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lunes, 6 de agosto de 2012

UN AMOR TAN GRANDE

TÍTULO: Un amor tan grande

AUTORA: Raquel Díaz Reguera

ILUSTRACIONES: Raquel Díaz Reguera

EDITORIAL: ItsmImagical

ISBN: 978-84-9780-660-2


"Un amor tan grande" es un libro ilustrado de obligada lectura, en mi humilde opinión, tanto para niños pequeños como para grandes.
Es de esos libros aptos para todo el mundo. Es de esos libros que todos deberíamos leer, todos deberíamos gozar de sus palabras, impregnarnos de su poesía, pues es muy poético, tanto el mensaje como su manera de transmitirlo, es tierno, sencillo pero profundo. Me encanta.

Se lo estaba leyendo ahora mismo a Carlota, tal y como hace Pedro (aunque Pedro lo hace mucho mejor que yo), y he pensado que debía escribir sobre él.

Sus ilustraciones están llenas de amor, y reflejan de una bonita manera detalles difíciles y abstractos de dibujar. El amor de una madre hacia un hijo/a, es algo inmenso, es algo complicado de plasmar, de describir, pero su autora Raquel Díaz lo hace de una forma ligera, sencilla y que podemos comprender todos, tanto pequeños como mayores.



Me gusta su letra, mayúscula, grande, definida, para primeros lectores. 
Primeros lectores son bebés, a partir de 6-8 meses, ya miran imágenes, ya descubren letras, dibujos, formas, colores, por lo tanto, este libro es apto desde el nacimiento. Primero se lo puedes leer, los 6 primeros meses, y luego ellos mismos se inician en la lectura de imágenes. Al tener la letra mayúscula también ayudará en el aprendizaje del alfabeto, a partir de los 3 años. O quizás un poco antes... depende del niño/a y de los padres.

Así que desde aquí os animo a compartir "Un amor tan grande" con vuestros hijos, con vuestras parejas, con vuestros sobrinos, alumnos, vecinos, amigos...

Con todo el mundo que esté dispuesto a pasar un buen rato, que quiera disfrutar de una agradable lectura, y que quiera comprender que tan solo existe un lugar con tanta capacidad como para que quepa tanto amor...

Es muy necesario que los niños lean, que lean imágenes, que lean libros, cuentos, que cuenten cuentos, que les cuenten cuentos, que se duerman y sueñen con historias maravillosas, que podemos cambiar cada día... la literatura de tradición oral debe permanecer viva en nuestro interior, y debemos transmitirla a nuestros hijos para que perdure en el tiempo. La literatura de tradición escrita podemos convertirla en oral, podemos leer imágenes junto a nuestros bebés, podemos leer el cuento una y otra vez, cambiar el final, inventar otra historia a través de sus ilustraciones, podemos hacer tantas cosas como nuestra imaginación y nuestra creatividad nos permita, podemos soñar con literatura y crear literatura soñando.

Una gran amante de todo tipo de literatura, aún más desde que asistí a tus clases, 
gracias Ignacio Ceballos


Laura JC










jueves, 7 de junio de 2012

ACABANDO SEGUNDO, MEDIAS MAESTRAS INFANTILES

Estamos en la recta final, acabando segundo curso de Grado de Maestro en Educación Infantil, sí, sí, la Universidad!! Para mi es un sueño, no me lo creo, no puede ser cierto que esté estudiando lo que tanto deseé.


Creo que matricularme en la Unir ha sido una de las mejores decisiones de mi vida. Primero por cumplir mi sueño. Y segundo por que es el inicio de un gran cambio en mi. Es el retorno, la vuelta a Laura. El centro, la búsqueda, encontrarle el sentido a muchas cosas, volver a vibrar, tener ilusión...


