaba sus piececitos en mis costillas derechas, y no era el dolor de las contracciones lo que no me dejaba respirar, si no mi niña empujando fuertemente, así que a las 6 de la mañana nos fuimos para el hospital donde ingresé dilatada de 3 cm, aún no sé si es mucho o poco o si debimos esperar un poco más.
Tras horas de contracciones, de mini paseos por la habitación, me tumbaron (cosa que me provocó más dolor) y me pusieron el monitor. Todo marchaba bien, y según mi comadrona Carlota si todo seguía así nacería por parto vaginal, yo no me lo podía creer, y la emoción me invadía, pero al estar tumbada el dolor en las costillas era casi insoportable, aunque no dije nada, con mi marido a mi lado en todo momento, estaba tranquila, aunque deseando verle la cara a mi niña.
Al fin me pincharon la epidural, el anestesista que resultó ser un chico maravilloso, pudo pincharme con el tatto, increíble también!!
En uno de los últimos tactos, estando ya dilatada de 10 cm la comadrona me informó que Carlota había girado su cuello, y que iba a llamar al ginecólogo. Llegó enseguida el Dr. Jimenez, y me dio la noticia: tenía que hacerme una cesárea.
Yo no dije nada, no pude reaccionar, él fue muy suave y cariñoso pues sabía perfectamente lo que yo deseaba parir a mi hija...
Era por su bien, si lo intentábamos vaginal podría haberse echo mucho daño en el cuello, no podíamos arriesgar...
La decisión estaba tomada, evidentemente la salud de mi hija era lo primero. Y mi médico me lo explico perfectamente.
Silencio. En mi interior solo oía un silencio, como ausente, allí me quedé en la cama, sin ver ni mirar a nadie, sin oír... sin llorar... otra cesárea, no podría saber lo que es parir a un hijo... otra cesárea... horas de post operatorio sin mi bebé... y la lactancia qué?
Entre en quirófano, me despedí de mi marido, y empecé a llorar... lloré mucho, tanto por dentro como por fuera, tanto por la emoción como por la pena...
Ví salir a mi niña y la oí llorar, y de seguida me la pusieron encima, una vez más, una imagen que nunca olvidaré, la carita de mi niña, ese rostro tan bonito, ese olor tan especial, mucho pelo, muchísimo pelo... un pelo negro azabache que me enamoró.
Lloré, lloré tanto que me escuchó mi marido que estaba fuera tras la puerta. Mi hija estaba aquí, volvía a ser madre, una gran emoción invadía mi interior, ya no sentía nada, ya no había dolor... solo ella, su carita. La vistieron muy rápido y Lidia la comadrona me la volvió a traer, Carlota me miró fijamente, sus ojos, su carita igual que papá, su mirada me cautivó y entonces lloré de felicidad.
Laura JC
lunes, 19 de marzo de 2012
11 DE MARZO DE 2003
Cumplía 22 años, era el 3 de julio de 2002, y ese día tenía que venirme la regla, pero como deseaba quedarme embarazada decidí hacerme una prueba de embarazo, pues si daba positivo sería el mayor regalo que podría recibir.
Eran las 5:30 de la mañana, antes de ir a trabajar hice pipí y metí el palito...
No pude contener mis lágrimas, no pude contener la gran emoción que invadió mi cuerpo, al ver que aquellas dos rayitas rosas indicaban que: ¡Iba a ser mamá!
Por poco llego tarde a trabajar, con la emoción, los nervios, no sabía que hacer, o si mis compañeras notarían que estaba demasiado despierta y alegre para ser tan temprano...
Estaba de 14 semanas cuando un día por la noche, estando sentada en el sofá después de cenar, noté como un relámpago recorría mi vientre... como un calambre de energía, que me despertó un gran amor. Pregunte a la comadrona, pues pensaba que eran gases, y ella me dijo: ¡Es tu bebé!
Después no noté nada hasta la semana 18, que era como unas burbujitas dentro de mi, unas burbujitas de mucho amor. A partir de aquí lo notaba cada día, y creo que es la experiencia más bonita, y más placentera que he sentido jamás.
