viernes, 4 de octubre de 2013

Nacidos por cesárea

Desde antes de quedarme embarazada de mi tercer hijo, ya quise informarme sobre si algún día queríamos tener otro bebé, que recomendaban los ginecólogos para su nacimiento, al tener yo dos cesáreas previas.
Las respuestas que encontré no fueron en absoluto de mi agrado, y estuve casi a punto de creérmelas. Evidentemente las respuestas fueron: UNA TERCERA CESÁREA. Aunque mi ginecólogo sí que me da la oportunidad de intentarlo, pero no puede garantizarme que al llegar al Hospital esté él, y con Carlota también lo "intentamos"... así que no es mi mejor opción, siempre y cuando todo vaya bien. 

Es curioso como vemos de distinta forma las cosas, yo que agradecida escribí una carta dando las gracias por mi segunda cesárea, ahora descubro que con la ayuda adecuada quizás se pudo evitar. 
Bueno no lo descubro exactamente ahora, al quedarme embarazada empieza mi búsqueda, y cada cosa que leo me duele más.
Llegué dilatada de 2 cm al Hospital, en el embarazo de Carlota, en la semana 39 y 3 días.
Fue entrar y mi posición ya no volvió a ser vertical. 
A pesar de que mi hija y yo estábamos bien. De parto o iniciando parto, pero bien.
Me pusieron los monitores, evidentemente, atados a tu barriga, y tu tumbada sin poder hacer ningún movimiento. Me pusieron vías, varias, y con ello oxitocina... 
Me rompieron la bolsa, a pesar de que los monitores eran buenos, y de que yo con unos dolores horribles nunca me quejé. Pero había que "acelerar", no entiendo porque siempre hay prisas en los hospitales...

Total, que si llego a parir vaginal si que hubiera sido un auténtico milagro!!! 
Si es que todo lo que me hicieron fue para justamente no parir... (no digo que lo hicieran queriendo, pero vaya...ayuda para parir vaginal no tuve).

Como dice mi buena amiga Azu, respecto a nuestras lactancias fallidas de nuestros primeros hijos, hicimos la "anti-lactancia", pues con mis partos me hicieron y me dejé hacer (pues parte de responsabilidad tengo, tanto yo como el padre, por no informarnos como es debido) los anti-partos.

No quiero que Diego nazca por cesárea. No queremos. 

Es curioso que yo también naciera por cesárea, y que estando de unas 25 semanas descubrí que mi marido también nació por cesárea. Pues claro, ya de paso le ligaron las trompas a su mamá, que por lo que dice fue su voluntad y la respeto, incluso me animó a que yo hiciera lo mismo... pues es lo que en su momento era lo normal, bueno y ahora en muchos hospitales aún lo sigue siendo. Si es voluntario es totalmente respetable, por supuesto. 

Pero NO, gracias, no es mi caso, ni mi intención que me operen por tercera vez, ni que me liguen absolutamente ninguna trompa.

Pero lo que sí me hace pensar es el hecho de que todos en mi familia hemos nacido por cesárea (entiéndese por familia mis dos hijos, mi marido y yo).
Y que Diego va a ser diferente, que tendrá lo que nosotros no pudimos tener... o al menos que lo vamos a intentar de verdad, con profesionales que creen y demuestran con cada parto que atienden, que las mujeres estamos hechas para parir siempre que nos ayuden y nos dejen libertad.

Diego, al igual que mis otros dos hijos será especial, con cada uno de ellos he aprendido cosas importantes, y cada día soy mejor persona gracias a ellos. Diego nos está enseñando tanto sobre partos, y ojalá sea el afortunado que pueda nacer vaginalmente y pueda ser yo la primera persona que lo toque, que lo abrace, que lo mire y huela junto con su papá y sus hermanos.

Todo va cambiando, y cada vez son más las mujeres que saben y que quieren un parto lo más natural posible.

Espero poder escribir en breves semanas el parto de Diego, y poder decir que en caso de cesárea fue completamente necesaria. 

Diego sé que me guiarás, que me ayudarás para hacerlo bien, que te escucharé en todo momento, y que vas a estar rodeado de las mejores personas que atienden partos en Barcelona en estos momentos. Ahora te prometo disfrutar de estas últimas semanas que nos quedan juntos, siendo solo una persona. 

Laura JC

martes, 17 de septiembre de 2013

Mis bebés

Desde que hemos empezado el mes de setiembre, y con él, la vuelta a la rutina o normalidad no vacacional, coincidiendo que mi barriga es ya más que notable... Estoy escuchando a diario a personas que me dan su opinión, la mayoría de veces sin preguntarla, sobre crianza, en especial sobre mi propia manera de ver/enterder la crianza (que por supuesto no es la mejor, ni la única, ni la más acertada, simplemente es la mía conjunto a mi marido e hijos).