Nadie dijo ni dice, que esto sea fácil, ahora mismo son las dos menos diez de la madrugada, y acabo de estudiar el tema 3 de Didáctica de la Literatura Infantil, Poesía infantil, de tradición oral y de autor. Tema fascinante. Bueno, es una asignatura fascinante.
El principal causante de esta fascinación es el profesor. Con él la vuelta ha sido todo un éxito, he vuelto al instituto, he retomado mis primeros contactos con la Literatura de mano de otro gran profesor, he comprendido muchas más cosas sobre la vida, sobre los cuentos, sobre lo imprescindible que es la Literatura en la vida de los niños, en los sueños, en el corazón. 
Y sobre la responsabilidad como madre y como futura maestra, de ofrecer literatura oral, tradicional a los más pequeños, para que esto no se pierda, para que generación tras generación podamos seguir cantando este bonito romance:


"Estaba el señor don Gato
sentadito en su tejado Marramamiau, miau, miau,
sentadito en su tejado" [Etc.]


O los "Cinco Lobitos", por cierto canción preferida de Carlota.


Pues una vez llegada aquí, a escasos 9 días de mis últimos exámenes de segundo curso, me he dado cuenta que todo empezó a cambiar al conocer a mis compañeras de la Unir, ahí estaba la vuelta a casa, la vuelta en mi, pero no lo supe reconocer hasta HOY.


Somos un grupo de mujeres, muchas madres, otras aún no, muy trabajadoras, encantadoras y unidas por un sueño común.


Pienso que esta carrera no la podía hacer con nadie más, pienso que sin vosotras esto no tendría el mismo sentido. Creo que nos ha unido el amor por la docencia, pero hay algo más, pues existen lazos de amistad, existe cariño virtual y ahora ya real.


A todas ellas, les dedico este post, a todas ellas quiero manifestarles mi admiración y mi agradecimiento. Siempre estais ahí, siempre os encuentro, estoy muy orgullosa de mis compis, son las mejores sin duda. Y con ellas empecé y con ellas me matricularé, si todo marcha bien.


Luchadoras, positivas, creativas, independientes e inteligentes, esas son ellas,  desde aquí os quiero dar ánimo y fuerza para esta recta final, como vosotras me lo dais a mi. 


En los exámenes de Junio pasado embarazada, en los de Febrero con Carlota con 1 mes y tres semanas, y en estos sin dormir, con mi niña con 6 meses, pero feliz, muy feliz por poder compartirlo con vosotras.


Tenemos muchas anécdotas juntas, y las que llegarán por vivir, hemos ampliado la familia Unir, con dos bebitos, Carlota y Axel, y una bebita que viene en camino, Leire. Que serán los peques del grupo, junto con nuestros demás hijos más mayores.


De todo corazón, gracias chicas, os quiero :


A Beatriz por su sensibilidad,
A Eva por su maternidad,
A Vanesa por su juventud,
A Rocío por su belleza,
A Valle por su autenticidad,
A Jenny por su bondad,
A Libi por su espíritu,
A Cristina por su transparencia y,
A Arantxa por su alegría.




Laura JC



jueves, 17 de mayo de 2012

¡Mami quiero leer!

Pedro tenía 4 años, y estaba acostumbrado a que antes de ir a dormir siempre leíamos un cuento. Menos cuando yo trabajaba de noche.
En nuestra habitación teníamos sus cuentos preferidos en su mesita, y yo mi libro en la mía. Cuando él se dormía yo leía un poco mi libro, con mi niño a mi lado, y puedo asegurar que esas noches, esos momentos, eran de eterna felicidad. 
Pedro a mi lado, su respiración, la calma de mi habitación y disfrutar de un buen libro, y de momentos de paz.


Una de esas noches, Pedro me dijo que él sabía leer, y cogió el cuento de los tres cerditos y me lo "leyó". Se lo sabía de memoria, y casi lo dijo exactamente igual. Me encantaba que Pedro me leyera cuentos para dormir. 


Entonces, otra de estas noches me dijo : - Mami quiero leer.


Recuerdo que le pregunté a su maestra, Mireia, que el niño tenía mucho interés en la lectura, y que sí podía yo en casa enseñarle poco a poco las letras, como suenan, etc. Lo que no quería era confundir a Pedro. Pero ella me dijo que sí, que podíamos trabajar la lectura desde casa, y que de echo era genial.


