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viernes, 14 de noviembre de 2014

Diego cumple 1 año

Aún recuerdo tu olor.
Recuerdo no querer ducharme ni querer bañarte ni lavarte, para no perder el olor, nuestro olor. Nunca había olido de cerca la vida, nunca antes con tus hermanos me permitieron oler así, olerlos así.

Aún recuerdo a la primera hada madrina, es imposible olvidarla, es imposible no amarla. Inma Marcos. Tu hada madrina, la que cumple sueños imposibles, los cumple y los vive, ella fue la primera persona que te tocó. Ella será siempre parte de mi vida, y de la tuya. Siempre. Nunca podremos devolverle lo que nos regaló. Nunca. 

Aún recuerdo a la segunda hada madrina, a ella también es imposible olvidarla, también es imposible no amarla. Luci Alcaraz. Tu otra hada madrina. Esperaste a que llegase, volando con sus grandes alas, pues sin ella no podíamos terminar la gran fiesta del amor. Ella es una hada maga de la empatía. Ella también será siempre parte de mi vida, y de la tuya. Siempre. Y a ella tampoco podremos devolverle nunca lo que nos regaló. Nunca. 

Aún recuerdo tu prisa, así de pronto, mientras caía el agua por mi barriga y te hablaba, te entró la prisa, y todo cambió. Me despedí de la barriga, esa última imagen nuestra siendo uno, la recuerdo aún, la recordaré siempre. 

Aún recuerdo el revuelo, de papá, de tus hermanos, de los abuelos, nunca los vi. Pero los vi. Recuerdo a Carlota, papá le leía un cuento mientras tu y yo nos duchábamos, antes de tus prisas. Pedro dormía. Luego todo cambió. Recuerdo a Pedro, su mirada, le pedí que cuidara de su hermana, y Pedro lo hizo genial, como siempre. 


Aún recuerdo el calor, la fuerza, recuerdo no estar, irme, sus palabras, recuerdo sus palabras. Me daban más fuerza, me guiaban hacia ti. 

Aún recuerdo las heridas, al verte, mis cesareas, al olerte, mis cesareas, al sentirte aún unidos por el cordón latiendo, mis cesareas, al besarte y mirarte, mis cesareas, al oirte respirar, mis cesareas, al darme cuenta de verdad de todo lo no vivido, mis cesareas, al llorar abrazándote, mis cesareas. No pude dejar de pensar en mis cesareas innecesareas. En tanto daño sentido, tanto dolor vivido, tantos años despues, mis cesareas, ellas estaban allí también. Siempre estuvieron. Pero las vencí. Las vencimos. Las vencimos pero nunca las olvidaremos. 

Aún recuerdo tu boca bonita mamando tan bien, tan perfecto tu, tan fácil todo. Tan real, en familia. Tan perfecto. Tú y yo. 

Aún recuerdo la tristeza por no haber podido pedir tus velitas, Inma pidió a papá una velita, y esta fue la velita de todas ellas, de las grandes mujeres de la lista de Apoyocesareas, de las mujeres valientes de las velas y abrazos virtuales, de todas ellas. Inma encendió la vela por todas ellas para iluminar tu nacimiento, y lo hicimos. Y naciste. Te parí. 

Aún recuerdo los mensajes, recuerdo la alegría de muchas por tu llegada, de muchas que ni nos conocen pero nos aman. Recuerdo la llamada de Axel y Bea. Sus palabras, su emoción, su amor hacia ti. Hacia mi. 

Aún recuerdo la primera visita, tu Tiet y Tieta. Los únicos. Sus caras, sus lágrimas de emoción, te veiron nacer, estaban allí, siempre están y estarán a tu lado. Mueven cielo y tierra, corren, vuelan, pero llegan, siempre llegan. Y llegaron los primeros antes de ir a trabajar. Muy temprano. Por ti. Por mi, para celebrar tu llegada, tu bonita llegada. Recuerdo la noche, tu primera noche, todos en mi cama. Tiet, tieta, papa, tete, Carlota, tú y yo. Cenando pizza. Carrot cake de postre regalo de la Tieta. El mejor Carrot de Barcelona para ti. Leche de carrot para Bebo :) 

Aún recuerdo el super bocata de jamón que me envió la Sonia con la Azu, la Carla y la Alicia. Ellas también te vieron nacer. Y yo me comí el mejor bocata del mundo, con ellas, contigo. En casa, en nuestra cama, allí donde hacía unas horas habías nacido.

Hoy hace un año de todo esto, un año de nuestro pvd2c. Un año juntos, un año grande, lleno de aprendizaje. Un año único junto a ti, mi rey, mi vida, mi ángel y mi tesoro. Te amo. 