Es curioso oír día tras día, incrementando desde que Pedro a empezado el cole, comentarios del tipo:

"¿Cómo lo harás cuando nazca Diego?"

"¿Aún toma teta la niña? con lo mayor qué es!! Prepárate para cuando tengas al otro, con DOS!!"  YO: Sra. también tengo un hijo de 10 años... (sonrisa de oreja a oreja).

"¿La llevarás a la guardería no?" Refiriéndose a Carlota.

"Lo mejor sería llevarla a la guardería para poder atender bien al bebé"

"Deberías empezar a despegarte de Carlota, que  ya es mayor, para cuando tengas al bebé no lo pase mal"

Y un largo etc etc de frases parecidas, ocurrentes, originales, sobre mi futuro, sobre mis hijos y sobre qué y cómo debo o debería hacerlo.

A la primera persona que le da un vértigo cada vez que lo piensa, es a mí. Pero sé que podré hacerlo, sé qué podremos hacerlo, pues en esta familia hay un padre, cosa que muchas personas que me dan su opinión nunca nombran.

Sé que estaré cansada, tendré sueño, y correré para llevar y traer a Pedro al cole, con Diego y Carlota conmigo. Pero sé que es lo que quiero, sabíamos lo que suponía un tercer hijo, y la gran responsabilidad que supone criarlos, educarlos, ayudarlos a crecer en esta vida. 

Lo curioso también, es que vaya a donde vaya alguien me dice algo... decidí escribir este post hoy mismo, cuando una chica conocida me advirtió esta misma tarde en el parque " uff prepárate"... le dije: "Soy educadora infantil, y casi maestra infantil, estoy preparada para 25, creo que podré con 3" Todo esto con una gran sonrisa en la boca ( que puede que algún día se convierta en un comentario no tan simpático, teniendo en cuenta mis hormonas de muy muy embarazada...)

Así que hoy, desde mi casa, me pregunto. ¿Cuál será mañana la pregunta del día? ¿Una o varias? ¿Seguiré teniendo paciencia? ¿Dónde ocurrirá?... Pues hasta ahora es divertido contar los sitios donde nos sucede:
En el mercado, en la puerta del cole, en el médico, en la cola del super, en la frutería, en el mercadillo de ropa, en la tienda de bebés, en la tienda eco, en el parque, en la calle sin más... Un sinfín de lugares y de personas, muchas veces desconocidas que se preocupan incansablemente por como podré cuidar a mis tres hijos, sin dejarlos al comedor escolar, sin llevarlos a la guardería (prefiero llamarlo Escuela Infantil, gracias), sin canguro... GRACIAS, de corazón, pero lo intentaré, pues aunque quizás cueste de creer me hace feliz estar con mis hijos, inmensamente feliz dormir con ellos, y pasar todos los días con ellos. Hasta el punto de que Pedro empezó el cole y sinceramente, no me hizo ninguna ilusión... lo echo mucho de menos. 

Y para terminar queridas personas desconocidas o conocidas que realmente os preocupa nuestra situación decir dos cosas:

1. También tengo 2 perros, a los que tengo que sacar a pasear mientras JC trabaja.
2. Mi yaya Rita, crió a 6 hijos, los amamantó y durmió con ellos. Sin carros, sin tronas, sin juguetes, sin sillas de coche, sin coche... Empezaron el colegio con 6/7 años, nunca fueron a Escuelas Infantiles. Y hoy son adultos completamente felices y maravillosos, mi padre, mi tío y mis cuatro tías. Criados por su madre, naciendo uno tras otro... naciendo en CASA!!! tomando teta hasta ser mayores... sí sí... ¿no os parece maravilloso? A mi me fascina, y me fascina mi yaya, a la que adoro :)



ECOS de 32 semanas de Pedro, Carlota y Diego, de los que cada día aprendo algo nuevo.

NOTA: Este post es como todos mis posts, mi humilde opinión, queriendo hacer broma también de la situación, que es muy real os lo aseguro, y sin ánimo de hacer jamás daño o molestar a nadie. Son mis vivencias, curiosidades que me gusta compartir pues es la vida, el día a día, y seguro a muchas otras mamás también os pasa o os ha pasado. 

Laura JC

lunes, 9 de septiembre de 2013

BEBÉ DIEGO

Estamos casi en la semana 31 de embarazo, y Diego crece por momentos... o eso me parece.
Mi barriga empieza a pesar, y aunque nadie tenga calor yo tengo y mucha!