Así que busqué el primer libro que yo leí de pequeña, lo tenía guardado como un tesoro, y pensé que a Pedro le gustaría leer el primer libro que mami leyó.


Nunca olvidaré mi primer libro, ni mis libros preferidos, o los que me obligaron a leer en Bachillerato, por eso quería que mi hijo recordase con cariño su primer libro, que también fue el mío, años atrás.




Hasta ese momento, Pedro había visto cuentos, muchos cuentos, y los libros eran míos, teníamos álbumes ilustrados, teníamos cuentos de cartón, de tela, y juegos cuentos. Pero él nunca había tenido un libro. Como los de mami.


Se puso muy contento y feliz, y parecía que todo marchaba sobre ruedas, hasta que quiso leerlo, y claro... no pudo. 


Se enfadaba, y yo trataba de explicarle que no era tan fácil, que poco a poco. Pero él tenía mucha prisa por leer, así que íbamos leyendo despacio, le iba explicando los sonidos, las letras, y todas las preguntas que me hacía.


Entonces pensé en poner un abecedario en el comedor, y lo pintamos juntos, para así tener las letras a la vista y poder ir comentando día a día palabras cotidianas con él.


El año pasado descubrí que esto se usa de verdad en las aulas de infantil, como recurso para que aprendan a leer.


Desde el colegio también empezaban a trabajar distintas letras, vocabulario nuevo, y eso también ayudaba a que Pedro estuviese muy motivado.


Muchos días quería leer. Muchos otros no. Nunca le obligué, ni nunca le quise enseñar nada más que lo que él quería saber.


Acabó el curso, y pasamos el verano. Leíamos siempre Miguel y el Dragón, y a él le encantaba. 


Empezó P5, y no tuvimos la suerte de tener a Mireia... (desde aquí quiero decir que te echamos mucho de menos en P5).


Pedro perdió un poco el interés, y bueno... la motivación desde el colegio tampoco era la misma... Pero en casa seguí atendiendo a sus deseos, si quería leer, leíamos, y si no, pues no.


Iba avanzando mucho, y me sorprendía día a día. Reconocía casi todas las letras, y se confundía con algunas, pero rectificaba en muchas ocasiones.


En el tercer trimestre de P5, Pedro leía. Leía muy bien. Y a mi se me caía la baba escuchándolo.


Cuando digo leía, quiero decir, leer como un niño de 5 años. No leer como un adulto.  Pedro leía: Mmmmiiiiiigggggguuuuuueeeeeeeelllllllll     yyyyyyyyyy      eeeeeeellllllllllll    Ddddddddddrrrrrrraaaaaaaaaagggggggggggóóóóóóónnnnnnnn




Recuerdo que hacíamos etiquetas en casa, con palabras que él me preguntaba, y las pegaba, así que tenía la casa llena de etiquetas: MESA, SILLA, COCINA, PEDRO, MAMA, LAURA, CUADRO, TELEVISIÓN, LIBROS, PELOTA, etc.


Supongo que lo harían en su clase, pues también son recursos para enseñar a escribir y a leer en infantil. Pero en aquel momento era Pedro quien me guiaba a mi. 


Perfeccionó su lectura en 1º de Primaria, y en casa cada vez quería leer menos. 
Ha sido desde este año, casualmente, con la llegada a nuestras vidas (en el cole ya estaba pero no la habíamos tenido) de otra gran maestra, María José, que Pedro ha empezado a leer otra vez. Me refiero a leer por gusto. Pues por obligación sí ha leído, los libros del cole, que por cierto no son pocos.


Pero leer por placer, disfrutar leyendo, sumergirte en la historia, ser parte de ella, sentir con sus personajes, emocionarte o tener miedo a través de la lectura, es algo que tenia olvidado. Y que por suerte ha recuperado.