Felicidades Diego :) 



martes, 22 de julio de 2014

ACTIVIDADES DE VERANO PARA NIÑOS DE 0 a 11

El verano es una gran ocasión para disfrutar y compartir tiempo con nuestros hijos. Quizás este sea mi último verano en paro, o eso espero, y lo estoy disfrutando a tope con ellos. 
Toda la vida con mis padres íbamos de vacaciones de camping, y el año pasado ya fuimos estando yo embarazada de Diego, y la verdad que para los peques es ideal, el contacto con la naturaleza, estar al aire libre, correr, saltar, jugar de día y de noche, etc. Total que este año cumplimos uno de nuestros sueños en familia y compramos una caravana de segunda mano, muy bonita y perfecta para rutear. 
Y aquí estamos instalados en un camping familiar en la playa, donde tenemos una vida y rutina totalmente distinta a la de casa.
Así que había pensado escribir sobre las actividades y juegos que hago con los niños, pensando que son edades tan diferentes y que cuesta hacer algo divertido para todos a la vez.

1. PISCINA: Todo tipo de juegos en el agua, saltar, salpicar, bucear, buscar objetos bajo el agua, bailar, gimnasia, flotar, relajación (esto es complicado), campeonatos de saltos, carreras de natación, pilla pilla, etc. Todos adaptados a los tres, pero jugamos juntos, Diego en mis brazos o en flotador de bebé, Pedro nada y Carlota nada con manguitos. 

2. PISCINA EN CÉSPED: Jugamos a cartas, una edición del Uno plastificadas especial de piscina y Diego las mordisquea, con pelotas pequeñas y cubo a mini basquet, contamos cuentos, adivinanzas e historias, Diego escucha. Volteretas, croquetas, hacer el pino, la rueda, andar a gatas, la carretilla, y todo lo que se les ocurre. Bailar, cantar, juegos de palmas, esconder objetos y buscar dando pistas. 

3. EN LA PARCELA: Juegos de agua, con globos, juegos de pistas, pompas de jabón, circuitos y cursas de bicis, juegos de equilibrio, bolos, encestar aros, juegos varios con pelotas, juegos con linternas de noche, buscar estrellas de noche, contar cuentos, acuarelas, pintura estampando con verduras, pintura con las manos y pies, plastelina, juego simbólico. 

4. EN LA PLAYA: Saltar olas, castillos y figuras de arena, enterrar pies en la arena, hacer juegos de sombras, pasear por la orilla y buscar "tesoros", historias de piratas, esconder objetos bajo la arena, partidos de fútbol y voley playa, palas, carreras por la orilla, contar con conchas o piedras de mar, hacer dibujos en la orilla, adivinar qué dibujan. 

Todas las actividades son dirigidas por los niños, yo los acompaño y participo como una más con Diego en brazos o en portabebé, quiero decir que juego con ellos, y todos somos iguales. A veces hay que poner paz entre Pedro y Carlota, y seguimos jugando, o cambiamos de juego cada 3 minutos, pero lo importante es el tiempo que compartimos, las risas, sus caras de felicidad, verlos crecer, verlos pillarme y correr para que no los pille, ver a Diego reír y jugar a su manera pero con ellos, juntos, conmigo. 

Un abrazo y feliz verano, podéis aportar ideas serán bienvenidas.

Laura JC

viernes, 22 de noviembre de 2013

PVD2C Diego nace en casa 15 de noviembre de 2013

Cumplía la semana 40 y decidí escribir unas palabras para Diego en este mismo blog. Esas palabras eran sin yo saberlo mi despedida al embarazo, nuestras últimas horas siendo una persona.

Fue un día estupendo, Inma me visitó, charlamos, y yo hice planes para el viernes con mi amiga Azu, desayunaríamos y también vendría otra amiga, Ali, que tenía fiesta a la cafetería de nuestra amiga Sonia.

Por la tarde fui a buscar a Pedro al cole, llevé a Carlota al parque, una tarde muy normal sin sentarme ni un segundo disfrutando de mis niños pues hacía muy buen tiempo.
Llevamos al Pedro a inglés caminando también, y compramos naranjas pues me quedaban pocas, y aguacates para el viernes noche hacer guacamole... 

Carlota se durmió a las 19:30 mientras íbamos a la frutería, pidió subir al carro y se durmió al instante (algo que no sucede nunca). 
Joan Carles y yo, decidimos dejarla dormir, y hablamos de lo movida que sería esa noche con ella (no teníamos ni idea de lo que nos esperaba).