Este embarazo está pasando más rápido que mis anteriores, y me encuentro fenomenal, pero a veces creo que no le presto mucha atención al bebé, pues no es que me sobre mucho tiempo. 
Pero Diego quiero decirte que te amo con todas mis fuerzas, y que estoy aprendiendo mucho igual que papá, para darte el nacimiento que te mereces, rodeado de amor y de nosotros. Estoy luchando con todas mis fuerzas para conseguir que no me separen de ti, y que no tengas que esperar como tus hermanos más de 5 horas para poder abrazar a tu mamá y a tu papá.

También quiero decirte que todo este proceso no lo hubiera podido hacer sin Pedro ni Carlota, y que gracias a ellos podré mejorar muchas cosas, y al menos saber que hicimos siempre lo correcto para intentar que nazcas de la forma más natural posible. 

Tus hermanos te adoran, ya lo sabes, pues están todo el día dándote besos y abrazos y caricias, sé que los notas, pues te pones muy feliz. Y mamá y papá están muy ilusionados con tu llegada, que cada día queda menos para poder acariciarte.

Así que Diego, esperamos con amor tu llegada, y estas últimas semanas que nos quedan siendo solo uno te prometo darte todo mi amor, para que sepas guiar a mamá el día de tu nacimiento, para que me des fuerzas y ánimo para poder conseguir ese sueño, y para que también guíes a papá, pues sin él no podremos conseguirlo, ya lo sabes tú también.

Cuando Carlota estaba dentro de mami, como ahora estás tú, mamá preguntaba a su buena amiga Mónica, si se podría querer tanto a otro hijo, como yo quería a Pedro. Ella me dijo que SÍ, que el amor de una mamá es infinito.
Ahora, no puedo preguntarle a ella... pues solo tiene 2 hijos, pero no me hace falta preguntar a nadie para saber que SÍ, que como bien ella me dijo el amor que tengo dentro de mi para vosotros tres es infinito. Y que te quiero con locura, igual que a tus hermanos desde antes de nacer.

Laura JC

viernes, 26 de julio de 2013

Fuera pañales: control de esfínteres

Compré a Carlota un orinal cuando tenía un año aproximadamente, veía que ella se fijaba mucho cuando yo hacía pis y caca, y tenía curiosidad. Le explicamos para que servía y que podría usarlo cada vez que ella quisiera.

Pasaron los meses, y noté que por las mañanas amanecía sin pis en el pañal de toda la noche y decidí preguntarle cada mañana si quería hacer pis en el orinal como mamá. Ella dijo que sí.

Y cada mañana hacía un pis muy grande en el orinal, al que teníamos que hacer ovaciones, fiestas etc y que ella nunca quería tirar por el wc... 

Fui notando que cada vez lo pedía, unas veces le quitábamos el pañal y la poníamos y no hacía nada, pero otras muchas veces era verdad y sí hacía pipí.

Asi que al cumplir 18 meses pensé que estaría preparada, pero justo estaba de exámenes y decidí esperar un poco más para poder dedicarle el tiempo y atención que ella merecía en sus primeras semanas sin pañal.

El 1 de julio con 19 meses y 8 días fue su primer día sin pañal.

Solo lo usaba, y lo sigue usando para dormir.

Los 7 primeros días fueron más pipís dentro que fuera, pero evidentemente se le escapaban muchos, pipís pequeños pero muy a menudo.

Evidentemente jamás la hemos regañado, simplemente hemos felicitado cada vez que sí lo hacía en el orinal, y le hemos explicado que si se le escapaba no pasaba nada, se limpia y ya está. Cambiamos las braguitas y no pasa nada.

Es cierto que ella al final de la primera semana empezó a no gustarle si se le escapaba, incluso lloraba diciendo "pipí" y enfadada con ella misma, supongo. También la calmamos y le decíamos que era normal, y que estábamos muy contentos de lo bien que lo hacía.

El domingo de la primera semana JC y yo estábamos recogiendo la cocina de haber comido, y Carlota dijo: "papá pipí" y oímos el ruido de arrastrar el orinal, pensábamos que se le habría escapado por su tono de voz. Pero JC fue corriendo hacia ella, y vio como estaba sentada solita haciendo pipí.

Lo pidió y lo hizo sin ayuda! Pensamos que sería casualidad, pues solo llevaba 6 días sin pañal.

Pero no, no fue casualidad. Carlota aprendió cuando tenía ganas y así lo hacía.

La siguiente semana fue genial, casi ni nos lo creíamos, era un hábito más que instaurado en la familia, el hecho de hacer pipí como los demás de la casa.