Le lee a su hermana, lee en el sofá, y lo hace por qué quiere. Esto es algo que me fascina de Pedro. Y espero que no deje nunca de leer, pues la lectura enriquece a las personas, nos hace libres, nos da opción a pensar, y nos enseña multitud de cosas, como pueden ser la ortografía y nuevo vocabulario.


Si le preguntáis a Pedro cual fue el primer libro que leyó os contestará lo mismo que yo: Miguel y el Dragón.


Y si le preguntáis quien le enseñó a leer, dirá que su mami, y aquí es donde me hace sentir la persona más afortunada del mundo, por haber tenido el privilegio y el placer de poder guiarlo en su curiosidad por leer.


Te seguiré guiando siempre que lo desees pequeño, en la lectura, en la vida, en el amor, y dejaré que tu me guíes a mi, en la lectura, en la vida, nuestra vida, y en el amor, nuestro amor eterno, te quiero Pedro.




Laura JC

jueves, 12 de abril de 2012

LA ESTRELLA DE LAURA


AUTOR: Klaus Baumgart

ILUSTRADOR: Klaus Baumgart

EDITORIAL: Beascoa

AÑO: 2005

PÁGINAS: 24

TÍTULO ORIGINAL: Lauras Stern

TRADUCCIÓN: Ana Quintanilla

ISBN:9788448823139

DIMENSIONES: 22X28 cm





Cuando Laura por la noche no puede dormir se sienta ante la ventana a contemplar las estrellas. Una noche, Laura vio como una estrella cayó delante de su casa, sobre la acera. Rápidamente bajo a la calle, cual fue su sorpresa al ver que no estaba soñando, y que sobre la acera había una pequeña estrella.
La cogió y se la llevó a su habitación, donde comprueba que estaba un poco rota, y con mucho amor y cuidado la cura con una tirita.
Laura pone a la estrella en su almohada, y se queda dormida, muy feliz.
Pero por la mañana al despertarse, la estrella ya no estaba allí. La busca por todas partes, y durante todo el día no hace más que pensar en su estrella, y no tiene ganas ni de jugar.
Sus padres intentan animarla, pero no lo consiguen. Muy triste, después de cenar sube a su habitación, y no puede creérselo, allí está, de nuevo su estrella, sobre la almohada.
Entonces Laura se da cuenta que durante el día no se pueden ver las estrellas. Juegan y leen juntas, pero Laura empieza a ver que la pequeña estrella ya no brilla con la misma intensidad. La niña comprende que la estrella debe regresar al cielo, pero no sabe que hacer para ayudarla.
Tras pensar un rato, recuerda que le sobraron unos globos de su fiesta de cumpleaños, algo triste ata a la estrella a los globos, abre la ventana y la suelta para que vuelva al cielo. La sigue un largo rato con la mirada.
La estrella regresa al cielo, y Laura las noches en las que no puede dormir, mira por la ventana y tiene la sensación de que una estrella parpadea solo para ella. 
Tal y como hizo su pequeña estrella.


Laura JC

EL SECRETO DEL HUEVO AZUL



AUTORA: Catalina González Vilar


ILUSTRADOR: Tomás Hijo


EDITORIAL: SM


COLECCIÓN: El Barco de Vapor


SERIE: Naranja, de 8 a 10 años


PÁGINAS: 160


ISBN: 9788467554359




PREMIO EL BARCO DE VAPOR 2012


Rolav es un pequeño príncipe que vive en el castillo de Dadrev, donde ha aparecido un huevo azul. Tendrá que esperar a que el huevo se abra para descubrir qué secreto guarda en su interior. Pero en el momento en que la cáscara se rompe, no hay nadie delante, Rolav no sabe qué hacer. Había prometido vigilar al huevo y ahora defraudará a todo el mundo, así que inventa una excusa y promete enseñarles es supuesto animal que ha nacido del huevo al día siguiente.
Ahora debe viajar al País de las Mentiras en busca de la extraordinaria lagartija que él mismo ha imaginado, para poder mostrarla a los demás.
Puede hacer esto, o decir la verdad.


Laura JC