Llegamos a casa, Carlota siguió en su cama durmiendo, llegó Pedro de inglés, y cenamos pronto. Pedro se durmió pronto, sobre las 21:30 y nosotros a las 23:00 estábamos cansados, comimos unas chuches que compré en mi amiga Sonia, y Diego se empezó a mover mucho, nos reímos diciendo: "A este bebé le gustan mucho las chuches como a Carlota".

Nos fuimos a dormir a las 23:10, cosa rarísima también... la casa era calma, paz, me dormí feliz y rápido... descansé mucho... esa fue mi sensación cuando a las 00:30 me desperté para hacer pis, algo muy normal. Pensaba que llevaba tres horas o más durmiendo.

Voy al lavabo y ups... un poco de líquido en mis braguitas, pensé: "será pis?", lo olí, no... no es pis. Pero era muy poco, y dije: "He fisurado la bolsa como Anahi? y como mi amiga Azu, no me queda nada... voy a dormir" 
Me cambié mis braguitas y me puse una compresa preciosa de bambú de color lila, mi preferido.

Tengo contracciones, pero como las de cada noche, dolor de regla, pero me permiten estar tumbada, y en mi mente recuerdo haber leído en tantos relatos que las comadronas siempre recomiendan descansar, y yo hice eso, dormir.

Pero a la 1:15 tenía mucho pis otra vez y me volví a levantar, y fui al baño y al bajar las braguitas y sentarme un torrente de agua cálida, de olor a vida caía entre mis piernas, me llenaba de alegría, y me paré a esperar el dolor... pero no sentí dolor. Al limpiarme vi tapón mucoso, qué felicidad!!!  
Con Pedro y Carlota nunca vi tapón mucoso y nunca rompí la bolsa, siempre nos la rompieron, robándome este bonito momento.

Entonces fui a la habitación y desperté a JC, fuimos al comedor y Carlota también se despertó, pero como llevaba tanto rato durmiendo estaba feliz, y quería desayunar "letie con siriales" y nos hizo reír.

Le dije a JC que me iba a duchar, y que controlara las contracciones, que eran seguidas pero no muy dolorosas, y me dijo que llamara a Inma y Luci, le dije que no, que aún teníamos tiempo y que las dejara descansar (qué sabía yo).

Por suerte mi marido que es un cielo, insistió en que llamara, y le hice caso. Llamé a Inma a las 1:30 y hablamos 5 minutos tan plácidamente, tan feliz. Me dijo que me duchara, que eran seguidas y cortas y que si podía hablar por teléfono mientras me daban es que estaba empezando, y que en un ratito volvíamos a hablar. También me dijo: "Si me necesitas voy ya"  y le dije que no hacía falta, estaba bien, y me iba a duchar, la llamaría en un rato. 

Me meto en la ducha, feliz, contenta, JC y Carlota leen un cuento, todo es paz, Pedro duerme, y le hablo a Diego mientras cae el agua templada por mi barrigota por última vez.

Cierro la ducha y algo me sucede, unas ganas enormes de empujar, unas ganas que no son mías, son de otra Laura, son de mis antepasadas, o de otras mujeres... no reconozco ese dolor, esa fuerza. No soy yo. Llamo a JC, y le digo que me saque de la ducha, creo que él también se da cuenta de que no soy yo.

Me saca, y a partir de aquí mis recuerdos son muy vagos, son un sueño, son perfectos, pero yo ya no estoy, ya no estoy en mi casa, viajo a no se donde, lo llaman planeta parto, yo me fui. Pero volvía, volví para hablar con mis hijos. Volví para gritarle a JC que me llevara al hospital, sí... me rendí.

Esa fuerza me superó, me desbordó y me llenó de miedo, ese miedo no se puede trabajar durante el embarazo pues no puedes tener miedo a algo que nunca has sentido.
JC llamó a Inma serían las 2:00, le dice que estoy teniendo contracciones muy fuertes y que le pido que me lleve a un hospital. También que al salir de la ducha sangré un poco, eran aguas con tapón mucoso, yo no me asusté, JC se lo comentó y Inma lo confirmó. Inma le dice que me llene la bañera de agua y me meta. Lo hizo, pero no soporté dentro, no pude sentarme, no había sitio para mi allí. Agua no!! Ahora no!!. Me sacó. 

Solo recuerdo que aunque Inma tardó 25 escasos minutos en llegar (vivo a 40 km de ella) a mi se me hizo eterno. JC se encargó de los niños, de los perros y de llamar a mis padres para que se llevarán a Pedro y Carlota, que de momento se fueron con la vecina. 
Me despedí de ellos, solo recuerdo que le pedí a Pedro que cuidara de su hermana, que era lo que mamá necesitaba, si él cuidaba de Carlota todo sería perfecto.
Mi hijo dándome la mano y con sus ojos en lágrimas me miró y me dijo que así lo haría. Su mirada no podrá olvidarla jamás, sus ojos, su ilusión y el no entender del todo bien que sucedía, eran las 2 de la mañana y aún estaba medio dormido.