Pero la tercera semana tuvo varios escapes, 3/4 en total, no muchos. A partir de ahí todo volvió a la normalidad.

La caca si que ha costado un poco más, y debo decir también que iniciando su primera semana sin pañal ha tenido varios días de cacas muy sueltas, debido al calor, puede que por tragar algo de agua de la piscina... y claro era incontrolable.

Pero ahora también lo pide, y es una gran satisfacción verla, como sabe, como conoce su cuerpo y reconoce sus necesidades.

Tan bebé y tan mayor, ves como la hace feliz, pues se siente bien, y sabe que lo hace bien y que tiene a toda su familia para que así sea.

Pedro la ha ayudado mucho, en los primeros días era con él con quien más pipís hacía dentro del orinal, y hay veces que hemos tenido que ir todos para verla hacer pis!!

Es increíble, ver como se hacen autónomos, ver como crecen, y eso que duerme con nosotros, que toma teta, que la hemos llevado siempre en brazos y en portabebés, arriesgando como tanta gente me ha dicho su autonomía, su independencia... "estará toda la vida enganchad a ti..." y esas miles de chorradas que una tiene que oír... 

Pues mirarla como llegado el momento, cuando ella ha estado preparada se ha desprendido de su pañal, no lo llevará toda la vida... ni Pedro quiere dormir  conmigo ya... crecen... y crecen, y es maravilloso verlos crecer y ver como se valen por sí mismos, como son libres de elegir donde hacer pis, y como son libres de dejar la teta, nuestra cama o nuestros brazos cuando ellos decidan.


Feliz fin de semana a todas/os,

Laura JC


lunes, 8 de julio de 2013

Embarazada de nuestro tercer bebé

Demasiados meses sin escribir, pero como el blog es una actividad que realizo por puro placer, siendo de lo más sincera, no he tenido muchas ganas de escribir nada... no tenía inspiración, y coincidiendo con varias cosas muy personales como son exámenes finales de la carrera y mi nuevo embarazo el cual ha anulado mis fases menstruales y ando un poco perdida y sumergida en mi interior de embarazada...

Tomamos una bonita decisión un fin de semana allá por febrero... estando de Carnaval fuera de casa con buenos amigos. Queríamos tener otro bebé, y decidimos no esperar mucho más, por mi carrera, por la edad (sí sí que soy joven... pero yo sé lo que me digo), por Pedro que ya ha cumplido 10, y por varios motivos más.

Este bebé es tan deseado y amado como sus hermanos, pero ha sido él más veloz en llegar. Ese fin de semana de Carnaval en el que yo iba disfrazada al igual que Carlota de Blancanieves, bailaba feliz con mis hijos acompañada de mi copa menstrual, muy feliz. Fueron esos días en los que tras hablar y escuchar tomamos la decisión, y fue también mi última menstruación... con lo que el bebé número 3 también deseaba llegar con muchas ganas y fuerzas a nosotros.

He decidido esperar para hacerlo público, pues antes no me apetecía, aunque sí tenía necesidad de decirlo, preferí mantenerlo en la intimidad de la familia y amigos más allegados. Hoy de casi 22 semanas todo marcha fenomenal, me encuentro genial y sabemos que es un niño. Cosa que ha llenado de felicidad a Pedro, que deseaba con todas sus fuerzas tener un hermanito de su mismo sexo.

Me he encontrado realmente genial, tanto, que es ahora a partir de la semana 19/20 que empiezo a "sentirme" embarazada, y esto también me ha preocupado un poco... Pero me encuentro físicamente tan bien, que solo ahora que ya noto a mi hijo en mi interior estoy empezando a asimilar mi embarazo. 

Este embarazo, igual que los otros, me está enseñando mucho. Me ha hecho conocer a mujeres maravillosas que han sufrido como yo 2 cesáreas anteriores, y me ha abierto un mundo nuevo que yo desconocía. Pero este tema será un siguiente post. Si encuentro la inspiración en esta fase tan... neutra? no sé como llamarla, o tan madre... 

Mi bebé baila y me hace muy feliz, veo a mis 2 hijos como besan la barriga que ya empieza a notarse considerablemente, y soy muy feliz. La maternidad cambió mi vida hace 10 maravillosos años, cuando yo tenía 22, y por tercera vez me está enseñando tanto. Estoy disfrutando a tope de los tres, y de mi marido. Que está como loco de felicidad también con la llegada del bebé, y que me apoya en todas las decisiones sobre como será nuestro parto.  

Os presento a nuestro bebé, en su eco de las 12 semanas, donde sale muy guapo, pues en la de 20 no quiso posar jejeje

Te queremos bebé.













Laura JC