Tuve un embarazo muy bueno, a las 20 semanas nos dijeron que era niño, y pensamos en su nombre: Pedro.
Mi fecha probable de parto era el 10 de marzo de 2003. Unas 7 semanas antes, tuve que coger la baja, pues parecía que Pedro quería nacer, y desde el hospital me recomendaron reposo absoluto hasta nuevo aviso.
No me fue mal, pues pude dedicarme a tejer una mantita, un jersey, y a disfrutar de mis últimos días colocando una y otra vez las cosas en su sitio, lavando infinita veces la ropita, planchando una y otra vez... el complejo de nido se apoderó de mi, pero yo me sentía la mujer más feliz del mundo.
Eran las 5 de la mañana del 11 de marzo de 2003, me desperté con unos pequeños pinchazos, contracciones sin dolor, y mucho pis (lo del pis era muy muy normal).
Me puse a hacer punto, intenté distraerme, di un paseo... y los dolores empezaron a ser cada vez más fuertes.
A las 9 me duché y a las 9:30 fuimos hacia el hospital, pensando que me dirían que aún no era el momento... no supe diferenciar si estaba de parto o no, pero las contracciones dolían bastante.
Me examinaron, y sí, estaba de parto, por fin, era el día, no nos lo podíamos creer, cuanta emoción, y sentí miedo, alegría, y preocupación, muchas cosas a la vez... La comadrona me rompió la bolsa y me examinó, diciéndome: Traes un niño de 4 kilos, y nunca lo podrás parir por ti sola. Pero lo vamos a intentar.
Yo quería un parto vaginal, era lo deseado, era lo que me tocaba, era mi ilusión, jamás me planteé otra alternativa, que decía aquella señora...
Estuve sola (echaron al padre de mi hijo) durante 5 largas horas, sola, dilatando, asustada, sufriendo, pero con fuerza y amor hacia mi bebé, al cual oía su corazón por el monitor. Mis lágrimas se saltaban, pues no me dejaban moverme, estaba tumbada y muy incómoda, pero resistí sin quejarme, pues no eran muy simpáticas. A las 14 horas dejaron entrar a mi marido, que al verme allí se asustó bastante, pues mi cara debía ser un poema. Decidieron ponerme la anestesia epidural estando dilatada de 8 cm, o eso me dijeron. Al hacer efecto noté relajación, pero tanta que no podía ni mover las piernas, no era yo, me sentí angustiada, pues la mitad de mi cuerpo incluyendo a mi bebé habían desaparecido. Pero al preguntar solo obtuve la respuesta de: Estas primerizas...
Pues sí, por supuesto, era primeriza, o es que ¿acaso no todas las mujeres somos primerizas alguna vez?
A las 18h me volvieron a examinar, la anestesia se me había pasado y empecé a notar unos dolores muy fuertes, sumados a las largas horas de inmovilidad, pensé que me moría, pero no dije nada. Estaba deseando ver la carita de mi hijo, y eso me compensaba el dolor.
Al examinarme empezaron a correr, echaron a mi marido, me llevaron rápidamente a un quirófano y me dijeron mientras me preparaban que había que hacer una cesárea, pues el niño no respondía. Pase mucho miedo, muchísimo, lloré de rabia, de impotencia y de soledad. Pero eran las 18h 18 min cuando oí el llanto de mi bebé, Pedro había nacido, me mostraron su carita, lo besé, y lloré... Mi hijo nació sano, pesando 3,950 kg y 52 cm, era el niño más bonito que jamás había visto. Ese momento quedaría grabado en mi mente y en mi corazón para siempre, aunque aún no lo sabía.
En esta foto Pedro tiene un día de vida, y lleva el jersey que yo le tejí.
Pedro ha sido durante 8 años y 8 meses mi único hijo, y el amor de mi vida. Hasta que llegó su hermana, Carlota, pero será en otra publicación.
Laura JC
Eran las 5:30 de la mañana, antes de ir a trabajar hice pipí y metí el palito...