No sé como fui a mi cama, supongo me llevó JC, me puse a cuatro patas, no lo ensayé, nadie me lo dije, no era yo. Era algo dentro de mi, era Diego diciéndome lo que tenía que hacer. Recuerdo que me dije a mi misma: "Inma ya llega, Inma ya llega, te llevará al hospital"

Mi marido fingió que me llevaría para calmarme, y solo quería que llegara Inma, pero él sabía que no iríamos a ningún hospital. Me hablaba, me ayudaba pero yo estaba muy lejos... estaba con Diego, no podía llegar a mi marido, y decidí no hacerlo. Pero lo sentí todo el rato ahí.

Llegó Inma, yo no la oigo, yo no lo sé. Solo la noto, y con ella la paz, solo tocarme, abrazarme, la paz entra en mi cuerpo. Con Inma llegan mis padres, se llevan a los niños, ahora ya estoy más tranquila también, sé que mis hijos están con la Nana y el Abu.

Recuerdo que le muestro mi miedo, le digo que no puedo, que yo no soy tan fuerte como las chicas de la lista, que me duele mucho (no es dolor, no se expresarlo en ese momento), que nunca dilataré, etc etc...

No se lo que me dice, pero me calma. Dice JC que todo cambió. Yo gritaba o gemía pero no como antes, yo acompañaba la fuerza, fue diferente... fue maravilloso.

No sé la hora, sé que Inma me propone sentarme en la silla de partos, como Bea, pensé (a momentos mi mente volvía a vosotras, volvía a mujeres y sus partos, volvía a mi amiga Azu, a Anahí, a Bea y su video...) Me siento, o me sienta... y que bien, pero mi silla se mueve... vuela, se levanta, es una silla mágica!!!  No se si lo oí o lo soñé, decir a Inma que la silla la hizo su padre.

Llega Luci, no se la hora que es. Amor. Luci me trae tanto amor, tanto. No se puede describir. Ahora sí. La calma y la fuerza de JC, la fuerza de Diego y su amor, la paz de Inma y el amor de Luci. Ahora era el momento.

Seguían las contracciones, yo abrazada a Inma, pero cambian y abrazo a Luci, no la solté. JC me dijo si quería que me abrazara él, y me hizo volver, no quería volver y dije que NO. Lo siento mi vida, tenía que ser Luci y lo comprendiste sin separarte de mi, dándomelo todo tú también, y dándoselo todo a nuestro hijo.

Las palabras de Luci. No las puedo reproducir, son mías, para siempre. Hizo el camino conmigo, lo hizo, me hizo visualizar a mi bebé, sentirlo, lo sentía. 
Y aún así hubo un momento en el que seguía pensando que no estaba ni dilatada (el daño de las cesáreas aparece). Oí algo de que le veían el pelo. No las creí. (qué pelo si me quedaran horas de dolor, eso pensé).

El miedo es poderoso, y hay que dejar de mentir sobre el parto a las mujeres.

Luci me seguía hablando, me guiaba, me hacía descansar entre contracción y contracción para coger fuerza, lo hacía, me iba, descansaba ese justo tiempo que nuestro cuerpo sabio de mujer nos proporciona para coger aliento, para sentir a tu bebé y seguir con fuerza el camino hacía él.

Contracciones poderosas, no es dolor, es algo animal, soy mamífera, ahora lo sé y lo siento. Noto presión, pero nada malo, me asusta un poco, ellas me dicen que no tenga miedo. Noto un calor, me quema, sí el aro de fuego, que para mi fue un gustito con quemor, pero no es un aro, es una estrella, es una nube, es amor... no es un aro.

Las oigo, están felices, JC también, me dicen que ya, que empuje, Inma creo que me sube un pie o pierna un poco, me ayuda a tener más fuerza... empujo, desde lo más hondo, desde algún lugar donde nunca había estado, desde donde nunca me dejaron ir robándome mis dos partos de mis dos hijos mayores. Desde allí, por mi, por que lo merecía, por el camino recorrido. Por lo que me han enseñado Pedro y Carlota, por el apoyo incondicional de JC, empujé y Inma te cogió, y te puso sobre mi. Todo es muy rápido, no me lo creo, no puede ser, es mi hijo. Le digo a Inma que no puedo, que no puedo... no sé lo que digo... solo lo huelo, es suave, está calentito... es mío. Ese olor, su olor, aún hoy siete días después le queda un poquito de olor, como dice papi "olor a placentita".

Diego nacía en un espacio pequeño entre mi cama de matrimonio y el armario, rodeado de las mejores profesionales para parir en casa. Con su padre y su madre, como debe ser, con su madre libre, que lo pudo coger, lo pude tocar... por primera vez... Parí sin estar atada, nadie me rajó, nadie me dijo nada... parí sin presión, sin miedo, sin tiempos, sin agujas, sin dolor. 
Sí, parí sin dolor. Pues no se puede llamar dolor.

Eran las 3:41 del 15 de noviembre, un parto que se iniciaba a las 00:30. Rápido, fugaz, intenso y maravilloso. Un parto perfecto, para mí, el mejor parto que jamás he soñado. Miro a Diego enamorada, y solo puedo pensar en Pedro y Carlota, en lo que nos quitaron, en el daño ocasionado, en que no hay derecho. Pienso también, que Diego ha nacido de la mejor forma gracias a sus hermanos que me llevaron hasta aquí. 

Diego pesó 3,600 kg, 51 cm y 36,5 de perímetro craneal. 

Los momentos siguientes son maravillosos también, mi casa es alegría, es luz, se hace de día para nosotros, para el mundo siguen siendo las 4 de la madrugada, en mi habitación hay sol, está mi hijo, está su padre. Son momentos mágicos, en los que Inma y Luci "desaparecen" no hay nada, todo está limpio, ningún ruido, ninguna molestia, todo es paz y amor. 

Bebí mi batido de frutas y placenta, y me supo tan bien que me habría bebido tres vasos :)

Tengo que agradecer mi aprendizaje a muchas personas. En mi informe de mi primera visita a Néixer a Casa pone: "Dilatación en casa". 

Tengo que decir que saliendo de esa primera visita mi marido al que amo con toda mi alma, me dijo: "Parirás en casa, si lo hacemos lo hacemos bien, y con Inma irá más que bien".

Gracias cariño, el primero, por apoyarme más que nadie, por entenderme, por quererme tanto y por darlo todo por mi y por tus hijos. Por ser tan padre, por compartirlo siempre todo conmigo y con ellos, por la familia que hemos formado, y lo que nos queda por vivir. Te querré siempre, pase lo que pase.

Gracias a Pedro y Carlota, mi motor. Ellos desde el primer día han confiado en mí, y han amado a su hermano incondicionalmente. Os adoro hijos.

Gracias a mi hermano Carlos, y mi cuñada Aina, siempre ahí, siempre. Nos apoyaron, nos entendieron, nos respetaron y son los mejores Tiet y Tieta del mundo mundial. Os quiero mucho. Y vuestros 3 sobrinos también.

Gracias a mis padres, que llegaron volando, que ayudaron a Inma, que se encontraron como yo que aquello era demasiado rápido, y reaccionaron tan bien como siempre. Que cuidaron mejor que nadie a mis hijos. Os quiero. 

Gracias Gemma Guillamón por presentarme a mi misma, por mostrarme el camino de una menstruación consciente, por llevarme hasta Erika Irusta. 

Gracias Erika por tu taller, me cambió por completo, y gracias por darme el contacto de Anahí, por hablarle de mi. 

Gracias Anahí, por tu ejemplo de lucha y fuerza, por tu relato que leí miles de veces, por tus palabras siempre de apoyo, por tus whatsapps de fuerza. Mi espinita me queda de no tener tiempo de pedirte mi vela, sé que la tenías preparada para mi. 

Gracias Bea por tus mails, por tu video maravilloso de tu PVD2C de tu hijo Pau, por tu relato que también sé de memoria. Por tus ánimos siempre, gracias.

Gracias Azu por estar ahí, por compartir embarazo, por ser tan valiente y enseñarme tanto, te admiro amiga, pues tu PVDC también es un éxito grande, y te lo merecías.

Gracias Sonia por tus desayunos, por escucharme siempre y por tu apoyo en todo momento sin juzgar. 

Gracias Bea y Axel, siempre a mi lado. Los dos. Siempre. Os quiero, no hace falta decir más.

Gracias Vane y Jenny, siempre me habéis apoyado, siempre me habéis animado, y sé que vuestro apoyo también ha sido fundamental.

Gracias a todas las mujeres de la lista de Apoyocesareas, me han acompañado desde sus casas, no nos conocemos personalmente, pero eso no importa. Cada noche leía vuestros mails, intenté contestar siempre y lo seguiré haciendo. Vuestras historias me han ayudado a ser más fuerte, a no cometer los mismos errores que con mis cesáreas. GRACIAS CHICAS. A todas, que sois muchas. Os llevaré siempre en mi corazón, y sé que sin vosotras no habría sido posible. Me sabe mal no haber tenido tiempo de pedir mis velitas, pues sé que las teníais para mí y para Diego. Os abrazo fuerte.