No pude contener mis lágrimas, no pude contener la gran emoción que invadió mi cuerpo, al ver que aquellas dos rayitas rosas indicaban que: ¡Iba a ser mamá!
Por poco llego tarde a trabajar, con la emoción, los nervios, no sabía que hacer, o si mis compañeras notarían que estaba demasiado despierta y alegre para ser tan temprano...
Estaba de 14 semanas cuando un día por la noche, estando sentada en el sofá después de cenar, noté como un relámpago recorría mi vientre... como un calambre de energía, que me despertó un gran amor. Pregunte a la comadrona, pues pensaba que eran gases, y ella me dijo: ¡Es tu bebé!
Después no noté nada hasta la semana 18, que era como unas burbujitas dentro de mi, unas burbujitas de mucho amor. A partir de aquí lo notaba cada día, y creo que es la experiencia más bonita, y más placentera que he sentido jamás.
Tuve un embarazo muy bueno, a las 20 semanas nos dijeron que era niño, y pensamos en su nombre: Pedro.
Mi fecha probable de parto era el 10 de marzo de 2003. Unas 7 semanas antes, tuve que coger la baja, pues parecía que Pedro quería nacer, y desde el hospital me recomendaron reposo absoluto hasta nuevo aviso.
No me fue mal, pues pude dedicarme a tejer una mantita, un jersey, y a disfrutar de mis últimos días colocando una y otra vez las cosas en su sitio, lavando infinita veces la ropita, planchando una y otra vez... el complejo de nido se apoderó de mi, pero yo me sentía la mujer más feliz del mundo.
Eran las 5 de la mañana del 11 de marzo de 2003, me desperté con unos pequeños pinchazos, contracciones sin dolor, y mucho pis (lo del pis era muy muy normal).
Me puse a hacer punto, intenté distraerme, di un paseo... y los dolores empezaron a ser cada vez más fuertes.
A las 9 me duché y a las 9:30 fuimos hacia el hospital, pensando que me dirían que aún no era el momento... no supe diferenciar si estaba de parto o no, pero las contracciones dolían bastante.
Me examinaron, y sí, estaba de parto, por fin, era el día, no nos lo podíamos creer, cuanta emoción, y sentí miedo, alegría, y preocupación, muchas cosas a la vez... La comadrona me rompió la bolsa y me examinó, diciéndome: Traes un niño de 4 kilos, y nunca lo podrás parir por ti sola. Pero lo vamos a intentar.
Yo quería un parto vaginal, era lo deseado, era lo que me tocaba, era mi ilusión, jamás me planteé otra alternativa, que decía aquella señora...
Estuve sola (echaron al padre de mi hijo) durante 5 largas horas, sola, dilatando, asustada, sufriendo, pero con fuerza y amor hacia mi bebé, al cual oía su corazón por el monitor. Mis lágrimas se saltaban, pues no me dejaban moverme, estaba tumbada y muy incómoda, pero resistí sin quejarme, pues no eran muy simpáticas. A las 14 horas dejaron entrar a mi marido, que al verme allí se asustó bastante, pues mi cara debía ser un poema. Decidieron ponerme la anestesia epidural estando dilatada de 8 cm, o eso me dijeron. Al hacer efecto noté relajación, pero tanta que no podía ni mover las piernas, no era yo, me sentí angustiada, pues la mitad de mi cuerpo incluyendo a mi bebé habían desaparecido. Pero al preguntar solo obtuve la respuesta de: Estas primerizas...
Pues sí, por supuesto, era primeriza, o es que ¿acaso no todas las mujeres somos primerizas alguna vez?
A las 18h me volvieron a examinar, la anestesia se me había pasado y empecé a notar unos dolores muy fuertes, sumados a las largas horas de inmovilidad, pensé que me moría, pero no dije nada. Estaba deseando ver la carita de mi hijo, y eso me compensaba el dolor.
En esta foto Pedro tiene un día de vida, y lleva el jersey que yo le tejí.
Pedro ha sido durante 8 años y 8 meses mi único hijo, y el amor de mi vida. Hasta que llegó su hermana, Carlota, pero será en otra publicación.
Laura JC
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