Gracias a Néixer a Casa, Roser, Raquel, Inma, Luci, Laia y Santi. No tengo palabras. Sois grandes, sois las mejores, profesionales en cada detalle, amigas siempre, mujeres sabias. Estaré en deuda con vosotras mientras viva. El dinero es papel, y vuestro trabajo no se paga con papel, es imposible. Da igual el precio, lo material no puede compensar jamás lo que me llevo de vosotras.

GRACIAS DIEGO, POR ENSEÑAR A MAMA LO QUE ES PARIR.

Laura Jaime Conejo





martes, 19 de noviembre de 2013

PARA INMA MARCOS Y LUCIA ALCARAZ, NÉIXER A CASA.

Tras dos cesáreas nadie apostaba por mi, ni por mi cuerpo, para parir vaginalmente a mi tercer hijo. Néixer a Casa sí. 

Llegar hasta Inma Marcos ha sido un camino maravilloso, un camino de mujeres maravillosas que me han apoyado, que me han guiado y que siempre han estado ahí. Gracias Gemma, Anahi, Beatriz, y todas las maravillosas mujeres de la lista de Apoyocesáreas. 

El primer día que hablé con Inma por teléfono empecé a confiar en mi, vi una esperanza, pequeña pero la vi.
En mi primera visita junto a mi marido y Carlota a Néixer a Casa, entré, mire los ojos de Inma, preciosos, y supe que tenía que ser con ella. De hecho en la visita de la semana 39 en mi casa con Luci, Inma estaba de viaje ese jueves, se lo comenté. Que el primer día que la vi supe que tenía que ser ella, por eso Diego esperaría a que Inma volviese de Canarias, y así fue.

En el primer encuentro de parejas, yo estaba de 16 semanas, supe que junto a Inma tenía que estar Luci.

Inma me cuativó, pero de Luci me enamoré.

No podré jamás pagar lo que ellas me han dado, no podré nunca olvidarlas, ellas formarán siempre parte de nuestras vidas, y Diego siempre será de ellas también.

Tengo mi corazón lleno de sentimientos hacia ellas, son tantos y tan intensos que me cuesta hacerlos palabras.
Antes de escribir mi parto tenía que escribirles a ellas. Sin ellas mi hijo no habría nacido de forma natural, no lo hubiera parido.

En la semana 39 Luci me preguntó que miedos tenía, y le dije: miedo a que no lleguéis, o a estar sin vosotras mucho rato y perder el control.

Y así fue, no es que no llegaran, volaron, pero hasta que no tuve a Inma a mi lado no estuve tranquila, pues mis contracciones pasaron de leves a muy fuertes y seguidamente a empujar. Eso me desbordó, y me asusté.
Pero llegó Inma súper rápido y me habló, me abrazó, me dio poder, me dio confianza, me guió, no se puede explicar con palabras lo que me dio, la calma, la paz, el recibir cada contracción con ella a mi lado, dándolo todo por mi y por Diego. 
Cuando llegó Luci aunque no me enteré muy bien, sé que me alegré. Deje de abrazar a Inma, la pobre no la dejé ni respirar y pasé a abrazar a Luci.
Sus palabras, su voz, no las olvidaré jamás, dulce, suave, única. Me guió, me dio aliento, me dio fuerza, me dijo que mi cuerpo nunca me haría daño, que me dejara llevar, me hablaba de Diego, estuvo ahí de una manera tan perfecta, tan entregada, me entendía tanto, conocía mi dolor y mis sensaciones, las describía, y eso me calmaba, me ayudaba a seguir con fuerza. Me lo dio todo, y eso nunca lo olvidaré.

Hay personas a las que jamás se olvidan, a las que quieres y querrás siempre, esto me ocurre con ellas. 
Inma, Luci, formáis parte de mi vida de nuestras vidas, siempre seréis parte de nuestra familia, Diego no pudo tener un nacimiento más perfecto, sería imposible. Parir era un sueño para mi, era un reto como madre y como mujer. Parir con vosotras es un honor, que mi hijo llegara a este mundo a mis brazos de los brazos de Inma Marcos es un privilegio.

Nunca me cansaré de daros las gracias, vuestro trabajo no se puede pagar con dinero, es imposible, no hay dinero suficiente en este mundo para pagar lo que me habéis dado a mi, lo que me habéis enseñado, el amor que me llevo dentro de mi parto, de vuestro parto. Gracias.

Diego nacía en un PVD2C de forma natural el 15 de noviembre a las 3:41 en casa, rodeado de todo el amor de su papá, mío y de sus/mis/nuestras Lucía Alcaraz e Inma Marcos.


Quiero agradecer también al resto de comadronas y equipo de Néixer a Casa,    siempre confiaron en mi, siempre me ayudaron y escucharon. Hacéis un trabajo  increíble, Roser, Raquel, Laia y Santi que con sus mails siempre me apoyó, gracias de corazón.

Laura JC

jueves, 14 de noviembre de 2013

SEMANA 40 DE DIEGO

Hola Bebé Diego, 
el otro día leí en el blog de una mamá una carta muy bonita a su bebé, mientras éste aún estaba unido a ella. Y pensé en escribirte.
Hoy cumplimos 40 semanas de embarazo, y estás muy feliz dentro de mami.

Tu hermano Pedro nación en la semana 40 más 1 día, y tu hermana Carlota en la 39 y 3 días, por este motivo yo me había imaginado que contigo no llegaría a la semana 40, pero todo esto sin ninguna base científica hijo. 

Por lo que quiero decirte que estos momentos son únicos, que nunca más los volveremos a vivir, y que los estoy disfrutando al máximo que puedo, te hablo, te canto, y te contamos cuentos, tus hermanos están siempre acariciándote y diciéndote cositas pues están deseando verte y tocarte!!

Hijo tómate tu tiempo, estamos preparando con mucha ilusión tu nacimiento para que sea muy respetado y rodeado de mucho amor. Papi, tus hermanos y yo queremos lo mejor para ti, y poder disfrutar mucho de tu llegada a la familia. 

Te mueves mucho y te siento feliz, yo también lo estoy, mucho. Te quiero hijo, y tu llegada nos va a colmar de felicidad a todos. Lo bueno se hace esperar, y tú desde el primer día estás rodeado de cosas buenas, nos has aportado muchísimo durante estas 40 semanas, hemos aprendido mucho y lo seguimos haciendo, y lo haremos en tu parto, que espero sea maravilloso. 

Te quiere tu mamá, Laura.

Foto del Domingo 10 de noviembre, 39 semanas y 3 días, paseando junto a tus hermanos y papi que hizo la foto. 

martes, 17 de septiembre de 2013

Mis bebés

Desde que hemos empezado el mes de setiembre, y con él, la vuelta a la rutina o normalidad no vacacional, coincidiendo que mi barriga es ya más que notable... Estoy escuchando a diario a personas que me dan su opinión, la mayoría de veces sin preguntarla, sobre crianza, en especial sobre mi propia manera de ver/enterder la crianza (que por supuesto no es la mejor, ni la única, ni la más acertada, simplemente es la mía conjunto a mi marido e hijos).

Es curioso oír día tras día, incrementando desde que Pedro a empezado el cole, comentarios del tipo:

"¿Cómo lo harás cuando nazca Diego?"

"¿Aún toma teta la niña? con lo mayor qué es!! Prepárate para cuando tengas al otro, con DOS!!"  YO: Sra. también tengo un hijo de 10 años... (sonrisa de oreja a oreja).

"¿La llevarás a la guardería no?" Refiriéndose a Carlota.

"Lo mejor sería llevarla a la guardería para poder atender bien al bebé"

"Deberías empezar a despegarte de Carlota, que  ya es mayor, para cuando tengas al bebé no lo pase mal"

Y un largo etc etc de frases parecidas, ocurrentes, originales, sobre mi futuro, sobre mis hijos y sobre qué y cómo debo o debería hacerlo.

A la primera persona que le da un vértigo cada vez que lo piensa, es a mí. Pero sé que podré hacerlo, sé qué podremos hacerlo, pues en esta familia hay un padre, cosa que muchas personas que me dan su opinión nunca nombran.

Sé que estaré cansada, tendré sueño, y correré para llevar y traer a Pedro al cole, con Diego y Carlota conmigo. Pero sé que es lo que quiero, sabíamos lo que suponía un tercer hijo, y la gran responsabilidad que supone criarlos, educarlos, ayudarlos a crecer en esta vida. 

Lo curioso también, es que vaya a donde vaya alguien me dice algo... decidí escribir este post hoy mismo, cuando una chica conocida me advirtió esta misma tarde en el parque " uff prepárate"... le dije: "Soy educadora infantil, y casi maestra infantil, estoy preparada para 25, creo que podré con 3" Todo esto con una gran sonrisa en la boca ( que puede que algún día se convierta en un comentario no tan simpático, teniendo en cuenta mis hormonas de muy muy embarazada...)

Así que hoy, desde mi casa, me pregunto. ¿Cuál será mañana la pregunta del día? ¿Una o varias? ¿Seguiré teniendo paciencia? ¿Dónde ocurrirá?... Pues hasta ahora es divertido contar los sitios donde nos sucede:
En el mercado, en la puerta del cole, en el médico, en la cola del super, en la frutería, en el mercadillo de ropa, en la tienda de bebés, en la tienda eco, en el parque, en la calle sin más... Un sinfín de lugares y de personas, muchas veces desconocidas que se preocupan incansablemente por como podré cuidar a mis tres hijos, sin dejarlos al comedor escolar, sin llevarlos a la guardería (prefiero llamarlo Escuela Infantil, gracias), sin canguro... GRACIAS, de corazón, pero lo intentaré, pues aunque quizás cueste de creer me hace feliz estar con mis hijos, inmensamente feliz dormir con ellos, y pasar todos los días con ellos. Hasta el punto de que Pedro empezó el cole y sinceramente, no me hizo ninguna ilusión... lo echo mucho de menos. 

Y para terminar queridas personas desconocidas o conocidas que realmente os preocupa nuestra situación decir dos cosas:

1. También tengo 2 perros, a los que tengo que sacar a pasear mientras JC trabaja.
2. Mi yaya Rita, crió a 6 hijos, los amamantó y durmió con ellos. Sin carros, sin tronas, sin juguetes, sin sillas de coche, sin coche... Empezaron el colegio con 6/7 años, nunca fueron a Escuelas Infantiles. Y hoy son adultos completamente felices y maravillosos, mi padre, mi tío y mis cuatro tías. Criados por su madre, naciendo uno tras otro... naciendo en CASA!!! tomando teta hasta ser mayores... sí sí... ¿no os parece maravilloso? A mi me fascina, y me fascina mi yaya, a la que adoro :)



ECOS de 32 semanas de Pedro, Carlota y Diego, de los que cada día aprendo algo nuevo.

NOTA: Este post es como todos mis posts, mi humilde opinión, queriendo hacer broma también de la situación, que es muy real os lo aseguro, y sin ánimo de hacer jamás daño o molestar a nadie. Son mis vivencias, curiosidades que me gusta compartir pues es la vida, el día a día, y seguro a muchas otras mamás también os pasa o os ha pasado. 

Laura JC

lunes, 9 de septiembre de 2013

BEBÉ DIEGO

Estamos casi en la semana 31 de embarazo, y Diego crece por momentos... o eso me parece.
Mi barriga empieza a pesar, y aunque nadie tenga calor yo tengo y mucha!

Este embarazo está pasando más rápido que mis anteriores, y me encuentro fenomenal, pero a veces creo que no le presto mucha atención al bebé, pues no es que me sobre mucho tiempo. 
Pero Diego quiero decirte que te amo con todas mis fuerzas, y que estoy aprendiendo mucho igual que papá, para darte el nacimiento que te mereces, rodeado de amor y de nosotros. Estoy luchando con todas mis fuerzas para conseguir que no me separen de ti, y que no tengas que esperar como tus hermanos más de 5 horas para poder abrazar a tu mamá y a tu papá.

También quiero decirte que todo este proceso no lo hubiera podido hacer sin Pedro ni Carlota, y que gracias a ellos podré mejorar muchas cosas, y al menos saber que hicimos siempre lo correcto para intentar que nazcas de la forma más natural posible. 

Tus hermanos te adoran, ya lo sabes, pues están todo el día dándote besos y abrazos y caricias, sé que los notas, pues te pones muy feliz. Y mamá y papá están muy ilusionados con tu llegada, que cada día queda menos para poder acariciarte.

Así que Diego, esperamos con amor tu llegada, y estas últimas semanas que nos quedan siendo solo uno te prometo darte todo mi amor, para que sepas guiar a mamá el día de tu nacimiento, para que me des fuerzas y ánimo para poder conseguir ese sueño, y para que también guíes a papá, pues sin él no podremos conseguirlo, ya lo sabes tú también.

Cuando Carlota estaba dentro de mami, como ahora estás tú, mamá preguntaba a su buena amiga Mónica, si se podría querer tanto a otro hijo, como yo quería a Pedro. Ella me dijo que SÍ, que el amor de una mamá es infinito.
Ahora, no puedo preguntarle a ella... pues solo tiene 2 hijos, pero no me hace falta preguntar a nadie para saber que SÍ, que como bien ella me dijo el amor que tengo dentro de mi para vosotros tres es infinito. Y que te quiero con locura, igual que a tus hermanos desde antes de nacer.

Laura JC